Cuestión pública

May 26th, 2011 | By | Category: Editoriales

 

Luis Lauro Carrillo

LA DESTITUCION DE RENÉ  CASTILLO

 Los dueños de la franquicia del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en Tamaulipas, le asestaron un “pinochetazo” a René Castillo de la Cruz, destituyéndolo como presidente de ese instituto político, designando en su lugar a Patricio Edgar King López como el nuevo Presidente de esa organización política.

Jesús González Macías y el propio King López, ejecutores del plan de descarrilamiento del diputado René Castillo, mediante un singular Consejo Político, convocado por la “mayoría” más uno de los consejeros, se consumó el derrocamiento, sin haber mediado renuncia o solicitud de licencia correspondiente.

La remoción de la dirigencia del PVEM del empresario de partes eléctricas metido a político, en buen romance significa  la salida por la puerta trasera del partido verde, como las sirvientas. Como “motivos” del descabezamiento, el Consejo esgrimió la incapacidad de desarrollar tareas partidistas, no preparar, ni organizar los trabajos previos de cara a las elecciones  del 2012.

Previo al ocaso de la pasada administración pública estatal, los hombres del poder público diseñaron  planes para dejar «todo planchado», un blindaje de impunidad con legisladores afines y auditor superior a modo, un Jesús González Macías  renunciado como presidente estatal del PVEM para ungir a René castillo de la Cruz, uno de los hombres más cercanos a Eugenio Hernández Flores.

Con la caída de la dirigencia partidista del legislador Castillo de la Cruz se aceleró el desmantelamiento del blindaje, con el congelamiento de legisladores afines, la salida del auditor superior anterior y ahora la defenestración del legislador verde, circunstancias que hacen más difícil reciclar sus intereses y los que representa.

Cabe mencionar que el “constructor de la ley” arribó a la presidencia estatal en el último año del sexenio anterior como secretario de Organización del PVEM, después de que Jesús González fue constreñido a dejar el cargo mediante acuerdos partidistas cupulares, compensándolo al incluirlo en la nomina del Gobierno del Estado.

Castillo de la Cruz  es un hombre pragmático cuya mejor divisa es el trapecismo político, se inicio panista, se pintó de tricolor  y terminó ecologista, impulsado por su amigo el ex mandatario Eugenio Hernández Flores, de quien presuntamente fungió como secretario privado de asuntos inmobiliarios. 

Como corredor de bienes y raíces  presuntamente gestiono la adquisición de miles de hectáreas de terrenos rústicos y urbanos para su patrón, que trajeron supuestamente la desaparición de ejidos completos  para el establecimiento de huertas citrícolas y construcciones  faraónicas. 

En definitiva la aventura verde de René Castillo de la cruz podría terminar siendo ser relevado en el corto plazo de la coordinación de la fracción parlamentaria del Partido Verde Ecologista. Las cosas dentro de este instituto político en Tamaulipas vuelven a su normalidad, recuperaron las siglas rentadas al geñismo.

lucarrso@hotmail.com

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