Si tiene su corazón destrozado, ni se pare por aquí

Ene 19th, 2010 | By | Category: Reportajes

Todo puede soldar, “menos un corazón roto”.

El rótulo tiene ya más de 30 años.

Significa que se realiza todo tipo de trabajos de soldadura, rellenos o roturas, menos lo imposible, o sea corazones destrozados.

¿Cómo nació la idea?, preguntamos, y Antonio Pérez Avalos, el genio de la soldadura en ciudad Victoria, y va contando su historia.

-Lo pensé por alguien…ahí me nació la idea. Había un amigo que venía, que me traía un montón de fierros y me decía: Maistro, sóldeme esta pieza…Sóldeme esta otra y , cuando ya terminé eran como 15 chambas y me dice:

-Oiga máistro, ¿y qué más sabe usted soldar?

Y yo le respondí:

-Aquí soldo de todo… Y me quedó sonando la frase en la cabeza, y fue cuando me salió eso.

El anuncio, o letrero, tiene ya muchos años y tampoco se ha deteriorado.

Y en efecto, Antonio hace trabajos de todo: Endereza chasises, repara máquinas de combustión interna, hace fierro vaciado,  solda aluminio y también antimonio, que es algo de lo más difícil.

MEDIO SIGLO SOLDANDO

Visitamos el taller del maestro de la soldadura, ubicado ahí por la calle Bravo de ciudad Victoria.

-Aquí tengo 32 años, aunque mi experiencia es de casi 50. De edad tengo 64 y comencé a trabajar a los 15.

-¿Egresado de la industrial?

-No. Soy puro práctico, no tengo nada de teoría.

-¿Con quién aprendió?

-Con un señor que se llama Abundio Cárdenas (que todavía vive) en Ocho y Nueve Bravo, allí tenía el taller.

-¿Cómo es que llegó con él?

-Es que en aquellos tiempos los padres eran los que le buscaban a uno el trabajo.

-¿Hace cualquier tipo de trabajo?

-Usted me lo trae, en plástico, u otra cosa, y yo se lo puedo fabricar de fierro.

Ahora mismo, el maestro realiza la fabricación de una pieza utilizando esmeriles y soldadura. Su equipo en realidad es muy escaso.

-¿Qué es eso?, volvemos a preguntar.

-Es un tensor de alternador para esa máquina (señala la camioneta estacionada)

-¿Y no lo hay en el mercado?

-No lo consiguen en la refaccionaria ni en la agencia.

Y en efecto, ya le está dando forma a la pieza que se rompió y el dueño de la camioneta no la consigue por ningún lado.

Cabe advertir que en muchas ocasiones las piezas de vehículo salen más caras en la refaccionaria que mandarlas hacer.

¿QUE ES LO MAS DIFICIL?

Pérez Avalos nació en un ranchito de aquí de Victoria.

Aunque toda su vida ha sido soldador, ninguno de sus hijos tiene ese oficio, mejor estudiaron una carrera universitaria.

-En esos años ¿qué es lo que más le gusta soldar?

-Aluminio y fierro vaciado, cabezas de monoblock, antimonio.

No sabe si hay otras personas que hagan esos trabajos en Victoria. A él los clientes van y le piden el servicio y lo hace con mucho gusto.

-Y ¿puede hacer un pistón por ejemplo?

-No, eso lleva torno, y yo soy pura soldadura, puro trabajo rústico.

-¿Qué es lo que más le piden?

-Pues eso, fierro, aluminio y fabricar piezas nuevas.

Sí, piezas como la que tiene ahí, y que ha dejado de hacer por atender la entrevista.

Trabaja todos los días, aunque ahora abre tarde, a las diez de la mañana. Ahí mismo vive, donde tiene su taller.

Maneja los dos tipos de soldadura, la autógena y la eléctrica, y con ellas hace todo tipo de trabajos utilizando variedad de materiales que se requieran.

NO TIENE NI UNA ENFERMEDAD

Se dice que los soldadores pierden la vista muy pronto, o bien son presa de enfermedades por la absorción de los materiales.

Sin embargo, nuestro entrevistado no tiene nada, ni siquiera utiliza lentes, comenta.

Por supuesto que recomienda que se utilice protección en la vista, sobre todo en la soldadura eléctrica.

-Una rebaba te puede acabar un ojo.

Comenta que en la actualidad, pocos jóvenes quieren dedicarse a este oficio de la soldadura. Por eso se ven menos talleres en la ciudad, aunque hay muchas personas que solicitan trabajos.

Y ahí dejamos a Don Antonio haciendo su chamba de soldadura, solo, sin ayudantes. Ha tenido muchachos pero se van a otro lugar o abren su propio taller

Así que, si usted tiene un problema de soldadura, pues sabe a donde concurrir. Pero si tiene un corazón destrozado…Mejor ni se pare por ahí.

http://www.janambre.com.mx

One comment
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  1. Ese taller es un gran recuerdo de mi infancia y de mi vida, yo soy el nieto de mi difunto abuelo el Sr. Antonio Pérez Avalos, es una gran dicha que aún tengan esta historia, fue un gran abuelo y un padre para mi, mi familia y yo lo recordamos con mucho cariño, gracias por la nota

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