Ordenó depositar su corazón junto a los huesos de Iturbide

Oct 17th, 2010 | By | Category: Articulos Destacados

Trinidad Anastasio de Sales Ruiz Bustamante y Oseguera, mejor conocido como Anastasio Bustamante –traidor de Don Vicente Guerrero-, fue uno de los presidentes más reaccionarios del México independiente.

Adoraba al fallido emperador Agustín de Iturbide, fusilado el 19 de julio de 1824 en la antigua capital de Tamaulipas, Padilla, cuando regresaba de Europa para tratar de coronar sus sueños imperiales.

Era tanto su amor que, Bustamante, al elaborar su testamento, ordenó que al morir, su corazón le fuera arrancado a su cuerpo y depositado junto a los restos de Don Agustín en la Catedral Metropolitana de la ciudad de México.

Y ahí están, en una urna, tal y como fue el deseo de quien ocupó tres veces la Presidencia de la incipiente nación.

Bustamante dejó de existir el seis de febrero de 1853 en San Miguel de Allende, Guanajuato, donde fue sepultado su cuerpo, menos su corazón, que se introdujo en una urna y trasladado a la capital como fueron sus deseos testamentarios.

El historiador Francisco Ramos Aguirre manifiesta que era tanta la admiración que sentía Trinidad Anastasio por su amigo que, siendo Presidente de la República, en 1838 acordó trasladar los huesos de Agustín Cosme Damián de Iturbide y Arámburo, desde Tamaulipas hasta la capital mexicana.

Explica Ramos:

-Se los llevó a la ciudad de México a un lugar más digno –según él- de un emperador, que era la capilla de San Felipe de la Catedral Metropolitana.

En ese trayecto de Padilla a la gran metrópoli, los huesos de Iturbide recibieron homenaje en cada pueblo y cada ciudad: Jaumave, Tula, Cerritos, San Luís Potosí, Querétaro…

Agrega el historiador:

-Duraron meses en llegar, a bordo de carruajes, por tantos homenajes. La gente salía a admirar el evento cívico-patriótico. Los curas oficiaban misas y los políticos pronunciaban discursos.

En el trayecto, “la gente tomaba los huesos y los besaba y si podía se los llevaba a su casa”, agrega.

Don Agustín fue fusilado en Viejo Padilla por disposición del Congreso del Estado en acatamiento a una orden federal. Su cadáver fue sepultado sin una caja porque no traía recursos que la costearan.

Francisco Ramos Aguirre sustentó la conferencia “Culto a los Huesos de Personajes de la Independencia y la Revolución” ante estudiantes de preparatoria, en el auditorio del Museo Tamux.

LO SALVO LE CORTARAN LA CABEZA

También habló del gran amor que sentía Doña Josefa María Manuela Rojas Taboada por su esposo el héroe independencista Mariano Abasolo, a quien salvó de morir fusilado en Chihuahua junto a otros liberales como Hidalgo, Allende, Jiménez y Aldama.

El grupo de nacionalistas fueron capturados el 21 de marzo de 1811 en Acatita de Baján, Coahuila, conducidos a Chihuahua, donde fueron condenados a muerte y les cortaran sus cabezas para exhibirse en Guanajuato.

Las acciones de Doña Josefa son ejemplo de fortaleza para las mujeres mexicanas, dado que salvó del paredón a su marido y se fue con él a la prisión de Cadiz, España y, hasta que murió, ella se regresó a nuestro país.

Viajó por medio México haciendo gestiones para que se perdonara al más joven de los insurgentes, y aprovechó su riqueza estar siempre a su lado.

Datos de la crónica dicen que, al ser detenidos los insurgentes, ella vivía en Morelia. Al conocer la noticia se trasladó a Chihuahua (a caballo), donde se entrevistó con el Intendente (autoridad).

-Le pide que lo dejen libre, porque él había perdonado a muchos realistas en Guadalajara, comenta Ramos.

El Intendente le dice que por él no hay problema, pero el jefe del movimiento es Calleja, de quien necesita el perdón, y le escribe una carta en que lo pone al tanto de la situación.

Calleja se encontraba en San Luís Potosí, y hacia allá se dirigió la mujer para implorarle el perdón de su marido en desgracia a la vez de entregarle la carta.

Expone Francisco Ramos Aguirre:

-El jefe realista le dice que por él no hay problema, que le perdona la vida, pero como (Abasolo) tuvo mucha participación en el movimiento de independencia, tiene que hablar con el Virrey.

La mujer se va a la capital de la Nueva España y habla con el Virrey, quien también le dice que por él no hay “problema” pero tiene que ir a Chihuahua a hablar con el Intendente para suspender la ejecución.

Otra vez Doña Josefa se va para Chihuahua llevando el indulto, el que presenta a la autoridad local.

Pero el insurgente no quedó libre: “El Intendente le dijo: “No hay problema, pero no podemos dejarlo libre por ser un jefe importante. Lo vamos a dejar en la cárcel a perpetuidad”.

Manifiesta el historiador: “Qué difícil debió ser para una mujer viajar tanto, a caballo, acompañada de algunos colaboradores”.

Sin embargo Abasolo no sería encarcelado en Chihuahua sino en la fortaleza prisión de Santa Catalina, en Cadiz, España.

Como pudo, deshaciéndose de sus joyas, la mujer viajó con él en el barco que lo transportó desde Veracruz

Más tarde, rogándole a las autoridades carcelarias, logró estar con él en prisión hasta que él falleció en 1816.

Dice Ramos: “De ese tamaño era el amor que le tenía a su esposo”.

¿CUANDO CELEBRAR LA INDEPENDENCIA?

Cabe señalar que, casos parecidos al del fanatismo de Anastasio Bustamante (un municipio de Tamaulipas lleva su nombre, pero sus habitantes reniegan por haber sido un traidor), solo se conoce otro.

Se trata de Miguel Barragán, nacido en Río Verde, S. L. P., quien fue presidente provisional en 1835 en sustitución de Santa Anna.

Acatando instrucciones de su testamento, fue sepultado en cuando menos tres lugares: Su corazón en Río Verde; su cabeza en Guadalajara y su cuerpo en San Juan de Ulúa, Veracruz.

Durante su exposición, el también escritor Francisco Ramos manifiesta que la fecha para conmemorar la independencia siempre ha sido de controversia. Mientras que unos piden el 27 de septiembre (1821), cuando se dio la consumación, otros están de acuerdo que sea el 15 de ese mismo mes (1810).

-El mismo fusilamiento de Hidalgo sigue causando controversia política. Ahora la Iglesia difunde que no tuvo nada que ver con su muerte, no obstante que había una justicia eclesiástica y lo excomulgaron. Ahora pretenden lavarse las manos de un hecho histórico que nos persigue.

Agrega:

-El mismo fusilamiento de Iturbide se sigue considerando como un crimen que cometimos los mexicanos, o sea que…Los mexicanos vivimos en el pecado (según los dirigentes de la Iglesia).

Ramos Aguirre participa en una serie de conferencias para estudiantes de los diversos niveles educativos en escuelas de la ciudad, con motivo del Bicentenario de la Independencia de México.

http://www.janambre.com.mx

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