Cuestión pública

Oct 2nd, 2012 | By | Category: Opinión Pública

Luis Lauro Carrillo.

REFORMA LABORAL NEOLIBERAL.

El neoliberalismo económico es una doctrina basada en el ejercicio de la libre iniciativa individual de la producción y el intercambio; de la limitación de las áreas públicas, que pugna por la no intervención del Estado en la economía, la privatización de los servicios públicos y el desmantelamiento de las conquistas sociales obtenidas por los trabajadores.

Viene a cuento lo anterior por la reforma a la Ley Federal del Trabajo que aprobó la Cámara de Diputados, que a pretexto de la modernidad, productividad, competitividad y crecimiento económico, quebrantó los derechos laborales de la clase proletaria del país, que con tanto sacrificio han luchado y conquistado, como son los derechos sociales de quienes viven exclusivamente de su trabajo.

No cabe duda que el saldo de la aprobación de la reforma laboral para los obreros resultó negativa, porque sus guías laborales asustados por la amenaza de regular el funcionamiento de las dirigencias sindicales, los líderes de los sindicatos aceptaron sacrificar a los obreros y abaratar la mano de obra.

Conviene observar que esta élite de obreros  aburguesados constituye la llamada aristocracia obrera que ocupa las dirigencias  en la mayoría de los sindicatos que forman el núcleo activo del corporativismo de los partidos políticos, que se han convertido en un serio peligro para el movimiento obrero y son  la principal base del oportunismo y del control mediatizador.

Es así que han tenido como objeto la adaptación del movimiento obrero a los interese de la clase empresarial, contrarrestando y oponiéndose a la lucha política revolucionaria del proletariado mexicano contra la esclavitud del salario.

Por tanto los perjudicados resultaran los obreros por la disminución efectiva de sus beneficios y prestaciones y un aumento en la explotación. La iniciativa laboral en los hechos benefició a los empresarios porque el ahorro con las reformas se convertirá en utilidad adicional, en detrimento de los beneficios a los trabajadores.

En consecuencia, la reforma laboral aprobada en una de las dos cámaras, su efecto no trasciende sobre la producción que será menor porque no toca el tema de la capacitación y porque introduce la incertidumbre en el trabajo; y en nada beneficiará a la productividad porque disminuye salarios y prestaciones y confirma el control político de los jefes sindicales sobre las masas trabajadoras.

He aquí que la reforma laboral calificada como estructural, porque modifica los escenarios, las condiciones y las reglas en la relación entre empresarios y trabajadores. De esta manera queda pavimentado el camino al gobierno federal entrante para concretar las otras reformas estructurales como la Fiscal y Energética

Vemos por tanto que la reforma quita prácticamente el carácter protector y tutelar de la ley laboral mexicana, que es su rasgo característico, en los hechos constituye un golpe mortal contra los trabajadores, ya tan lastimados por la crisis económica, la inflación, el desempleo y con salarios de hambre para mitigar su subsistencia y de sus familias.

De ahí que los trabajadores se encuentran golpeados en sus salarios, condiciones de trabajo y calidad de vida; y sus sindicatos como instrumentos de lucha se hallan debilitados y corporativizados.

En suma la reforma es una propuesta además llena de incongruencias, conceptos falsos, contradicciones y mentiras, impulsa la llamada “flexibilización laboral”, fomenta la inseguridad e inestabilidad en el trabajo, y legaliza la subcontratación o el denominado “outsorcing”, lesivo para los trabajadores.

Cabe también señalar que la reforma convierte a  México en un depósito de mano de obra barata para beneficio de los grandes grupos empresariales, nativos y trasnacionales, y la subordinación plena de nuestro país, a los proyectos de reordenamiento económico diseñados por el consenso de Washington.

Por consiguiente retirando los candados históricos de protección mínima a los trabajadores y consolidando el control mafioso de los caciques sindicales sobre la colectividad trabajadora, se concreta y se fortalece la primera de las reformas estructurales la laboral como primer paso para alcanzar la  energética y fiscal.

En definitiva la  reforma laboral tiene una visión patronal al servicio de los empleadores y no de los trabajadores que en aras de desarrollar al país  precariza a su fuerza de  trabajo. Ya que no promueve el empleo, la mejoría del ingreso obrero, la productividad o la seguridad social, por lo que desde la perspectiva humanista la iniciativa es violatoria de los derechos humanos de los trabajadores.

lucarrso@hotmail.com

Twiter: @luiscarrs

Leave Comment

*