Cuestión pública

May 11th, 2012 | By | Category: Editoriales

Luis Lauro Carrillo.

EL AFFAIRE DE LA EDECAN.

Julia Orayen, edecán del debate de los candidatos presidenciales que causó polémica por su pronunciado escote, motivó que en una actitud moralina el IFE “pidiera” una disculpa a la ciudadanía y a los candidatos por el “desacierto” de su equipo de producción en la selección del atuendo de la modelo argentina.

Se debe señalar que la ex playmate 2008, con solo una aparición de 19 segundos, con un vestido blanco entallado y un escote acentuado, abrió el debate de un modo inusual al acercar la urna a cada candidato para sortear los turnos de su intervención, evento que duro dos horas, donde la argentina se robó la atención de los medios y de la teleaudiencia.

Más que la violación al supuesto “estricto código indumentario”, lo que más debería preocupar al IFE es la baja calidad del primer debate, que tuvo un costo de 4 millones de pesos. Si en dos horas los tres candidatos y la candidata no lograron captar la atención de los electores, debido a su pobre argumentación, no fue por una presunta conspiración, ni mucho menos por un escote generoso.

En efecto Enrique Peña Nieto no estuvo dispuesto a arriesgar su ventaja, Josefina Vázquez Mota no supo arriesgar lo suficiente para descontarlaAndrés Manuel López Obrador hablaba del pasado recordando a Santa Anna y la mafia y Quadri no lo tomaron en cuenta,  además el formato diseñado por los partidos pudo servir para muchas cosas, menos para debatir y hacer interesante el encuentro

Los consejeros del IFE sin ninguna actitud reflexiva, ni crítica, sino fundamentalista dogmatica y discriminatoria se dicen alarmados, indignados, ofendidos, apenados y descontentos con la producción del debate a cargo al productor televisivo Jesús Agustín Tapia Flores quien ya no realizará el escenario televisivo del segundo debate a efectuarse el 10 de junio del actual.

De ahí que los pronunciamientos expresados por los consejeros del IFE en contra de Julia Orayen por su vestimenta provocativa y atrevido escote denotan signos inequívocos de intolerancia y discriminación, estuvieron fuera de lugar, olvidando que estamos en una sociedad occidental, democrática y liberal, evidenciando un carácter machista y ultraconservador.

En cambio tengamos presente que Carla Bruni esposa del expresidente frances Nicolás Sarkozy asistía a numerosas reuniones  y compromisos oficiales con vestidos provocativos con escotes redondos pronunciados y la sociedad francesa no se escandalizaba ni rayaba en el puritanismo victoriano. 

La pregunta obligada es ¿por qué esta actitud del IFE con la ex playmate? Será por machistas, por fundamentalistas moralinos o porque los consejeros del IFE piensan que los escotes se convierten en una invitación para ser hostigadas sexualmente por candidatos o invitados o a prostituirlas, vaya usted a saber.

En definitiva una democracia no puede construirse sobre la base de la discriminación de género, por tanto el IFE no debió emitir disculpa por el atuendo de la edecán Julia Orayen durante el debate presidencial, sino por el contrario garantizar a las mujeres que le prestan servicios laborales y profesionales, el derecho a decidir cómo vestirse, no hacerlo violaría derechos humanos.

lucarrso@hotmail.com

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