Casa del Obispo Eduardo Sánchez, para quien la Guadalupana era solo una “mona”

Jul 31st, 2014 | By | Category: Articulos Destacados

Cd. Victoria, Tamaulipas.- No le llamó fábula ni cuento. Para él, la Virgen de Guadalupe solo era una “mona” o pintura, lo cual para su tiempo era bastante arriesgado.

Llamarla así le costó persecuciones, la excomunión y la salida del país, aunque sus propiedades siguió conservándolas hasta la muerte.

Una de las fincas de Eduardo Sánchez Camacho, Segundo Obispo de la Diócesis de Victoria se encuentra en el ejido El Huizachal, del municipio capitalino, a un lado del entonces llamado Camino Real a Tula.

Casona de piedra con techo de terrado que, según las ruinas, constaba de al menos diez habitaciones.

Era un rancho con sus corraleras de piedra donde criaba ganado bovino y caprino además de aves de corral y caballos, el medio de transporte de aquella época.

Nacido el 17 de septiembre de 1838, Don Eduardo falleció el 13 de diciembre de 1920 aparentemente en otra de sus fincas: La Quinta El Olvido, ubicada en lo que ahora es la calle 17 entre Rosales y Democracia, frente al Paseo Méndez.

Desde su partida, hace casi un siglo, las instalaciones de su rancho habían permanecido abandonadas. Es ahora que comenzó la restauración de la casona con los materiales originales de piedra, para convertirla en un atractivo de propios y extraños.

La casa se encuentra en un cerro entre los poblados de Joya Verde y El Huizachal. Se puede ver desde la carretera Rumbo Nuevo a la altura de la congregación Los Vergeles.

Trabajo falta mucho puesto que apenas se van reparando las bardas de lo que fue la finca principal y seguirían las corraleras de piedra de la región.

Los lugareños simplemente le llaman “La Casa del Obispo”, ubicada también frente al panteón del ejido (en otro cerro).

De los 54 ejidatarios ya nadie, ni por pláticas, recuerda algo del Obispo Sánchez. Lo cierto es que fue un buen vecino, como dice la historia. Colaboró con las causas nobles, como es la construcción del camino Tula Victoria que se hizo con presos tratados como esclavos.

Un documento del Archivo General del Estado menciona la generosidad del señor Sánchez. Participó en la inauguración del camino con varias vacas y chivos para hacer la comida.

Además, daba oportunidad que los presos –detenidos como esclavos por el gobierno de Guadalupe Mainero- para que acamparan en terrenos de su propiedad cuando a pico y pala participaban en la obra.

El viejo documento dice:

Honor a quien honor merece:

El señor doctor Eduardo Sánchez Camacho, ex Obispo de Tamaulipas, que como es bien sabido, tiene sus propiedades entre la sierra, atravesándolas en toda su extensión la carretera Victoria-Tula, no solo se ha manifestado siempre muy dispuesto a prestar su eficaz colaboración para tan importante obra.

No ha puesto obstáculo alguno a los trabajadores que se instalan en sus terrenos, y antes, consintiendo liberalmente en que se utilicen materiales de sus propiedades para la construcción de campamentos.

En la fiesta de inauguración, de muy buen agrado facilitó cuanto le fue pedido, reses, ganado menor, etc., para la asistencia de numerosas personas, y no fue posible conseguir que aceptara el pago de lo que justamente le correspondía que seguramente ha pasado de cien a 150 pesos el valor del donativo.

Hasta aquí la versión del Periódico Oficial del Estado.

Por cierto, la historia dice que ese mismo día de la inauguración, el puente sobre el río Galeana se vino abajo en su cimbra con todo y gente.

Es un arco de piedra que en las últimas administraciones municipales ha tenido mantenimiento sin olvidar su versión original.

Datos del historiador Juan Fidel Zorrilla dicen que el Papa León XIII nombró a Eduardo Sánchez Camacho segundo Obispo de Tamaulipas el 27 de febrero de 1880.

Fue consagrado el 29 de julio de ese año, y tomó posesión en ciudad Victoria el tres de diciembre de 1881 cuando tenía 43 años.

Desde su llegada comenzó en sus sermones a negar las apariciones de la Virgen de Guadalupe en el Cerro del Tepeyac, cuyas afirmaciones pudo dejar plasmadas en su obra escrita “Ecos de la Quinta El Olvido” (su residencia en ciudad Victoria, donde lo habría escrito).

Si llegó a Victoria en 1881, para 1889 ya había sido excomulgado y expulsado del país por el Presidente Porfirio Díaz. Se fue a Estados Unidos y regresó alrededor de 1900. No se fue para su natal Sonora sino que vino a cuidar sus intereses a Victoria.

Pero ¿qué decía Ecos de la Quinta El Olvido?.

Narraba cómo fue obligado a renunciar a sus hábitos y presionado a salir del país por declarar que la pintura de la Guadalupana no era obra divina.

Se pronunció en contra de la jerarquía católica y llama borrachos y falsos a los curas, o sacerdotes, como les dice.

A la Virgen la llama pintura, o “mona” simplemente.

-Estoy separado completamente de la sociedad política que, por razones que el tiempo dirá, me ha desechado y hasta injuriado por medio de los órganos de su prensa.

El libro folleto apenas tiene 52 páginas y está fechado el dos de enero de 1906.

Duro en sus expresiones.

-Jamás apoyé ni protegí a un clérigo indigno y cuando fui Obispo, perseguí a los clérigos hipócritas, a los inmorales e indignos, como el criminal más vulgar, sin creer ni sostener el falso principio de que son los ungidos del señor, y de que, por eso, nadie puede castigarlos ni tocarlos siquiera.

Y más todavía:

-Juzgo y siempre he creído que un mal clérigo, es el reo más digno de los mayores castigos corporales, porque su crimen es superior al de los simples fieles o  creyentes.

Después que en 1889 fue expulsado, Don Eduardo fue sustituido por el tercer Obispo, Don Filemón Fierro y Terán, quien ordenó colocar una cruz en La Loma del Muerto, y donde más tarde comenzaría la construcción del Santuario de Guadalupe.

A pesar de haber durado alrededor de ocho años como Obispo, Don Eduardo supo hacer una buena fortuna en propiedades

Sus restos se encuentran en el sótano de la catedral, 15 Hidalgo y Juárez.

Habrían sido sacados del panteón del Cero Morelos por el Obispo Raymundo López Mateos.

www.janambre.com.mx

One comment
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  1. Felicidades, excelente historia de nuestro estado, Tamaulipas, que bueno que no se pierdan en el olvido estos datos….

    Gracias por la buena Investigacion..!

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