Cuaco viejo y cansado

May 28th, 2015 | By | Category: Opinión Pública

Cd. Victoria, Tamaulipas.- A su estilo, cuando él gana hay democracia, cuando pierde son fraudes electorales.

Ha perdido “al hilo” dos candidaturas al gobierno del estado y una por la alcaldía de la capital (2013).

En su historia política solo ha triunfado en una ocasión. Fue hace 23 años cuando ocupó la presidencia victorense (no terminó el trienio para ir de diputado plurinominal por el entonces partido en que militaba, el PAN).

Aquel 1992 fue la “novedad” cuando a los 35 años consiguió derrotar al PRI con una diferencia de dos mil sufragios. El escrutinio le dio 27 mil votos contra 29 mil 300 de Carlos Castro Medina, del PRI.

Sin embargo tres años después, en 1995, no pudo imponer como sucesor a su secretario del ayuntamiento, Abelardo Perales Meléndez, quien recibió el sí de 35 mil papeletas en contra de 41 mil del tricolor Pascual Ruiz García.

De todas maneras él, Gustavo, se “coló” a la legislatura local como plurinominal. No necesitó hacer campaña ni votos para ocupar el escaño.

En 1998 quiso jugar a “ligas mayores” y se apuntó por la gubernatura. Mordió el polvo dos a uno.

Según la estadística, Gustavo Adolfo alcanzó el 26 por ciento de los votos y su contrincante Tomás Yarrington Ruvalcaba, el 54 por ciento. Los del PRD, con Joaquín Hernández Correa, el 16 por ciento.

Igual que seis años antes su padre, Jorge Cárdenas González, el hijo desobediente alegó fraudes y compra de votos por los partidos de enfrente.

El viejo ex alcalde de Matamoros, “chapulín” de partido en partido, muy a su estilo convenenciero, alegaba que le había ganado al priísta Manuel Cavazos Lerma, pese a que la diferencia del conteo era del 41 por ciento.

Cuando ellos ganan dicen que hay democracia y, cuando pierden, aunque sea tres a uno, se dicen agraviados.

Y la historia se “repitió” seis años más tarde, en 2004. El muchacho volvió a morder la tierra y convocó a la sociedad tamaulipeca a generar caos y desorden. Parecía un demente.

Había perdido casi dos a uno, 339 mil contra 621 mil votos, pero se negaba a reconocer su derrota. Afortunadamente para los victorenses y tamaulipecos, nadie lo secundó en su proyecto de anarquía.

En aquel entonces, el Obispo de la Diócesis, Antonio González Sánchez, salió al púlpito a condenar el llamado a la resistencia civil y conducirse por las Leyes.

-Están en su derecho de inconformarse, pero si tienen alguna prueba de lo que dicen, que la presenten. Lo que yo deseo es que esto no provoque ni agresiones, violencia ni divisiones en la sociedad.

Nueve años después, el ya no tan joven Adolfo quiso ser candidato del PAN a la comuna victorense. Le ganó un joven y desconocido llamado Arturo Soto Alemán.

Cárdenas no quedó conforme y se dio de alta en la franquicia del Movimiento Ciudadano. Volvió a comer polvo, esta vez ya no con una diferencia de dos mil sufragios como en 1992, sino de diez mil frente al priísta Alejandro Etienne Llano.

Ya no era lo mismo 21 años después. El cuaco, ya viejo y abuelo, estaba cansado pese a que trataba de reverdecer laureles y sacar fuerzas de su pasado.

Ya no aguantaba una borrachera de miedo y dejar la cama a las seis de la mañana para estar en honores a las siete, como en su tiempo de los treinta y tantos abriles en la alcaldía.

Además, la fama de transa, de negociar candidaturas, le había dado alcance. Para nadie es un secreto que la política es el “negocito” del restaurantero explotador de empleados.

Hoy, los analistas políticos apuntaron ya las palabras del candidato del MC a la diputación por el V distrito, que viene de una derrota de diez mil sufragios ¿cuál es el resultado previsto?.

Algunos le regalan los mismos 27 mil 400 votos del 2013, pero también le dan al priísta Miguel González Salum los 88 mil que alcanzó en los comicios del 2010 por la misma presidencia capitalina.

La diferencia sería de poco más de 50 mil a favor del también ex secretario de Finanzas del Estado, más los votos que vienen del resto de los municipios del V distrito.

Otros, más cautos, conceden un diferencial de 25 mil sufragios a favor del tricolor, ya con el “guayín completo”.

¿Cuál será esta vez la actitud del señor Cárdenas? ¿aceptará su derrota? ¿volverá a convocar a la violencia? Seguramente que sí, como es el estilo personal de conducirse en política.

Este columnista hace votos porque no se genera violencia. De por sí ya la tenemos con los temas de inseguridad. A nadie nos conviene el desorden.

Los de la iglesia ya están orando porque el hombre acepte la derrota, si de verdad pierde, con mucha dignidad y la cabeza en alto.

Como dijo en aquel 2004 el padre David Martínez Reyna, guía espiritual de muchos victorenses:

-Les tocó perder, hay que aceptarlo. Con esa virtud grande de humildad nos estarán dando una cátedra humana.

Y bueno, solo decir que, si pierde, acepte su derrota con humildad. En la lucha política, como en el juego, se pierde y se gana. Lo cortés no quita lo cosaco y el penco viejo debe aceptarlo.

Por lo contrario, si gana, como todos los triunfadores, no debe concederles ni un voto a sus contrincantes. Es la Ley de las urnas.

Si seguimos con el tema, mire que la candidata del PAN a la diputación por este distrito, Maricela Patiño Loya, anunció su “cierre” de campaña el fin de semana en el área del río que se conoce como San Marcazo. Que amenizará La Fievre Looka y otros grupos foráneos que vienen a conseguir votos.

Por la UAT, el Rector Enrique Etienne Pérez del Río entregó un reconocimiento a la maestra Guadalupe León Villanueva, egresada de nuestra casa de estudios, por su trayectoria en la UNAM donde actualmente es la Directora General de Proveeduría en la administración de Rectoría, luego de pasar por otras áreas como el Equipo Pumas.

Ella es orgullosamente UAT.

 

 

 

 

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  1. «Y el mantel olía a transa…..» Sí a eso olía el mantel en el hogar de Jorge Cárdenas González, «El Zepelin», como era conocido de muchacho en Ciudad Victoria por su cabeza en forma de cacahuate o Zepelin. Pues bien su hijo Gustavo, no puede ser de manera distinta al padre, su cultura de la transa y la corrupción la aprendió en la mesa de su casa paterna, sólo se oía de transas, corruptelas, ganes y delirios de grandeza.
    PD.- Octavio Paz, dejó escrito, que el «mantel de la casa de don Irineo Paz, su abuelo, olía a polvora», de ahí el símil de que el mantel de la casa de los Cárdenas, olía a transa y corrupción.

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