Cuestión pública

Abr 12th, 2012 | By | Category: Editoriales

Luis Lauro Carrillo

LA DEBACLE DE JOSEFINA

Despues de los enredos en que se metió y metieron a Josefina Vázquez Mota, relanzó su campaña electoral con algunos cambios en el PAN,  fortaleciendo su equipo y ajustando la estrategia para evitar el naufragio de su proyecto electoral, a fin de retomar el mando de su candidatura.

Observamos que Vázquez Mota según las encuestas de GEA-ISA ha perdido en pocos días, más de siete puntos, con 19 por abajo de Enrique Peña Nieto, por lo que de no  actuar de inmediato y pronto, el mexiquense será inalcanzable y lo peor que Chepina y Andrés Manuel López Obrador  podrán cruzarse, por tanto el PAN habrá que decirle adiós al segundo lugar de la contienda electoral.

Sobra decir que las elecciones se ganan con equipos que operen fuera del grupo de campaña, por lo que no se explica el desaprovechar a tres operadores políticos como Juan Manuel Oliva ex gobernador de Guanajuato, Francisco Ramírez Acuña ex gobernador de Jalisco y a Diodoro Carrasco, el ex gobernador de Oaxaca, tres especialistas eficaces en organizar votantes, que parecen estar solo de adorno.

De ahí que ellos podrían salvar a JVM de la debacle electoral enderezando la campaña pero a condición de que tomen el control de la organización. Lo esencial para la panista es definir quién va a garantizar los votos y quiénes van a poner orden en la campaña y no únicamente en el equipo interno.

Esta mas que visto que las campañas se ganan con votos, y los sufragios se consiguen, se aseguran y se acarrean. En tanto López Obrador y Peña Nieto afinan la estrategia electoral para promover, garantizar y preparar el acarreo a los electores el día de la elección, Josefina anda en la luna, su campaña parece perdida, no sabe a dónde va, ni de dónde viene.

Por  ello se entiende que Josefina Vázquez Mota, su campaña la inició mal y se puso peor. Fueron días, caracterizados por tropiezos y síntomas que han generado olas de rumores desde su débil estado de salud, hasta su eventual relevo como candidata.

De hecho tenemos a una Josefina robotizada. Que usa un tono que exaspera por monótono, un sonsonete rígido, un discurso distanciado del electorado  en alguien que busca la simpatía y el apoyo de los votantes, con cuyo comportamiento parece haber caído en un engarrotamiento mental.

He aquí, que la calidad de los anuncios de televisión de Josefina son bastante malos, oscuros, aburridos, sin alegría. La impresión que causa  es en el sentido de que Josefina ya se siente derrotada.

Agobiada por la grilla interna entre su equipo de trabajo y el partido, Josefina ha sumado negativos, que le afectan: tardó en reaccionar al mareo, tardó más en reaccionar al estadio vacío, tardo en reaccionar a la declaración de fortalecer  el lavado de dinero y tardó en reaccionar al incidente en Tres Marías, lo que revela que tiene muchos miembros de equipo pero ningún operador de cuarto de guerra.

Razón por lo cual  las campañas no han prendido, Peña Nieto  su objetivo es  mantener la ventaja y López Obrador disminuir sus negativos. En cambio, Josefina tiene una doble carga: la de candidata mujer y la de representar al partido que está en el poder y que de no repuntar tendrían que recurrir a la guerra sucia de Antonio Sola y a la criminalización del PRI

En efecto la albiazul ha exagerado con sus reiterados esfuerzos por aclararnos que una mujer sí puede ser presidenta, circunstancia que  pudiera estar obstruyendo en la desconfianza. Debería mostrarse segura, no solo asegurar que lo está.

En definitiva  de no funcionarle el renovado equipo de campaña y la nueva estrategia del relanzamiento de la campaña electoral  de Josefina Vázquez Mota, las esperanzas de éxito estarán cifradas en bajar a Peña Nieto, mediante la guerra sucia y en los golpes judiciales a ex gobernadores priistas.

lucarrso@hotmail.com

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