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Dic 20th, 2012 | By | Category: Editoriales

SOLAMENTE UNA VEZ…”

Lic. Francisco Javier Álvarez de la Fuente

Alvarezfj.2@gmail.com

Quién de nosotros no ha escuchado la canción compuesta por “el flaco de oro” Agustín Lara, denominada “Solamente una vez”, y lo ha hecho inspirado por una mujer, ya sea su novia, compañera o esposa, a mí en lo personal me gusta mucho, interpretada por “los panchos”, por Javier Solís, o simplemente instrumental, siempre me trae muy buenos recuerdos.

El caso es que traje a colación lo anterior, después de que al estar leyendo un libro denominado MOJICA (Fr. José Fco. De Guadalupe) RELIGIOSO Y SACERDOTE, de la Librería Parroquial de Clavería, S. A. de C. V., me enteré de que el bolero SOLAMENTE UNA VEZ fue compuesto por Agustín Lara en Buenos Aires en el año 1941 y se lo dedicó a José Mojica cuando éste le dijo a Lara que dejaba el mundo de la farándula porque se pensaba retirar para hacer vida monástica. Fue cantado por primera vez en el mes de junio de ese año por la cantante mexicana Ana Mª. González en Radio Belgrano y con José Mojica en la película Melodías de América.
Estaban trabajando en Radio Belgrano (Argentina) Pedro Vargas (tenor mexicano) y Agustín Lara (cantante y compositor mexicano de las más bellas canciones mexicanas); en su descanso para almorzar, Pedro le contó a Agustín que había recibido un telegrama (tampoco existía Fax o Internet) de José Mujica (tenor y actor mexicano famoso de las primeras películas habladas de la época) en que le contaba que había sido aceptado en el Monasterio Franciscano del Cusco-Perú, para ser sacerdote. José había escuchado el llamado de Dios y había decidido dejar todo y seguirlo.
Agustín, al escuchar esto, tomó un lápiz y una servilleta y se puso a escribir. El resultado fue una de las canciones más hermosas y conocidas hasta la actualidad, incluso, muchas parejas se enamoraron y casaron con esta canción si saber la historia de cómo surgió, que era una canción de renuncia al mundo y dedicada al amor a Dios “SOLAMENTE UNA VEZ”.

Pero ¿Quién es José Mujica?, en estas fechas quizá muy pocos lo conozcan o hayan oído hablar de él, por ello permítanme dedicar algunos párrafos sobre quien fue José Mujica.

Nació en San Gabriel Jalisco, el 15 de septiembre de 1896, A la muerte poco más tarde de su padre, emigró su madre con él a la Ciudad de México, donde ingresó en el colegio Saint Marie, continuando estudios en el Colegio de San Ildefonso ubicado en el centro de la ciudad. Es durante este lapso que se dedica a estudiar canto en el Conservatorio Nacional de Música bajo la batuta del maestro José Pierson, máxima autoridad del bel-canto de aquellos años, descubridor de Pedro Vargas, y el Dr. Alfonso Ortiz Tirado quien le aconseja abrazar esa nueva vocación. A base de esforzado trabajo y vocalización consigue debutar como cantante tenor en el Teatro Ideal. Después participa en la puesta en escena de la obra El Barbero de Sevilla, el 5 de octubre de 1916, en el Teatro Arbeu, donde logra su consagración ante el público. La oportunidad le llegó al integrarse a una compañía de teatro llevando la interpretación de papeles secundarios. Es allí donde conoce al gran compositor cubano Ernesto Lecuona, quien al descubrir su talento lo lleva a Hollywood para cantar en la película «La Cruz y la Espada», en 1934, seguidamente lo presenta en La Habana, Cuba e interpreta obras como «Canto Siboney», «Siempre en mi corazón» y la romanza «María La O» páginas que dejó grabadas para la RCA Victor. Otra gran oportunidad surgió al ser reconocido por el famoso cantante Enrico Caruso, quien al escucharle le encauzó hacia la Compañía de Ópera de Chicago. La prueba de fuego para José se presentó al debutar al lado de la gigantesca diva escocesa Mary Garden, que era directora de la Compañía de Ópera de Chicago, durante la puesta en escena de la obra Pelléas et Mélisande de Claude Debussy en la Metropolitan Opera House logrando un éxito enorme en el papel de Pelléas. Ya consagrado en el ambiente operístico, es invitado por el sello «Edison» para grabar discos de canto operístico y canciones tradicionales de México. A raíz de la creciente fama es invitado a incursionar en el cine de Hollywood donde debutó en el filme de James Tinling «One Mad Kiss» alternando con Antonio Moreno. Su estadía en los sets fílmicos americanos se prolongó hasta 1938, cuando ya convertido en gran figura del cine, a la altura de Nelson Eddy o Howard Keel, decide regresar a México continuando su actividad artística. Continuó filmando en México, donde «El Capitán Aventurero» (1938) eleva su notoriedad en el medio artístico mexicano. La gran fama desarrollada le permitió adquirir La Antigua Villa Santa Mónica en San Miguel de Allende, Guanajuato, México para regalársela a su madre, quien la habita desde 1930 hasta su muerte en 1940.

Precisamente, la muerte de su madre le lleva a una depresión de la cual surge el anhelo de cambiar drásticamente el rumbo de su vida, y consagrar su vida a la religión. Él mismo en alguna ocasión declaró que la decisión también fue influenciada por una aparición de Teresita de Jesús quien le encomendó seguir los pasos de la religión. Y esto propició un alejamiento relativo de los escenarios, inclusive del cine, y que el afamado cantante y actor se deshiciera de todas sus propiedades y pertenencias. Es significativa su participación en el filme argentino «Melodías de América», donde su interpretación de la canción «Solamente una vez» muestra indicios de su inminente decisión. En el año de 1942 ingresa al seminario Franciscano de Cuzco en Perú adoptando el nombre de Fray José de Guadalupe Mojica, después se traslada al monasterio de San Antonio de la Recoleta, culminando con su ordenación como sacerdote en 1947 en el templo Máximo de San Francisco de Jesús en la misma ciudad de Lima Perú. No obstante dicho acontecimiento no significó el fin de su trayectoria, ya que la fama le ayudó a reunir fondos para la instauración de un seminario en Arequipa, recorriendo Argentina y otros países más. Hacia 1958 decide escribir el libro «Yo pecador», donde narra la historia de su vida y habla de su conversión en religioso. El libro sirvió de argumento para una película en la cual participó también. Hacia 1969 fue objeto de un sentido homenaje organizado por el Instituto Nacional de Bellas Artes, en la Ciudad de México, regresando posteriormente a su vida religiosa en Perú, donde bajo los cuidados de una anciana sordomuda y en la pobreza total muere en 1974 a causa de un mal cardíaco.

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