!Aquí estamos!

Nov 24th, 2012 | By | Category: Editoriales

¡México, ayer y hoy…!

Lic. francisco Javier Álvarez de la fuente

Alvarezfj.2@gmail.com

En los últimos años de la década de los 30s, se vivía en México un sistema político económico que estaba basado en la hegemonía de un partido de estado, que hacía y deshacía, que era dueño de viadas y haciendas, y que pretendía entregar nuestro país a la doctrina socialista, y que no únicamente lo decía en sus mensajes sino que lo plasmaba en las leyes, como es el caso de la reforma al artículo 3º de la Constitución, donde se establecía que: “…»Artículo 3o. «La educación será socialista Y además de excluir toda doctrina religiosa combatirá el fanatismo y los prejuicios, para lo cual la escuela organizará sus enseñanzas y actividades en forma que permita crear en la juventud un concepto racional y exacto del universo y de la vida social…”.

Así las cosas existían muchos mexicanos que no estaban de acuerdo con esas medidas y que buscaban los medios para combatirlas, como ocurrió con un grupo de profesionistas, estudiantes, campesinos y obreros de los estados de Guanajuato, Querétaro, Michoacán, y otros que se decidieron y formaron una organización cívica política denominada Unión Nacional Sinarquista y enviaron un Manifiesto al Pueblo de México que entre otras cosas señalaba lo siguiente:

“…Ante los angustiosos problemas que agitan a toda la Nación, es absolutamente necesario que exista una organización compuesta de verdaderos patriotas, una organización que trabaje para la restauración de los derechos fundamentales de cada ciudadano, que tenga como su más alta finalidad la salvación de la Patria.

Frente a los utópicos que sueñan en una sociedad sin gobernantes y sin leyes, el «sinarquismo» quiere una sociedad regida por una autoridad legitima, emanada de la libre actividad democrática del pueblo, que verdaderamente garantice al orden social dentro del cual encuentren todos su felicidad; pero no de un modo egoísta, sino procurando que todos alcancen el bien que cada uno desea para si.

Frente a cada dolor humano, frente a cada mal social; el «sinarquismo» se propone estudiar la forma de suprimirlo y trabajar hasta conseguir este fin.

Ninguna cosa que tenga trascendencia social le será indiferente; el bien común habrá de ser su ocupación constante y su tarea de siempre será trabajar para alcanzarlo.

El sinarquismo es un movimiento positivo, que unifica, construye y engrandece, y por lo tanto, diametralmente opuesto a las doctrinas que sustentan postulados de odió y devastación. El sinarquismo proclama el amor a la Patria y se opondrá con todas sus fuerzas a los sistemas que pretenden borrar las fronteras de los pueblos, para convertir al inundo en un inmenso feudo en donde fácilmente imperen los malvados y perversos propagandistas inventores de esas teorías. El sinarquismo será el más ardiente defensor de la justicia y por consiguiente perseguirá a los que trafican con la miseria humana. El sinarquismo no puede concebir que exista felicidad y progreso donde no existe libertad, estima que ésta es la más sagrada conquista de la humanidad y luchará incansablemente hasta conseguir que impere en nuestra Patria.

El Comité Organizador Sinarquista lanza en este manifiesto un llamado a todos los mexicanos que estén dispuestos a trabajar por el engrandecimiento de México, a todos los que, despojándose del egoísmo, quieran prestar su cooperación para organizar tina nueva sociedad sobre base de mayor justicia.

Los males que afligen a nuestra Patria no se remediarán con lamentos, sino con una actividad bien orientada. El movimiento sinarquista ha puesto como norte en el camino que empieza a recorrer, tres palabras luminosas que adopta como lema: «PATRIA, JUSTICIA Y LIBERTAD»…”

Y hoy como en aquellos días, la situación por la que atraviesa nuestro país no es nada diferente, por lo que éste manifiesto de los Sinarquistas al pueblo de México, esta más vigente que nunca, sobre todo ahora que a la presidencia de la República regresa el Partido Revolucionario Institucional, en la persona de Peña Nieto, hablando de que es un nuevo partido y nuevos métodos, pero que en la práctica, son los mismos personajes con las mismas mañas o sea “un gatopardismo”, cambiar para seguir igual o peor.

Así pues los invito a que analicemos el manifiesto anterior, y actuemos en consecuencia y para hacer lo propio… ¡Aquí estamos!

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