Entre comillas

Abr 24th, 2011 | By | Category: Editoriales

Por.-   José Luis Ávila.

NUESTROS PECADOS

1.-  Los pasajes bíblicos quedaron atrás y con ello la Semana Santa llego a su final y quien más, quien menos, todos llegamos en nuestro haber con algún pecadillo.  Aun cuando la época nos invito  a la reflexión sobre las cosas profundas de la vida y la cercanía de la muerte, la mayor parte de la gente se ha dedicado más bien a descansar, a vacacionar  y salir de la rutina.

Y claro, a pecar. Póngase a hacer su lista, para que al final de vacaciones los clasifique y vea la manera de evitar que le afecte en su futuro el pase al Cielo, y así no tengamos que vernos en ese sitio tan singular al que siempre le han llamado  “los apretados infiernos”, donde se dice que estará  lleno de familiares, conocidos y amigos.

Pero que pecados pudo usted o yo haber cometido?,   aunque si puede haber diferencia dependiendo la intensidad y las formas de cómo se hayan realizado;  la soberbia, la avaricia, la envidia, la ira, la lujuria, la gula, el amor y la pereza.

Por ejemplo la soberbia, seguro es que pocos les llego esta influencia, pues sentimos que se fue   a exclusivos sitios vacacionales que ocasionaron que la otra parte, conocidos, amigos o vecinos, nos viéramos envueltos  en el pecado de la envidia, muy peligrosa por cierto, pues en realidad quien no envidiaríamos aquellos quienes se fueron de paseo a las mejores playas del País, a la Feria de San Marcos, y mas a los Estados Unidos, bueno, al Chorrito ubicado en el municipio de Hidalgo.

Sin embargo muchos de estos paseante quienes se fueron de vacaciones en auto, estamos seguros que a estas alturas deben estar cometiendo el pecadillo de la ira, pues si bien en su recorrido se encontraron con baches en las calles de las ciudades que visitaron, largas filas para el pago en las aduanas allá en la frontera de la entidad, retenes de todo tipo, restaurantes llenos y caros, pero también una serie de problemas y obstáculos que hacen  estar de momento irritados y en otras también queriendo mejor estar en el hotel o en la casa placenteros con un disco lleno de mariscos en medio del patio y bajo la sombra del mejor árbol.

Pero hubo otros vacacionistas que seguramente cometieron otro tipo de pecado  como la lujuria,  la gula y el amor,  es decir, que les fue bien  en sus vacaciones. Pero la verdad nada  como estar en un ambiente relajado,  sin horarios y sin jefes quienes nos estén presionando en la jornada de trabajo. Y es que la energía del cuerpo se hace mas presente cuando no se emplea en el trabajo, chéquelo, cambia la persona ahora si como se dice “estoy cargando las pilas”.

Así también hubo otros vacacionistas quienes nos entregamos en los brazos de la pereza, no lo puedo negar  es mi pecado favorito, “El espíritu está pronto pero la carne es débil”, dice el Catecismo, aunque más que débil es mejor o está con ganas, pues no se hace nada.

Por ello ahora que están de regreso algunos vacacionistas, en verdad no se  avergüencen  si termina este lapso de descanso  con uno que otro pecadillo en su haber ya habrá formas para ponerse a mano, no se preocupe por la dieta, el pago de las tarjetas, el sonido raro que de repente de salió al coche, ni modo pedirle perdón a la suegra por que ahora no viajo, se me olvido llevarla; con esto solamente para decir que no se debe dejar a un lado todo el bienestar y satisfacción que se dio con las vacaciones.

Se debe recordar que el cuerpo a veces también lo pide, pues al final de cuentas bien sabemos tendremos que volver a la realidad, la rutina diaria de nuestro trabajo, el ir y venir con los niños a la escuela, atender las necesidades del hogar y otras que surgen en el camino, por ello reitero disfrutar este lapso bien que ha valido la pena, no se preocupen. Ya veremos los resultados, correo electrónico; joseluis_avila_2@hotmail.com

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