Noticiero

Abr 20th, 2010 | By | Category: Editoriales

HECTOR MIGUEL CHAVEZ

H. MATAMOROS, Tam.- Se preguntaba una maestra con preocupación:

¿PORQUE?

¿En qué momento compramos la idea de que los políticos que elegimos deben ser halagados por nosotros y darles constantes reconocimientos por hacer su trabajo, aunque no lo hagan bien?

¿No se supone que cuando pidieron el voto se comprometieron a servirnos a nosotros como electores?

¿No se supone que los contratamos a través del voto para que cumplan y rindan cuentas?

Se preguntaba la maestra y le preguntaba al reportero:

¿PORQUE?

¿Por qué es que todos lo que se hace en cualquier oficina se hace “por instrucciones del señor gobernador o por instrucciones del señor presidente municipal”? ¿Es que los funcionarios  no saben que tienen que hacer y para todo esperan las instrucciones?

¿Cuál es el propósito de esos constantes despliegues de publicidad por barrera un calle o mal tapar un bache? ¿A quien pretenden engañar o impresionar?

¿Si se supone que es nuestros servidores, porque permitir que  actúen como si nos hicieran el favor?

¿PORQUE?

Pese a que ya tienen un presupuesto asignado, ¿Por qué sus insisten en que “el señor gobernador o el señor presidente municipal nos han hecho el favor de autorizar que se pavimente tal o cual calle?

¿Por qué insisten en dar ese feo espectáculo de usar a la gente para que declare falsas maravillas del trabajo, muchas veces inoportuno como en el caso de las inundaciones en la ciudad? ¿Es que volvimos a la fantasiosa época de foxilandia?

¿PORQUE?

Y le pregunta directamente al reportero: ¿Por qué las noticias del gobierno dan tan poca información importante? ¿Por qué se destacan mas las supuestas  grandes virtudes del funcionario como gestor? ¿Por qué nunca les piden cuentas?

La maestra cuenta una historia del sector donde vive, la colonia Lauro Villar:

UNAHISTORIA

Hace casi nueve años  Homar Zamorano fue en campaña a la colonia Lauro  Villar y prometió arreglar el área verde y no lo cumplió. Después fue Baltazar Hinojosa,  y “autorizó”  instalar una cerca de malla y  mandó 7 camiones de sulfato para rellenar el lugar. Pero los vecinos querían el arreglo del área, no el relleno, pues eso significaba riesgo de inundación.

Los vecinos impidieron el  relleno total. Los empleados municipales Solo pudieron tirar el material de de dos camiones, pero eso fue suficiente para que el agua inundara las casas que nunca antes se habían inundado. El área verde funcionaba como vaso regulador de las lluvias.

Desde hace cinco años han pedido que les quiten el relleno. Lo han exigido  a tres alcaldes y lo mas que han conseguido  es una promesa que no han cumplido. Difícilmente logran que los atiendan en desarrollo social y finalmente nada les resuelven.

El problema lo conocen muy bien el ex director de Desarrollo Social Alejandro Ostos; Lo conoce bien el hoy Secretario de Desarrollo Urbano, y el jefe de obras pùblicas. Lo conoce Carlos Valenzuela desde que fue presidente del PRI y ex titular de desarrollo social, y hoy candidato a diputado local. Lo conoce bien Erick Silva desde que estuvo en Juntos Avanzamos, en el PRI, en campaña y hoy como alcalde.

Ninguno de ellos les resuelve su caso tan sencillo.

Y concluye la maestra con otras preguntas: ¿Cómo es que permitimos que se olvidaran de su compromiso de servir? ¿Cómo nos permitimos verlo como algo natural y con resignación?

Hoy en campaña ¿vamos a escuchar las mismas promesas? ¿Se repetirá la historia?

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