Bien frías y de gorra

Jun 18th, 2010 | By | Category: Opinión Pública

Tal vez a usted, querido lector, no le diga nada el nombre de un Antonio Verdín García. No sabe de dónde es ni de donde viene, y menos le interesa el destino que tome.

Pero hete que el señor Verdín, es uno de tantos parásitos del sistema que a lo largo de décadas se han amamantado de los programas oficiales de la zona semiárida de la entidad.

Verdín habló y habló fuerte durante el Foro Sobre Desarrollo Social auspiciado por la campaña del doctor Rodolfo Torre Cantú, efectuado en Tula este jueves.

El mismo lo dijo: “En Tula tenemos cientos y cientos de áreas de riego, pero ya nadie se acuerda de ellas”.

Pero como también mencionó: “P´a los toros del jaral, los caballos de allá mesmo”, y se la regresaron.

Entre los ponentes se encontraba la doctora Liliam Flores, quien fue de las fundadoras del Programa Nacional de Solidaridad, y desde siempre ha estado ligada a las acciones sociales de apoyo a los marginados.

Ella dijo por ejemplo: “Desde hace 20 años escuché hablar de la comercialización del orégano y del piñón”, dijo ella, de aquí de Tamaulipas, en el mismo escenario y en el mismo lugar.

La realidad es que no se viene hablando desde hace 20 años sino 40 y hasta más años, y la región sigue en las mismas condiciones ¿por qué no mejora la vida de allá?, preguntan muchos.

El médico Rodolfo Torre Cantú, casi seguro Gobernador de Tamaulipas, tiene la mejor intención, el mejor propósito de hacer algo por la gente de lo que se ha llamado la Siberia Tamaulipeca, pero ¿qué pasa?.

Verdín lo sabe muy bien, es líder allá en el ejido Celso Huerta, ha sido regidor y ahora mismo se dispone a figurar “para lo que venga dentro de tres años”. Si se atraviesa, la misma alcaldía.

Tula en efecto tiene cientos de sistemas de riego, pero los ejidatarios quieren que el gobierno les pague la semilla, vaya a sembrarles, levante la cosecha y les entregue el dinero en efectivo para ellos irse de parranda.

Esa es la “táctica” de la gente de allá, y Verdín lo sabe. Basta revisar las “listas” de beneficiados con los programas de gobierno, para saber que él está listo y armado para recibir y trampear del gobierno lo que se pueda, y no hacer nada productivo.

Hace seis años Toño Verdín dijo lo mismo en las jornadas y foros sobre desarrollo social y de la zona árida, y lo dijo más allá, hace 12 y quién sabe cuantos sexenios atrás en los 55 años que tiene de vida.

Y claro, lo seguirá repitiendo mientras viva porque ya se “envició” como tantos haraganes de aquella región.

Hace 36 años ya tenían decenas de pozos de agua con fines de riego y uso hogareño, pero ahí están, abandonados. Verdín, Walle y otros esperan que ya les llegue la lana a la bolsa, o no…Que les lleven las cervezas para tragárselas como a ellos les gustan: Bien frías y de gorra!.

Las inquietudes se las llevó el médico Torre Cantú, pero alguien debe decirle que ahí es lo mismo: El agandalle y la flojera es lo que no deja progresar a esa gente.

Hay una lista infinita de programas que se tragaron o vendieron aun antes de recibirlos: Cabras, miles de cabras y borregos; pollos, gallinas, marranos, yuntas que destazaron para vender la carne; pares de mulas y hasta camellos que ya les andaba enviando Enrique Cárdenas González.

En otro tema, mire que el abogado Rodrigo Monreal Briceño, al servicio del PAN estatal, volvió a perder un asunto del partido, y de lana.

Como abogado tinterillo ha perdido ya muchos casos de Francisco Javier Garza de Coss y su CDE azul, sobre todo de empleados despedidos.

Ahora, el partido acaba de perder los primeros 139 mil 600 pesos de una multa aplicada por el IETAM, y ratificada por el Tribunal Electoral.

En la temporada, es la primera ocasión en que un partido recibe una multa. Y no la pagará, se le descontará del subsidio que le otorga el gobierno.

La defensa corrió a cargo del señor Monreal, quien por cierto parece que como abogado no saca un briago con la multa en la mano. Está más interesado en la burocracia federal, donde ya hizo sus primeros cobros, y muy buenos, claro.

Antes de irnos, mire que allá por Bustamante (gira del doctor Torre Cantú), apareció con cara de papel (blanco) el señor Eduardo Espronceda Galindo, otro fósil y dizque productor rural incrustado en las nóminas de los “apoyos” financiados por el erario.

El mantense estuvo a   punto de morder las piedras de la temibles curvas de El Capulín. Lo salvó una barrera metálica de protección, donde se estrelló su camioneta.

Mientras tanto,  los reporteros que acompañaron a Torre Cantú organizaron una ”quiniela” de 20 pesillos por cráneo sobre el resultado del partido México-Francia.

Y ¿quién cree que ganó? Nada menos que el joven Mario Cancino, de la organización Mi Radio, quien se llevó más de 300 pesillos.

Lo malo es que a Rodolfo no le ofrecieron; había pronosticado 2-0 para los mexicas.

Nos vamos.

http://www.janambre.com.mx

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