“Casa Filizola” ¿Qué misterios truculentos encierra?…Donada por “Los Medina” al gobierno

Feb 14th, 2010 | By | Category: Articulos Destacados

Cd. Victoria.-Hace 25 años “Los Medina” eran muy conocidos por los victorenses, por viajar casi día y noche por las calles de la ciudad, abordo de autos de modelo reciente, donde a la vez traían muchas de sus pertenencias, sobre todo ropa, víveres y hasta electrodomésticos.

A sus amigos y conocidos decían que “los perseguían los malos espíritus”, cuando aparentemente el problema era de esquizofrenia.

Se trata de los hermanos Fidencio y Delia Medina Garza, esta mejor conocida como “La Moñitos”, y en su trato establecía claramente que su estado civil era soltera, señorita.

Mejor conocidos como Los Medina, andaban siempre a muy baja velocidad por todos los rumbos de Victoria. No aparentaban tener preocupaciones y dormían donde el sueño los vencía.

En realidad su casa, su domicilio (porque tenían varias propiedades) lo tenían en 16 y Morelos, aunque en ocasiones pernoctaban en el hotel La Florida en Ocho y Abasolo, que era de su propiedad aunque habían cerrado sus puertas.

Para los ochentas, no solo cerraron ese sino otros negocios, como mueblerías y venta de ropa, para dedicarse a “viajar”, presuntamente amenazados por los demonios y porros de la UAT (que entonces florecían).

Pero seguían atendiendo sus intereses, como el cobro de algunas rentas y el trámite ante abogados y notarios.

Los Medina fueron prósperos comerciantes que ascendieron económicamente por el trabajo tesonero.

Eran varios hermanos: Juan, Fidencio, Rubén, Delia, Zoila y Alicia, esta última radicada en San Luís Potosí.

Jóvenes de los años sesentas del siglo pasado recuerdan aquella frase que se pronunciaba en cantinas y centros de recreo locales: A Dios le debo la vida y a Juan Medina los zapatos.

Y es que en sus tiendas daban crédito al populacho, sobre todo en la tienda ubicada en 15 y Juárez, un edificio que hoy se encuentra en muy malas condiciones, y donde se dice que quedaron bastantes mercancías.

Con el tiempo los hermanos fueron falleciendo y los negocios se quedaron solos.

Entre las propiedades se menciona otra en 16 y 17 Juárez, y una más en 14 Hidalgo y Juárez, que habría sido de Rubén.

Todavía en vida, se recuerda que La Moñitos le rentó el hotel de la calle Ocho a un Collado (Frenos Victoria), quien pasaría largos años usufructuando y sin pagar el arrendamiento.

¿POR QUE NO INFORMO AMERICO VILLARREAL?

Fue por el año de 1987, según se desprende de la investigación periodística, cuando Los Medina decidieron pedir la protección del Gobernador Américo Villarreal Guerra y el jefe de Seguridad Pública, Raúl Flores Morán.

A cambio, los Medina entregarían al gobierno dos propiedades: La vieja Casa Filizola Hermanos, de 13 y 14 Hidalgo, y lo que fue Hotel California, del Ocho y Abasolo.

La única condición: El gobierno estatal dispondría de los inmuebles hasta que ellos fallecieran.

Y así se hizo, las escrituras de donación fueron elaboradas por la notaria Josefina Hernández Ayala, y los documentos recibidos y firmados por el Gobernador Villarreal.

Pero algunos familiares de Fidencio y La Moñitos, sobre todo Zoila, no quedaron conformes y metieron pleito judicial argumentando que los donadores no estaban bien de sus facultades mentales.

Sobre la operación hay muchas cosas oscuras, por ejemplo ¿por qué Américo no informó en su tiempo sobre el donativo? ¿por qué no sobre los dólares que también se donaron?.

Y algo más ¿qué se hizo el dinero? ¿en qué se invirtió? Américo Villarreal sigue guardando silencio sobre esa operación en apariencia clandestina.

De la misma familia Medina han dejado claro que Américo no cumplió en “dar protección” a los hermanos y tuvieron que irse a vivir a Santillo.

De la noche a la mañana Los Medina desaparecieron de la ciudad.

Solo quedaron en el hotel y en 16 Morelos algunos automóviles de modelo reciente que utilizaban en sus “viajes”.

LO DESCUBRIO EL INCENDIO DEL 2005

Las cosas comenzaron a  salir a la luz pública durante un incendio casi total del inmueble que se registró la madrugada del cuatro de mayo del 2005 en la Casa Filizola.

Por entonces, como ahora, se atribuyó que fue ocasionado por familiares de los Medina que no habían quedado conformes con la donación.

A la muerte de Fidencio y Delia, las demandas fueron iniciadas por Zoila, según los datos del expediente 01484/2003, del Juzgado Segundo de lo civil.

Un día antes del incendio, un tribunal federal habría fallado a favor del Gobierno del Estado, poseedor legítimo de las escrituras del edificio y terreno.

Las demandas se presentaron primero en el fuero común, y luego llegarían hasta los Colegiados de la justicia federal, donde los descendientes nada pudieron hacer.

Delia falleció el nueve de abril del 2003 en ciudad Victoria, en tanto que Fidencio dejó de existir antes en la ciudad de Saltillo.

Las construcciones quedaban liberadas para pasar a manos del gobierno, pero ¿por qué no ha tomado posesión de la Casa Filizola?.

Al antiguo hotel Florida se le metió mano hasta el 2008, cuando el estado donó los dos mil 117 metros cuadrados al Instituto de Acceso a la Información Pública.

Sigue la pregunta en el aire: ¿Por qué el gobierno no se instala en el edificio de la calle Hidalgo?.

Desde el 30 de mayo del 2003 el gobierno del estado es dueño de la «Casa Filizola Hermanos», por la avenida Hidalgo, y lo era edificio del antiguo «Hotel Florida», en Ocho y Abasolo, donde luego se instaló el Instituto de Acceso a la Información.

Con fecha 30 de mayo de ese mismo año, quedó asentado en el Registro Público de la Propiedad la cancelación del usufructo vitalicio de los hermanos Medina Garza, que se estableció al momento de la donación de los terrenos, según la cláusula VI de la escritura.

Y surgen muchas otras interrogantes: ¿Hay truculencia en la disputa de los terrenos y edificios que pertenecieron a los hermanos Medina Garza?.

Los sucesores de la familia Medina señalaron, por ejemplo, que el abogado Antonio Martínez Moreno trató de quedarse con la Casa Filizola «como se ha adueñado de muchos terrenos en la ciudad, con trampas», lo que él desmiente.

LAS ESCRITURAS ¿HAY TRUCULENCIAS?

La escrituración a nombre del gobierno quedó con fecha 19 de noviembre de 1987, bajo el número 9639-6028, legajo 193-122, sección primera del RPP.

Alguien solicitó copias el 17 de noviembre de 1984 y luego el 25 de marzo de 1993, según las anotaciones.

Sin embargo, la edición «Registro Estatal de Edificios Históricos», elaborada en el año 2000 por el municipio victorense, hace una relación de inmuebles, monumentos y murales, y dice que la casona es propiedad de Renato Filizola Haces, descendiente de la familia que construyó el edifico y hermano del ex rector de los mismos apellidos.

Ello, aunque los Medina habían comprado en 1973, o tal vez antes, según los propios documentos del Registro Público.

La casa de la calle Hidalgo fue declarada patrimonio histórico y cultural de Victoria el siete de noviembre de 1991, y se le dio la clave 28-041-001 con la ficha 0030.

Ahí mismo se dice que sobre el terreno hubo movimientos de propiedad  el 18 de agosto de 1958, y luego el 19 de noviembre de 1987, cuando llegó a manos del gobierno.

Finalmente, un aparente movimiento se da el ocho de junio de 1992 ¿será el de Renato Filizola Haces? ¿Quién lo hizo?.

Hay muchos aspectos oscuros, pero los participantes se niegan a darlo a conocer, inclusive el mismo gobierno, ahora que los familiares directos de Fidencio y Delia han fallecido.

Los Medina eran originarios de por allá de Cruíllas. Los dos solteros. Cada uno tenía derechos del 50 por ciento sobre las propiedades, por lo cual firmaron los dos.

Por voluntad propia donaron al estado dos propiedades que por entonces tenían valores catastrales de 35.6  y 19.4 millones de pesos.

El Gobernador Villarreal y el Secretario Heriberto Batres firmaron el 18 de noviembre de ese año 1987.

Cabe mencionar que el terreno del Ocho y Abasolo, tiene una superficie de dos mil 117 metros cuadrados, en tanto que la Casa Filizola tres mil 174, con un total de dos mil cien de construcción.

Fue hasta cinco años después de ser el dueño absoluto, cuando el gobierno tomó posesión del inmueble de la calle Abasolo.

Con fecha 27 de mayo del 2,008, el Congreso del Estado autorizó el donativo del gobierno al Instituto de la Información.

Una parte de los edificios habían sido rehabilitados y adaptados para oficinas, pero ¿y la casa Filizola?.

Es de informarse que, los Medina, no eran dueños solo de esos predios.

Tenían otros, como la casa del 16 y 17 Juárez, de 172 metros cuadrados de construcción, según los datos del Censo del Patrimonio Histórico del gobierno estatal, de fecha 2005.

Curiosamente, se sigue mencionando que el propietario es Fidencio Medina Garza, según el expediente catastral 1-52-7-27-01-41.

La otra casa se ubica en 14 Hidalgo y Juárez, sin número, con una construcción de mil 847 metros cuadrados, también propiedad de Fidencio, según el expediente respectivo.

Y la casa de 16 y Morelos, ahora está en venta, en casa de familiares directos de los Medina, en 11 Guerrero y Bravo No. 454

¿Y QUIEN SE QUEDO CON LOS DOLARES?

En la misma escritura de donación de los inmuebles al Gobierno el Estado, sobresale además, la donación de 305 mil 400 dólares, más intereses, cobrables a partir del 20 de noviembre de 1990, depositados en bancos del lado americano.

Aquí siguen las preguntas ¿quién se quedó con los dólares? ¿quién los cobró?, el Tesorero del Estado era Mario Alberto Cruz Ayala.

El 21 de octubre de ese mismo año, los donantes concurrieron con la notaria Hernández Ayala y manifestaron la intención de donar gratuitamente los terrenos y el dinero.

El efectivo, dicen los documentos, estaba en cuatro certificados  de depósito de la institución de crédito MBank Brownsville, de Brownsville, Texas, con los números162161,162162,162163 y 162164, por la suma de 76 mil 350 dólares cada uno, con vencimiento al 20 de noviembre de 1990.

Para que el gobierno del estado pudiera cobrar los recursos, los hermanos Garza Medina, Fidencio y la señorita Delia, se les dio amplios poderes al entonces Gobernador y al Secretario General de Gobierno, Heriberto Batres García.

Otra cláusula indica que los recursos, cuando sean cobrados, deberán «ser destinados a ayudar a las personas de escasos recursos».

Queda establecido además que los certificados de depósito no son negociables ni transferibles, y solo podrían ser cobrados por el Goberna

One comment
Leave a comment »

  1. y que del hijo nacido fuera del matrimonio (Doroteo Medina) reconocido por don Cruz Medina ?

Leave Comment

*