Cuestión pública

May 1st, 2012 | By | Category: Editoriales

Luis Lauro Carrillo

DÍA INTERNACIONAL DEL TRABAJO

Este 1º mayo se conmemora el Día Internacional del trabajo, en honor de los trabajadores anarquistas asesinados en 1886 en Haymarket, Chicago, tras luchar por la reivindicación de la jornada laboral de 8 horas, motivo de la huelga. Esta remembranza es considerada como el origen del movimiento obrero mundial.

De ahí que los sindicatos y partidos obreros de todo el mundo en esta fecha desfilan y realizan manifestaciones reclamando mejores condiciones laborales y salariales.

Al efecto en México se realizan marchas de las organizaciones obreras unas impulsadas por corporativismo obrero oficialista representadas por la CTM, CROC y UNT y otras de sindicatos pertenecientes al Movimiento de Trabajadores Democráticos e Independientes, para conmemorar el Día Internacional del Trabajo.

De tal manera que los desfiles de las organizaciones laborales en el país, son el único espacio de resonancia y casi la única forma de reclamar prestaciones económicas, de vivienda, seguridad social y de empleo, mediante mantas y pancartas, así como las encendidas arengas y no mediante las movilizaciones  ni el ejercicio del derecho de huelga. De lo destacado del  desfile es la reiteración del no a la  reforma laboral.

En ese contexto es un hecho significativo que la caída del muro de Berlín y la desaparición la Unión soviética, el triunfo del neoliberalismo económico  y con ello  la caída del socialismo real, el capitalismo ya no se siente obligado con la clase obrera de hacerles concesiones al desaparecer el riesgo del estallamiento de la revolución  antaño tan temida.

Por tanto los trabajadores del mundo ya no tienen quien los una, ni quien los proteja, porque hoy el capital es realmente global con todo y sus crisis recurrentes, al extinguirse la amenaza revolucionaria del movimiento socialista internacional, los grandes capitales simplemente se desentiendan del problema social y dejen su solución en manos de los gobiernos y estos a su vez en manos del mercado, creándose un circulo vicioso perfecto.

De hecho a lo largo del siglo XX, las conquistas laborales se fueron ampliando con leyes para los trabajadores, para reconocerles derechos de respeto, retribución, vivienda, jornadas laborales y seguridad social. En las últimas décadas del siglo pasado y las de principio del actual, esas mejoras retrocedieron bajo la llegada del neoliberalismo como una ofensiva  contra el estado benefactor.

 No se puede soslayar que el modelo económico neoliberal en México, orientado para  beneficiar a los capitalistas, tratando de establecer reformas laborales que eviten las movilizaciones, las huelgas, mediante la contención salarial; que avalen la inestabilidad en el empleo, la desnaturalización del contrato de trabajo, la libertad del despido y la flexibilidad para contratar del patrón, un traje a la medida de los empleadores.

Por otro lado según la filosofía marxista, el movimiento obrero nació bajo el signo de una concepción progresiva y determinista de la historia.

Progresiva en el sentido de que el curso se desarrollaría  en una dirección en la que cada fase representa un paso adelante  con respecto a la etapa anterior, comprendida dentro del lapso de la barbarie a la civilización, en los sistemas político económico que van desde la comuna primitiva, esclavismo, feudalismo, capitalismo y socialismo.

Determinista en cuanto que cada fase está dentro de diseño racional y necesariamente debe tener lugar, de ahí que el socialismo constituye una fase de desarrollo histórico.

Así pues la lucha de los trabajadores mexicanos por elevar el nivel de vida encierra gran importancia. En teoría los sindicatos bajo una dirección firme y acertada, de clase, debería oponer una eficaz resistencia a los patrones para la consecución de sus objetivos.

Ahora bien, sin dejar de reconocer la importancia de la lucha económica de los trabajadores contra la clase empresarial, a través de ella podrían impedir la reducción de salarios o conseguir algún aumento en un determinado periodo.

Sin embargo en esas condiciones la lucha solo va enfocada contra los efectos del capitalismo y no contra las causas estructurales que propician o hacen posible la opresión y pobreza en que se encuentra sumida la clase obrera mexicana.

De ahí que en los hechos la lucha económica de los obreros por sí sola no puede eliminar las leyes del capitalismo, ni podría acabar con el sistema capitalista, ni liberar a los obreros de la explotación y la miseria. La clase obrera solo podría abolir el régimen capitalista mediante la lucha política por la vía de la democracia o la acción revolucionaria.

Por consiguiente en países como México  donde el socialismo no se estableció ni siquiera a medias, ni con el viejo estado de bienestar priista, ni mucho menos con el neoliberalismo priista y panista de los últimos 29 años, la lucha revolucionaria y política de los trabajadores permanece congelada y neutralizada.

En la real politik el neoliberalismo en México  esta ha asociado con modelos de producción de bajo salario y de la intensidad del trabajo, esto se explica por la existencia de un sindicalismo poco o nada representativo de los trabajadores. Aunque los sindicatos se han debilitado frente al modelo neoliberal, no por esto el corporativismo tiende a desaparecer.

Por otra parte dentro de mismo orden de ideas el régimen de Felipe Calderón, prácticamente termina su gobierno con una huella de violencia, sangre, miseria, con un desempleo catastrófico y depauperación de la clase obrera. Evidenciando el fracaso del neoliberalismo económico expresado en un alto incremento de la pobreza social superior al 60 por ciento de la población total.

He aquí, que lo más preocupante es que los cuatro candidatos presidenciales pretenden continuar impulsando la política neoliberal, aunque con sus respectivos matices, para continuar favoreciendo a la oligarquía nacional y extranjera.

En definitiva el movimiento obrero mexicano perdió su independencia. Todas las luchas político sindicales, quedaron congeladas por el sistema político, vía charrismo sindical, cooptación, corporativismo y del burocratismo que los aparto de la lucha política y revolucionaria. Solo el desfile  del primero de mayo de cada año es la oportunidad de  dar a conocer sus demandas de prestaciones económicas y nada más.

lucarrso@hotmail.com

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