Entre comillas

Ago 19th, 2012 | By | Category: Editoriales

Por;  José Luis Ávila.

Otra imposición

1.- La verdad no peca pero incomoda, y eso fue lo que precisamente sucedió durante la reunión del Consejo Político Estatal del PRI a la cual acudió la familia priista de todos los rincones de Tamaulipas, para ser testigos de una imposición al llegar como Presidente del Comité Estatal de tricolor, Ramiro Ramos Salinas; y la Secretaria General, Amelia Alejandrina Vital.

Si desde un principio se hablo de establecer los lazos mas fuertes, de renovar los cuadros y fijar la mira para los trabajos previstos a las elecciones del 2013, lo cierto es que esta decisión muestra lo contrario, Heriberto Ruiz Tijerina ya lo había dicho, no a las imposiciones y no a la gente sin trabajo político, palabras que llegaron muy hondo hacia la persona del Secretario de Sedesol, Homero de la Garza Tamez, por ser el operador político.

Porque si bien es cierto tanto Ramos Salinas como de la Garza Tamez tienen mucho entre si, pues el primero fue uno de sus principales colaboradores y ahora lo fijan como una imposición del titular de Sedesol, cuando tampoco se debe perder de vista la influencia que bien pudo haber tenido el ex gobernador  y senador electo, Manuel Cavazos Lerma.

Esta decisión dejo a muchos consejeros del partido un tanto inconformes, pues lo juzgan como una persona sin trabajo político, y que no cuenta con la trayectoria suficiente para ser el responsable de que todo salga bien en las próximas elecciones locales aquí en el Estado, ¿podrá con el paquete?

Los mismos consejeros hablan de haber aprobado este nuevo comité estatal con el propósito de fortalecer la unidad del tricolor y evitar rupturas hacia el interior, cuando todo ello de momento es imposible, lo digo por la decisión también un tanto equivocada para hacer a un  lado a una Chacha de Alejandro, quien posee toda una trayectoria de trabajo y talacha política en esta organización

Dígame usted ¿Quién no conoce a Chacha de Alejandro?, ahí también sentimos que este no era el movimiento en la tabla del ajedrez político del PRI, con ello no se desprecia el trabajo de la actual Diputada Local, Amelia Alejandrina Vital, mis respetos para ella que viene de una familia trabajadora, pero estamos seguros que hasta ella misma ha de reconocer que de talacha a talacha se la lleva “Chacha”.

Por ello sentimos que  no muy pronto le habrá de sanar la herida a De Alejandro, porque si bien es cierto allá a fuera del recinto del Poliforum, donde fue el evento priista, mientras todo mundo se acomodaba, “Chacha” mostraba una sonrisa pero de esas que bien se capta cuando son fingidas llenas de rencor y desprecio hacia una imposición mal fundada.

Obvio fue que no tuvo empacho para criticar este procedimiento, sin embargo se aguanto y prefirió no entrar en lo mas profundo del alma cuando se tiene herida, y decidió no entrar en controversia para no afectar mas al tricolor, pero también para no entrar en rupturas que a la postre bien podrían afectar  en las próximas elecciones.

Decían los consejeros molestos que por eso se perdieron las votaciones del pasado primero de julio, pues se imponen métodos de trabajo que no van con las posturas y el trabajo político  que se ha realizado siempre.

El  PRI tiene muchas posibles explicaciones, pero, más allá de la coyuntura específica -el desempeño de sus actores lo dice todo, y ello amerita un análisis más profundo: no se explica el porque tratar de experimentar cuando se tienen cuadros mas representativos, mas ligados a la gente, que se salen de sus oficinas con aire acondicionado y se bajan a las colonias para ver a su gente para recordarles que el PRI esta vivió, para recordarles que en el PRI hay amigos y no enemigos.

Se debe ver y recordar la  cultura política que construyó este partido a lo largo del siglo pasado y que, a juzgar por el resultado, podría seguir impreso en el alma de la gente, pero de la verdadera gente que se compromete con su vida a dar el voto, el voto bueno y no el de castigo.

Aquí recuerdo un hecho sucedió al terminar el evento del Consejo Político Estatal del PRI, llamo mucho la atención y seguí a Felipe Garza Narváez, mientras se trataba de entrevistar al nuevo dirigente del PRI, Ramos Salinas; el ex diputado local y ex Presidente de la Coordinación Política del Congreso Estatal, casi de inmediato fue rodeado por un buen grupo de señoras y hombres priistas, lo querían saludar, lo querían abrazar y platicar con el aunque sea brevemente pero querían estar con el, pareciera que Garza Narváez fuese el elegido para dirigir los destinos del tricolor tamaulipeco.

Y viendo hacia atrás, sobre la característica central y fundamental de este político,  ha sido  su capacidad para administrar y mantener el acercamiento con las verdaderas bases del partido, me refiero a las persona que muy bien se parten el alma para sacar al tricolor adelante;  con ella Garza Narváez siempre ha estado.

No se trata de un juego de palabras ni de una demagogia caduca como algunos lideres aun  la aplican  a estas alturas: la clave de la estructura priísta ha sido estar con la gente y llegarle a la gente la que va otorgar su voto, sin imponer candidato agrios que nada mas al verlos la gente le rehúye, y claros ejemplos existen y se vieron en las pasadas elecciones, ahí tienen uno en la persona del Diputado Local con licencia, Reynaldo Garza Elizondo, quien perdiera las votaciones federales en el segundo distrito con cabecera en Reynosa.

Hasta las mismas fuerza priistas de aquel le dieron la espalda, pues lo calificaban como una persona antipática, déspota, prepotente y muy agrio para tratar a las personas, y no lo dude, dicen que llego al punto de lavarse las manos luego de saludar a la gente parecido y como lo hacia un doctor de esta capital que fue candidato a la presidencia municipal por el PRI, pero igual por su mala forma de conducirse le gano el PAN y con ello la alcaldía donde estuvo al frente Gustavo Cárdenas Gutiérrez, en la época de Cavazos Lerma.

Por ello se insiste, el gran éxito del PRI para mantener el poder ha sido el sistema que ha construido, con una hegemonía cultural que no sólo legitima ese poder, sino que también le permitió desarrollar un sistema de lealtades y una credibilidad absoluta,  la cual trascendía con mucho el ámbito estrictamente político.

Igual como Enrique Peña Nieto, quien logro esa  hegemonía cultural de antaño, la que ahora sin duda debe ser capitalizado por el PRI estatal, pues se debe recordar  que esta siempre ha funcionado en el país y los estados; olvidar y dejar a un lado las imposiciones pues ya se tienen amargas experiencias por  no escuchar al pueblo ni a su gente. Hasta aquí, ya veremos los resultados. Correo electrónico; joseluis_avila_2@hotmail.com

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