Cuestión pública

Mar 8th, 2012 | By | Category: Editoriales

Luis Lauro Carrillo

DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER

La evocación de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer solo vivió 24 horas, se terminó cuando murió el último segundo del día 8 de marzo, caracterizado por una celebración muy productiva en materia de discursos en favor de la equidad de género y la erradicación de la violencia hacia las mujeres.

De los antecedentes la versión más conocida de esta remembranza es el incendio ocurrido en una fábrica textil de Nueva York el 8 de marzo de1857, donde habrían muerto quemadas muchas mujeres en huelga del sindicato de costureras de la empresa Lower East Side, que reclamaban una jornada laboral de 10 horas.

De ahí que las socialistas Clara Zetkin y Kathy Duncker en 1910 en el primer Congreso Internacional de Mujeres en Copenhague Dinamarca, propusieron el día 8 de marzo para homenajear a las mujeres trabajadoras que luchaban contra la injusticia y la inequidad, sin intimidarse ante el poder patronal, ni del machismo de los obreros.

Acordándose por dicho congreso instituir esa fecha como el dia de la mujer en asociaciones socialistas y sindicales.

De tal suerte que la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en 1977 adoptó oficialmente el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer, formalizando su adhesión a la lucha por los derechos de las mujeres.

Sobra decir que en México las mujeres son festejadas en el día internacional de la mujer, con discursos donde se exaltan los avances en materia de equidad de género y la lucha contra el machismo en favor de la mujer.

La realidad es que los discursos por más elocuentes que sean, no suprimen las vejaciones, ni las humillaciones hacia las mujeres, a pesar de reformas a las legislaciones a favor de ellas y de que los gobiernos organicen foros, corporativicen y promuevan a figuras femeninas como divisa política.

Cabe subrayar las terribles desigualdades económicas, sociales y culturales que muchas  mujeres viven en México, a diario padecen situaciones lacerantes que merman el de por sí endeble Estado de derecho en el país.

No podemos pasar por alto que las mujeres mexicanas también padecen discriminación. En el ámbito político en el congreso de la Unión, ni en los congresos de los estados existe mayoría de mujeres y la mayor parte de las entidades federativas y municipios han sido y están gobernados por varones.

Procede señalar que la lucha por hacer efectivos los derechos políticos de las mujeres está siendo vulnerada por los partidos políticos, que utilizando como instrumentos a mujeres sin escrúpulos, fortalecen el anacronismo y la simulación en materia de equidad política de género, para incumplir los espacios de representación.

En el terreno económico, en muchas empresas industriales, comerciales y de servicios, los salarios de los hombres son superiores al de las mujeres, aunque ambos realicen el mismo trabajo, violándose el principio a trabajo igual salario igual. En el rubro religioso en las órdenes monásticas las mujeres pierden su libertad y no pueden ser ministras de culto religioso..

En México solamente el 52 por ciento de las mujeres de 15 a 64 años están empleadas frente al 67 por ciento de los varones, lo cual hace que nuestro país sea uno de los que menos ocupación laboral femenina. Las mujeres en este  país pasan mucho más tiempo en labores sin remuneración que los hombres

Cabe observar que en el ámbito rural, las mujeres rurales se han visto forzadas a buscar actividades complementarias e incorporarse al mercado laboral remunerado para solucionar los problemas por la falta de ingreso en el hogar, manteniendo la misma carga de trabajo dentro de éste.

En tanto las trabajadoras domesticas, son objeto de explotación y vejación, además carecen de los derechos laborales más elementales, de seguridad social, vivienda y ahorro para el retiro.

Por consiguiente el día Internacional de la mujer revela que muy pocas cosas han cambiado desde las jornadas de 1857. El sistema político económico, somete a millones de mujeres de diversas formas: la trata de personas, el trabajo precario y esclavo de las maquilas, la pobreza, el hambre, la violencia y la prostitución.

Las mujeres en nuestro país  luchan por la igualdad de género en condiciones adversas: prejuicios, dogmas y hasta creencias religiosas atávicas, leyes antiaborto, que Impiden estar en igualdad de condiciones que los varones. El mejor ejemplo de olvido misógino institucional, son los feminicidios sin esclarecer.

En definitiva falta mucho para lograr la igualdad real para la mujer, lo que se requiere son menos discursos, menos simulación y más organización y mas lucha femenina. Es obligación de todos exigir el respeto de los derechos fundamentales de la mujer y de estas hacerlos valer con acciones y proyectos concretos, para saber si realmente se ha avanzado, o solo discurseando las recordaremos.

carrsot_l@hotmail.com

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