¡Aquí estamos!

Nov 6th, 2011 | By | Category: Editoriales
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LAS CUATRO DIMENSIONES DE LA FIDELIDAD MATRIMONIAL…

Lic. francisco Javier Álvarez de la fuente

alvarezfj.2@gmail.com

El ahora Beato Juan Paulo II, señaló muy claramente que la fidelidad en el matrimonio debe tener cuatro dimensiones y estas son:

La primera dimensión de la fidelidad se llama búsqueda. Quien no busca ardiente, paciente y generosamente a su pareja ideal jamás tendrá a quien serle fiel.

En esta dimensión hay que preguntarse a quién debo entregarle el resto de mis años para ser feliz buscando su felicidad.

Acogida, aceptación es la segunda dimensión. El “a quién debo consagrar mi vida” se transforma en un “te acepto”. Aceptar a tu pareja es confesar que estás pronta para todo lo bueno y difícil que venga. El momento crucial de la fidelidad es aceptar al amado como es.

La tercera dimensión de la fidelidad se llama coherencia. Vivir conforme a los compromisos por amor. Ser coherente significa aceptar incomprensiones y buscar soluciones a través del diálogo antes que permitir rupturas. He aquí el núcleo más íntimo de la fidelidad.

Toda fidelidad debe pasar por la prueba más exigente: la de la duración.

La cuarta dimensión es la constancia. “Es fácil ser coherente por un día o algunos días. Difícil e importante es ser coherente toda la vida. Es fácil ser coherente en la hora de la exaltación, difícil serlo en la hora de la tribulación. Y sólo puede llamarse fidelidad una coherencia que dura a lo largo de toda la vida”.

Es fiel quien no traiciona en las tinieblas lo que aceptó comprometiéndose. Ojalá que al final de tu matrimonio se pueda decir: “¡Siempre fieles!”.

Éstas dimensiones, poco se valoran en la actualidad y tal pareciera que los nuevos matrimonios, solo buscan el hedonismo y no quieren ningún tipo de compromiso y cuando llegan a casarse, lo hacen a sabiendas que este no durará porque al fin de cuentas si no nos entendemos pues nos divorciamos y listo cada quien siga su camino y nada ha pasado.

Tal parece que buscan a contrario sensu esas dimensiones de que Juan Paulo II nos habla para la verdadera fidelidad en un matrimonio. Veamos

La primera dimensión de la fidelidad se llama búsqueda. Pero ahora no se busca a quién debo entregarle el resto de mis años para ser feliz buscando su felicidad, sino únicamente con el primero o primera que llega y me puede satisfacer físicamente y materialmente no para otro fin y menos para tener familia ya que en eso es lo que menos se piensa y en caso de que haya pues está el aborto y listo.

Aceptación es la segunda dimensión, y en el caso concreto no buscan aceptar tal como es la pareja sino que o pretenden hacerla a su antojo o en el último de los casos, poco me importa al fin y al cabo para lo que vamos a durar casados.

La tercera dimensión de la fidelidad se llama coherencia, pero en nuestros días es lo que menos importa, ya que lo menos que hay es dialogo y por quítame éstas pajas luego luego se acude al rompimiento y consecuentemente a la separación y al divorcio.

La cuarta dimensión es la constancia, que conlleva a superar la prueba más dura la de la duración y ésta ya no está de moda y para eso se hizo el divorcio es lo que se escucha de boca de nuestra juventud y pocos muy pocos son los que lo logran.

Y para concluir recodemos es fiel quien no traiciona en las tinieblas lo que aceptó comprometiéndose. Ojalá que al final de tu matrimonio se pueda decir: “¡Siempre fieles!”…¡Aquí estamos!

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