¡Aquí estamos!

Ago 16th, 2014 | By | Category: Editoriales

“Impuestos…”

Lic. Francisco Javier Álvarez de la Fuente

alvarezf_2@hotmail.com

Los impuestos son pagos obligatorios de dinero que exige el Estado a los individuos y empresas que no están sujetos a una contra-prestación directa, con el fin de financiar los gastos propios de la administración del Estado y la provisión de bienes y servicios de carácter público, tales como administración de justicia, gastos de defensa, subsidios y muchos otros.

Sólo por ley pueden establecerse los impuestos de cualquier naturaleza que sean, señalarse sus modalidades, su repartición o supresión. Las dos categorías fundamentales son los impuestos directos y los impuestos indirectos.

Los primeros se aplican tomando como base el ingreso o la riqueza y afectan directamente al contribuyente, en cambio los impuestos indirectos gravan las transacciones, afectando los precios de los bienes y servicios recayendo en forma indirecta sobre las personas y empresas.

Ejemplos de impuestos directos son todos los que gravan las rentas de las personas o la Propiedad.

Un ejemplo de impuesto indirecto es el Impuesto al Valor Agregado (IVA).

Los impuestos pueden ser de monto fijo o proporcionales, y dentro de estos últimos pueden distinguirse entre los de tasa constante y los de tasa progresiva. La modalidad de aplicación de los Impuestos dependerá de los fines de la política tributaria. Si pretende incentivar más algunas actividades que otras utilizará los impuestos como una herramienta de reasignación de los recursos.

Otros objetivos pueden ser corregir distorsiones en los precios sociales y privados, o bien intentar alcanzar una distribución del ingreso y de la riqueza más igualitaria, para lo cual se utilizarán Impuestos progresivos que graven en una proporción mayor las rentas más altas.

Hasta ahí todo está bien, el caso es que todos los ciudadanos estamos inconformes con el pago de impuestos, no por no pagarlos, sino porque estamos acostumbrados a que éstos no se aplican como deberían, ya que siempre hemos visto que los mismos se desvían a unas cuantas manos y unas cuantas familias, que son conocidas como integrantes de la familia revolucionaria.

Estoy convencido de que si los ciudadanos viéramos que efectivamente los impuestos los viéramos convertidos en mejores calles, mejores servicios, mejores hospitales, como sucede en otros países, todos y al decir todos es todos pagaríamos los impuestos que nos corresponden religiosamente, pero cuando vemos que existen calles aún sin pavimentos, colonias sin energía eléctrica, ni agua potable, y que en esas colonias brilla por su ausencia la policía, pues nos cuestionamos y cuestionamos a las autoridades, tanto municipales como estatales y federales, sobre que hacen con los impuestos que muchos ciudadanos mexicanos si pagamos.

Por otra parte siempre se ha dicho que el petróleo y la energía eléctrica es de todos los mexicanos y que no está la venta, y los mexicanos cada día que pasa y a pesar de que en campaña desde el que fue candidato a la Presidencia de la República y los Senadores y Diputados, tomaron la bandera de que todos pagaríamos menos por el servicio de energía eléctrica y por la gasolina, lo cual fue mentira para llegar al puesto que ahora ostentan ya que todos los días el pueblo de México le merman más su ya de por sí escaso ingreso, con los incrementos de precio a las gasolinas y a la luz, atentando contra el bien común.

Por ello mismo, la Unión Nacional Sinarquista, se ha echado a cuestas la campaña contra los altos costos de la gasolina y la energía eléctrica, porque como se señala en el Manifiesto a la Nación de fecha junio 12 de 1937: “…Ninguna cosa que tenga trascendencia social le será indiferente; el bien común habrá de ser su ocupación constante y su tarea de siempre será trabajar para alcanzarlo…”

Y para tratar de lograrlo… ¡Aquí estamos!

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