Tras la política…

Oct 25th, 2010 | By | Category: Editoriales

Por: Ernesto Ávalos  S.

1.- En MANTE, por fin se puso en marcha el relleno sanitario.-como un Gobernador ambientalista señaló el Alcalde Héctor López González en la ceremonia donde el mandatario estatal puso en marcha el Relleno Sanitario de la Región Cañera de El Mante con una inversión de 16 millones 700 mil pesos.

Durante su mandato ha impulsado obras para proteger la ecología regional como el Relleno Sanitario de la Zona Cañera, el entubamiento del canal de aguas residuales del Ingenio Mante y la Planta tratadora de aguas negras poniendo fin a la contaminación de tierra, agua y aire, en la  inauguración del Relleno Sanitario asistieron el Diputado Federal Alejandro Guevara Cobos,  Diputados Locales y el titular de la Agencia Ambiental de Gobierno del Estado  Salvador Treviño Garza, entre otros invitados de honor y con la presencia de los alcaldes  de Gómez Farías francisco Reyes lópez,  y el de Xicotencatl José Andrés Picasso Sánchez y Héctor López el Presidente Municipal anfitrión, quien expresó que se congratulaban con su visión y respaldo respectivos total del Sr. Gobernador, y ver convertido en realidad el Relleno Sanitario que beneficiara a más de 120 mil habitantes de nuestros municipios.

La contaminación ambiental producida en este lugar que era  un tiradero a cielo abierto,  ha quedado atrás, como los malos olores, humos, fauna nociva y contaminación en mantos freáticos habrán de acabarse con esta gran obra de infraestructura, también se refirió que el entubamiento del canal de aguas residuales del Ingenio Mante será entregado el próximo mes y actualmente lleva un avance del 70 por ciento y beneficiará a un tercio de la población mantense que vive en el poniente de la ciudad que durante décadas han padecido los malos olores que emanan de la factoría azucarera y esto es un gran logro del Gobernador Eugenio Hernández Flores que cumple en los hechos con los compromisos que hizo con la comunidad, y sobre la planta tratadora de aguas residuales el Alcalde Mantense dijo que  gracias a esa obra ya no se arrojará el drenaje a los ríos y su operación estará a cargo de la COMAPA-MANTE.

2.- DIF-VICTORIA, entrega Lentes.-“ Y en estos días vamos a entregar 578 lentes con graduación a igual número de personas que habitan los polígonos más vulnerables de la ciudad, son personas que se registraron ante el DIF para alcanzar ese beneficio”, dijo, Alejandra Osuna quien comentó que este programa concluye el 29 de octubre, por lo que invitó a los ciudadanos que tengan necesidad de lentes graduados, pasen al DIF Victoria a registrarse para que los valoren oftalmólogos y determinen si requieren o no lentes, ello en el programa está enfocado a los residentes de las siguientes colonias:

Lucio Blanco, Emilio Caballero, Luis Donaldo Colosio, Mirador, Alvaro Obregón, Américo Villarreal, La Esperanza, Simón Torres, Alberto Carrera Torres, Tamatán, Echeverría, Ampliación Echeverría, Estudiantil y Ampliación Estudiantil, y más, más colonias y que en base a un trabajo de coordinación entre la Federación, Estado y Municipio se han podido conjugar acciones que benefician a cientos de familias victorenses de escasos recursos económicos mediante diversos programas sociales.

3.- Y a propósito del próximo 20 de Noviembre, “en acuerdo con H. L. Wilson, el embajador estadunidense, después de un almuerzo en el Restaurante «Gambrinus» con el pérfido Victoriano Huerta, Gustavo Madero es aprehendido”.- Gustavo Adolfo Madero González (Parras de la Fuente, Coahuila, 16 de enero de 1875 – Ciudad de México, 18 de febrero de 1913) fue un político mexicano, hermano de Francisco I. Madero, miembro fundador del “Partido Constitucional Progresista” por el cual fungió como diputado. Antiporfiristas y antirreleccionistas, los dos hermanos Madero, Gustavo Adolfo y Francisco Ignacio, lucharon en contra de la renovación del gobierno del general Porfirio Díaz y para evitar su reelección.

Gustavo se dedicó a los negocios industriales y agrícolas, no solamente en su estado natal, sino también en Jalisco y otras entidades de la República Mexicana. En 1910 administraba un buen establecimiento del ramo de papelería en Monterrey. Instalado el régimen de su hermano, Gustavo no quiso aceptar puesto alguno en la administración; pero en 1912 se vio obligado a ocupar una curul en la Cámara de Diputados en la XXVI legislatura. Financiero en la Revolución.

Repuestos de la decepcionante respuesta al llamado del 20 de noviembre y después de enterarse de los pequeños levantamientos que se venían produciendo en el norte del país, en enero de 1911, Gustavo se trasladó a Washington para conseguir un empréstito, con el que pudiera comprar armas y pertrechos de guerra. Un mes después, el 14 de febrero, Francisco Ignacio Madero cruzó la frontera poniéndose al frente de la revolución. En mayo de 1911, a unos días de la Toma de Ciudad Juárez (batalla que determinó la caída del dictador) y en medio de un nuevo armisticio pactado para negociar la paz, Gustavo escribió:

«Hoy resolvimos definitivamente pedir la renuncia de Díaz como condición para la paz y como sabemos que no accederá nos estamos preparando para la guerra, pues probablemente habrá necesidad de atacar Juárez».

Por entonces Gustavo negociaba ya el empréstito. Confidencialmente obtuvo un importante préstamo que significó (en términos del apoyo material que recibieron los revolucionarios) la puntilla final del régimen porfirista. El día 9, los petroleros de la Standard Oil entregaron una buena cantidad de dólares a los revolucionarios. Al día siguiente, ya sin problemas financieros, la revolución se apoderó de Ciudad Juárez y el 25 de mayo, Porfirio Díaz estaba presentando su renuncia.[] Don Alfonso Taracena en su libro Historia Extraoficial de la Revolución Mexicana: «El petróleo fue el derrumbe de Madero». Los últimos días.-Gustavo había sido designado embajador de México en Japón en el año 1913. Sin embargo, la Decena Trágica se interpuso en su camino. Fue testigo de la rebelión armada contra el gobierno de Francisco I. Madero por parte de los generales Manuel Mondragón, Félix Díaz, Bernardo Reyes, Victoriano Huerta y Aureliano Blanquet. El 9 de febrero de 1913 se inició este movimiento denominado la Decena Trágica, un período de poco más de diez días de sublevación contra el gobierno maderista. El martes 18 de febrero, Victoriano Huerta traicionó al presidente, se unió a la reacción y en acuerdo con H. L. Wilson, el embajador estadunidense, hace prisioneros a Francisco Ignacio Madero y a José María Pino Suárez (la conocida participación de Wilson bien podría deberse a promesas petroleras incumplidas por Gustavo a quien el embajador llamaba «pillo»).[] El mismo 18 de febrero de 1913, después de un almuerzo en el Restaurante «Gambrinus» con el pérfido Victoriano Huerta, Gustavo es aprehendido y llevado a un cuartel militar conocido como «La Ciudadela» por órdenes del mismo Huerta. Esa misma tarde, mientras mataban a Gustavo A. Madero, Huerta firmaba en el Palacio Nacional, como «General en Jefe a cargo del poder Ejecutivo», éste fue su primer mensaje a la nación. El martirio de Gustavo A. Madero.-Cercana ya la medianoche del martes 18 de febrero de 1913, un emisario de “La Ciudadela” llegó a Palacio Nacional para informar a Victoriano Huerta que el general Manuel Mondragón exigía la entrega de los presos que tenía en Palacio. Huerta se negó a ello, pues aunque se había declarado presidente, todavía no tenía las renuncias de Madero y Pino Suárez, por lo que no quería arriesgarse a que éstos se salieran de sus manos; pero para complacer a Mondragón, ordenó que fueran entregados Gustavo A. Madero y el intendente de palacio, Don Adolfo Basso Bertoliat, a quien también había hecho prisionero.

Un «tribunal» presidido por Cecilio Ocón los condena a muerte y son llevados a otro departamento de “La Ciudadela”. Pero la soldadesca, envalentonada, los persiguió en comparsa frenética y rugiente. Unos se befan de Gustavo, otros descargan sobre el indefenso político sus puños de acero. «A empellones, entre gritos soeces, colmado de injurias y de golpes, entre un coro diabólico de burlas y blasfemias, bajó la primera víctima al lugar de su final tormento».

«Noventa o cien se abalanzaron sobre el indefenso prisionero;[4] y a puntapiés, a bofetadas y a palos lo llevaron al patio, donde está la estatua de Morelos… chorreando sangre, con el rostro descompuesto por los golpes, con los cabellos en desorden y las ropas destrozadas… se aferró con ambas manos al marco de la puerta y ofreció dinero, suplicó a sus feroces victimarios que no lo mataran; recordó a su esposa y a sus hijos… a su hermano, candidato al cadahalso…» «Los ciudadelos rieron y a cada frase le llamaban cobarde. Uno dio el ejemplo, un desertor del batallón 29 de apellido Melgarejo, con su bayoneta le saco el único ojo que tenía. Ciego don Gustavo, lanzó un doloroso grito de terror y desesperación. Se encogió, con violencia de resorte, y luego, quedó mudo…»»Se burlaban de él: ¡Cobarde! –le gritaban– ¡Ojo parado! (así apodaba el antimaderismo a Gustavo, que era tuerto), ¡Llorón! –y le clavaban las puntas de sus marrazos, de sus espadas, de sus puñales. Lo arrojaron hacia el patio y él, enloquecido de dolor, corrió tambaleándose, con las manos en la cara, hecho un guiñapo sangriento. Tras de él se lanzó una turba de asesinos… Entre ellos había jovencitos de diecisiete o dieciocho años, alumnos de la escuela militar (H. Colegio Militar), corrompidos por la canalla aristocrática, trasformados en criminales por sus jefes y profesores…» «Mondragón, complacido, contemplaba el cuadro, sin tomar parte en él… Dando traspiés (Gustavo), pudo aun caminar un corto trecho sobre el patio sucio de sangre y de lodo…» «Por fin, tropezó contra la estatua de Morelos y desangrado cayó al pie del monumento…» Más de veinte bocas de fusiles descargaron sus proyectiles sobre Gustavo. Don Juan B. Izábal, quien relato estas escenas, acercó una linterna al rostro del caído, «vieron que estaba muerto… Uno de los asesinos hizo un nuevo disparo sobre el cadáver, diciendo que «era el tiro de gracia»…». «Luego lo mutilaron, arrancándole algunos órganos nobles, cubriendo con tierra y estiércol las heridas…». «El cadáver quedó allí, abandonado, hasta el amanecer, en que lo sepultaron en un agujero que hicieron en el mismo patio…». Al recibir la muerte, su cuerpo presentaba treinta y siete heridas. De inmediato, los soldados se lanzaron sobre el cadáver para despojarlo de sus pertenencias, sesenta y tres pesos, tres cartas de su esposa Carolina fechadas en Monterrey y un libro de apuntes que terminaba con la frase, “Todo está perdido. Los soldados no quieren pelear”. Don Adolfo Basso Bertoliat es fusilado en La Ciudadela alrededor de las 3:00 AM del Miércoles 19 de Febrero de 1913, gritando: Viva México!!. Tomado de De Wikipedia, la enciclopedia libre.

P.D.-Y AHORA TODAVÍA EL RECLAMO DE LOS PROVEEDORES DEL AYUNTAMIENTO DE GONZÁLEZ, TAMAULIPAS, DONDE YA NO HAYAN A QUE SANTO RESARLE A FIN DE QUE EL TODAVÍA ALCADE ERWIN VERLAGE GUERRERO, LES PAGUE, PUES TEMEN NO SE JUNTEN NI SIQUIERA CON SUS FACTURAS, (QUE YA PAGARON LOS IMPUESTOS A LA SRÍA. DE HACIENDA), Y EN VIRTUD DE QUE YA LAS HAYA COBRADO POR ELLOS EL ALCALDE ERWIN VERLAGE, Y  ENGROSAR SU CUENTA DEL BANCO INVERLAT. DE ESA CIUDAD

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