¡Aquí estamos!

Mar 16th, 2012 | By | Category: Editoriales

¡El falso Día Internacional de la Mujer…!

Lic. francisco Javier Álvarez de la fuente

Alvarezfj.2@gmail.com

Acaba de pasar el pasado 8 de marzo el día de la mujer el cual cumple 100 años, y siete en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el 8 de marzo. Representa la lucha de mujeres visionarias deseosas de justicia social para las obreras, de allí el nombre inicial: ´Día internacional de la Mujer Trabajadora´. Eran víctimas de discriminación y pobreza, agudizadas por regímenes liberales y el capitalismo, calificado de ´salvaje´ por la Iglesia católica y que serviría de bandera a los partidos políticos comunistas para alcanzar el poder en hombros de los trabajadores.

A dichos movimientos pertenecían las principales dirigentes, reconocidas como feministas en Europa y Norteamérica, principalmente. Por esa identificación ideológica, los justos objetivos iniciales contrajeron el virus del materialismo y los prejuicios antirreligiosos que, irónicamente, amenazan hoy día a la mujer y al hombre y lesionan su dignidad.

La dignidad de los humanos puede, o no, ser reconocida por las leyes, pero está fundamentada en ser criaturas de Dios: a “imagen de Dios los creó, macho y hembra los creó”, (Gén. 1,27), narra la Biblia, y añade que, bendiciéndolos, les dijo: “sed fecundos y multiplicaos, y henchid la tierra y sometedla” (Gén. 1,28). Pero, así no lo ha hecho explícito nunca la ONU, aunque tampoco lo ha negado.

Sin embargo, el feminismo de raíces marxistas se ha empeñado en destruir el plan de Dios para el hombre y la mujer en la sociedad, sin otra razón conocida que su fanatismo ideológico anticristiano.

A favor de la ONU puede afirmarse que sus creadores y primeros organizadores respetaban la religión y, además, cabe reconocer que entendieron los objetivos de esa organización en el sentido del derecho natural, implícito en el contenido y lenguaje de todos los documentos básicos de la organización.

Antes, en los juicios de Nuremberg, se recurrió al derecho natural por la falta de antecedentes. Pero no puede decirse lo mismo de los movimientos feministas, por su ideología de género y su desarrollo, furiosamente anticristiano, que ve en la Iglesia católica el enemigo a vencer, por la posición de aquélla en la defensa de la vida y de la familia tradicional. Los activistas de esa ideología atacan desde la ONU con el apoyo del actual Gobierno estadounidense y de empresas abortistas y contraconceptivas, además de movimientos interesados en la destrucción de la familia, para que no pueda ésta “ser fecunda y multiplicarse”.

Que a los líderes mundiales y a los activistas a su servicio no les interese la religión y no crean en Dios, es asunto de ellos. Pero, ¿qué derecho tienen para imponer sus ofensivas ideas paganas a miles de millones de creyentes? Ante la imagen divina del hombre y la mujer, como creaturas de Dios, la ONU erige individuos de identidad sexual por encargo, libertad sexual absoluta y constructores de su propia orientación sexual.

Al mandato divino de “sed fecundos y multiplicaos”, dado al hombre y la mujer, la ONU responde con el aborto, la esterilización, la eutanasia, la homosexualidad y el “matrimonio” de parejas del mismo sexo.

A la cristiana cultura de la vida se responde con la pagana cultura de la muerte. La ONU, ciertamente, hace viejas todas las cosas. Hoy la ONU celebra a la mujer vestida de trabajadora, de uniforme, de burócrata, de campesina, o del sexo. No hay espacio para la mujer madre, biológica o espiritual; para la mujer encinta, vestida de sol y reina de la familia; mujer fuerte para henchir la tierra y someterla con el hombre. A la madre-mujer, la ONU antepone la madre-tierra. Por estas sinrazones, ubicadas entre la perversidad y la estupidez, la celebración de la ONU es un irrespeto a la mujer, la obra más hermosa en la creación.

Y para seguir denunciando hechos como el anterior, para que todos conozcamos la verdad y actuemos en consecuencia… ¡Aquí estamos!

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