Cuestión pública

Jun 5th, 2012 | By | Category: Editoriales

Luis Lauro Carrillo

#YOSOY132

El movimiento #YoSoy132 surgió, a raíz del abucheo del candidato priista Enrique Peña Nieto (EPN) en la Universidad Iberoamericana (Ibero), particularmente por la reacción del dirigente nacional del PRI quien calificó a los estudiantes como agitadores y reventadores y sobre todo la minimización de la protesta por parte de TELEVISA y TV Azteca quienes consideraron el acto como un éxito de campaña.

De tal suerte que de este ejercicio de manipulación informativa del duopolio, la respuesta de los estudiantes no se hizo esperar, 131 de ellos subieron un video en You Tube donde se identificaban con su carnet de estudiantes, asegurando que nadie les había pagado por protestar en contra de EPN.  

Cabe subrayar que en el video insistieron en que no responden a ningún partido político y expresan su rechazo a la gestión del ex gobernador del Estado de México y a la evidente manipulación informativa, por lo que jóvenes de otras universidades y sociedad civil se les unieron a su causa, de ahí que adoptaron el nombre de #Yo Soy132“, como uno más “en conjunto”, a ellos-.

De esas circunstancia nació un movimiento estudiantil de Universidades privadas que inicialmente marcharon contra las sedes de Televisa y posteriormente las dos movilizaciones multitudinarias lidereada por #YoSoy132“, demandando la democratización de los medios, un proceso electoral transparente y la “no imposición” de candidatos por parte de los grupos mediáticos.

Como podrá verse el movimiento YoSoy132 entró en la  fase de definiciones de objetivos en la diversidad de lenguajes y posiciones ideológicas en la asamblea general celebrada en la UNAM, emitiendo una serie de acuerdos que deberán ser votados por cada plantel educativo adherido, para llegar a un documento final este martes.

He aquí algunos de los principales acuerdos: “Que el movimiento se defina como independiente de cualquier partido político y se pronuncie contra cualquier intento de imposición mediática de un candidato, así como de los cercos informativos, particularmente de Televisa y TV Azteca”.

“Que el movimiento se manifieste contra la manipulación informativa, orientada a restaurar el “viejo sistema antidemocrático”; mantener de manera temporal la estructura de la Coordinadora Universitaria;  manifestarse como un movimiento opuesto a políticas neoliberales; Establecer como regla no incurrir en acciones violentas”.

“Participar en el proceso electoral, documentar posibles irregularidades durante éste, que una comisión de #YoSoy132 se registre como observadora durante la jornada electoral Mantener el movimiento organizado, para estar en condición de responder a un eventual fraude electoral”.

“Exigir el fin de la estrategia de guerra contra el crimen organizado y el regreso de las Fuerzas Armadas a sus cuarteles; fin al fuero militar; conformar juntas populares que discutan la solución al narcotráfico”.

Así pues, el emergente movimiento juvenil se caracteriza por su sorprendente sensatez e inteligencia. Sus marchas y exigencias han sido pacificas, concretas y estratégicas. En lugar de boicotear las elecciones, convocan a participar en las mismas.

Tengamos presente que en lugar de incitar a acciones violentas o entorpecer vialidades, utilizan  las banquetas, lanzando proclamas. En lugar de demandar la cancelación de la concesión a Televisa, le reclaman transmita el debate presidencial del 10 de junio en cadena nacional.

No cabe duda que los estudiantes tienen buenas ideas y un interés por  cambiar el sistema, pero sobre todo saben bien cómo valorar el resultado de sus acciones y miden cabalmente su toma de decisiones.

Por tanto una vez votados los acuerdos de la asamblea universitaria este martes, por los centros de educación superior adheridos, el movimiento estudiantil transitará a un mejor contenido político. Este último trayecto es determinante para trascender lo electoral, por lo que la movilización estudiantil obliga a un diálogo con la sociedad en general.

En suma las demandas estudiantiles van desde un cambio al modelo económico, al empoderamiento ciudadano a través de la información para exigir y criticar de manera fundamentada a su gobierno, a los actores políticos, a los empresarios y a la sociedad misma, hasta la democratización de los medios, haciendo del derecho a la información y libertad de expresión sus principales reclamos.

En definitiva el movimiento #YoSoy132 es apartidista, demostró con sus manifestaciones y demandas que no existe nadie que gane anticipadamente las elecciones, además, confirmó de nuevo que el sector estudiantil no está despolitizado en el país provengan de universidades privadas o públicas.

lucarrso@hotmail.com

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