Almas de los muertos no regresan, “no pueden andar vagando por ahí”: Padre Andrés Castro

Oct 29th, 2010 | By | Category: Articulos Destacados

Para la Iglesia, los muertos, sus espíritus, las ánimas, no pueden regresar en el «Día de Muertos» por las ofrendas que les presentan sus deudos en el mundo terrenal.

“El que se va ya no regresa”, dice el padre Andrés Castro Quintanilla, residente del Buen Pastor recientemente jubilado.

Los espíritus y las almas, dice, no pueden «andar vagando» por ahí. Son creencias de los antigüos, menciona. Solo se da como algo folklórico entre el pueblo mexicano.

Acepta en cambio que existe la Gloria, el Purgatorio y por consiguiente el Infierno.

La tradición dice que la veneración de la muerte y sus ofrendas, viene de las culturas mexicanas autóctonas, lo cual se degeneró con la conquista y la evangelización, y hay regiones en el país en que los ceremoniales siguen bastante arraigados.

Los altares, las ofrendas, son una tradición y cultura prehispánica que la iglesia no tolera.

Terminante en sus conceptos, el padre Andrés Castro manifiesta que las ánimas no vagan, ni puede haber multitud de espíritus que vengan a comer las ofrendas que les presentan los vivos.

-La creencia del pueblo es que el Día de Muertos, el alma o espíritu regresa a casa con los suyos ¿es cierto esto?.

-Eso es puro cuento, por supuesto . Esa es la creencia de los antiguos habitantes de estos pueblos, pero en el tiempo moderno pienso que será un número muy reducido de los que creen en eso. En el dogma de la Iglesia Católica, sabemos que no es posible eso.

La persona que ha sido juzgada por Dios, está en la presencia de Dios, está purgando los pecados que cometió en este mundo, en un estado de vida o lugar que llamamos Purgatorio, está en la presencia de Dios o definitivamente se perdió (Infierno), y no es posible andar vagando por acá.

Sigue manifestando que la celebración del Día de Muertos y Todos los Santos, no es propio nada más del pueblo mexicano. En la fiesta litúrgica de la Iglesia esto tiene siglos, reitera.

Lo que sucede, abunda, es que cuando llegan los españoles traen las ideas cristianas sobre los difuntos y se unen a las ideas que ya tenían también los habitantes de estas tierras.

-O sea el pueblo mexicano, autóctono, vamos a decir, prehispánico ¿ya realizaba estas ceremonias?.

-Sí las hacía pero con otro sentido. Nosotros en el sentido cristiano es recordar a nuestros seres queridos que ya partieron de este mundo, pero con la intención de rogar por ellos, de pedir a Dios por ellos para que pronto se encuentren en la presencia de Dios.

-¿Es posible que regresen las almas?.

-No. Así de que vengan una multitud de espíritus a comer, detalles de esos, no, no, no, ni pensarlo, no es posible.

-Bueno, pero ¿la tradición que viene de los tiempos?.

-Bueno, algo como folklore del pueblo, pues eso sí, verdad, pero eso es más o menos como los Reyes Magos para los niños, Santa Claus, detalles de esos. No tienen ningún sustento en la realidad. No puede ser.

SON PUROS CUENTOS Y LEYENDAS

El párroco sigue dando respuestas.

-¿Existe el Purgatorio y la Gloria?

-Esto es una realidad espiritual por supuesto, es la fe de la Iglesia, es el dogma de la Iglesia. Es la enseñanza que nos ha dado el señor. No está basada en leyendas o en cuentos.

-Pero esto ya se ha comercializado mucho ¿qué piensa?

-Eso ya son detalles de los hombres, pero la fe de la Iglesia sigue siendo la misma, pedir por el eterno descanso de nuestros hermanos difuntos.

De acuerdo con las creencias de los antiguos mexicanos, cuando el individuo muere su espíritu continúa vigente y cada dos de noviembre, Día de Muertos, regresa para “convivir” con sus familiares.

Y estos a su vez le ofrecen a esas almas alimentos y bebidas, por lo general las que gustaban en vida, por lo cual en la mayor parte del país se organizan fiestas y eventos con mucha devoción a través de los Altares de Muertos.

Con el paso de los años y en la vida moderna, el Día de Muertos es motivo para que los mexicanos, las familias enteras, visiten a sus muertos en los panteones o eleven una oración por ellos.

Fue en la transición de la conquista donde se dan las mezclas de la nueva cultura que se sigue conservando. Nuestros naturales para mantener la tradición –ante la llegada de los conquistadores-, de alguna manera lo envuelven en los nuevos rituales católico-cristianos.

Continúa el padre Castro:

-Y los emblemas de la muerte, las calaveras ¿no tienen algo religioso?.

-Son signos de la misma muerte. Sabemos que los hombres necesitamos de algo externo sensible y la muerte es un signo, nada más. Pero si hablamos filosóficamente, sabemos que ni siquiera existe. La muerte es la negación de la vida. Eso es todo.

-¿Y de los Halloweens qué opina usted?

-Son costumbres extranjeras que no van de acuerdo con la forma de ser de nuestro pueblo. Muchas veces los medios masivos son los que hacen la propaganda.

Resume la teoría de la Iglesia:

«Lo principal es saber sobre los Difuntos, decirle a las personas que deben pedir por los seres queridos, tener un recuerdo de ellos. La Santa Escritura nos enseña cómo las personas pueden quedar manchadas con sus faltas en el paso por este mundo, y por eso hay ese estado de vida que se llama Purgatorio».

Mientras tanto, los mexicanos se disponen este Día De Todos los Santos (Angelitos) y Los Fieles Difuntos a recordar a sus muertos, a entregarles ofrendas, a encenderles una veladora como reza la tradición.

http://www.janambre.com.mx

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