Ave de mal agüero

Jul 15th, 2015 | By | Category: Opinión Pública

Cd. Victoria, Tamaulipas.- Héroe de mil batallas “arregladas” con el poder oficial, viejo y escopeteado, Don Jorge se fue a rumiar su derrota al tórrido rinconcito que se acondicionó a orillas del Corona, en Guémez.

Aprendió algo nuevo: Derrotó al sistema cuando este se lo permitió, le dio el balón, le consiguió el árbitro y hasta le entregó la portería con gol de ventaja previa. Cuando las cosas fueron más en serio, muy apenas le permitieron entrar a la cancha.

Como candidato a Gobernador en 1992, Jorge Cárdenas González consiguió un 25.8 por ciento de la clientela electoral de Tamaulipas, en tanto que el abanderado del PRI, Manuel Cavazos Lerma, se alzó con el 66.4.

Fue la culminación del maridaje diabólico entre PAN-PRD por la gubernatura, primer “matrimonio” en su tipo que vivió nuestra entidad.

A 24 años de distancia, con otros actores, esos partidos tienen la intención de formar una alianza que les facilite el triunfo por el gobierno estatal. Han insistido en los últimos años en volver a unirse.

Sin embargo acá entre nos, a como están las cosas, no hay garantía de que pudieran tener éxito. Menos con las divisiones internas que se cargan.

Es más, en un escenario en que las decisiones se toman en la capital del país, lo más probable es que la sociedad no llegue a consumarse.

Tampoco se hizo en el 2010 cuando el ave de mal agüero, Osvaldo Valdez Vargas, quiso formalizar ese matrimonio perverso entre dos partidos antagónicos en sus principios y fines.

Esta vez el mismo Valdez insiste en formalizar el matrimonio partidista llevando como cabeza a Carlos Canturosas Villarreal, el alcalde neolaredense (otra fracción quiere a Francisco García Cabeza de Vaca).

Se nos hace que no quieren enterarse que el fruto sería otra derrota como la de 1992 ¿por qué ese pronóstico?.

Si nos vamos a los resultados de la última elección, ni PAN, PRD y PT juntos tendrían los votos suficientes para llevar a la derrota al tricolor y apoderarse del viejo edificio estilo militar del 15 Hidalgo y Juárez.

Los números son parecidos a los de comienzos de los noventas.

En esta ocasión, el PRI se alzó con el 43.08 por ciento, en tanto que sus contrincantes, juntos, lograron solo el 28.05.

Solo un “milagro” podría hacer que algún candidato de coalición consiguiera la votación suficiente para llegar a la Esquina del Poder.

En el 2010, los perredistas quisieron jalar además a Convergencia, Partido Social Demócrata y Partido del Trabajo. No lo consiguieron.

Por igual quisieron hacer candidato a Lino Korrodi, entonces famoso por haber liderado el grupo Amigos de Fox que llevó al botudo a la Presidencia y luego se alejó de él.

Otra experiencia que vivieron las oposiciones al PRI fue en el 2000 cuando PRD y PT hicieron candidato al senado al mismo Cárdenas González. Volvió a perder.

 

Con ese ave de mal agüero, lo más posible es que no se vaya a dar la tan llevada y traída mancuerna entre los actores partidistas que ocupan el segundo y tercer lugar en votación.

No podría alcanzar victoria un PRD que consiguió 29 mil votos en los comicios del siete de julio, o un PT familiar que se “alzó” con 12 mil.

Por cierto, este miércoles almorzamos con la noticia de un participante más en ese proyecto de megalianza. Es Luis Fernando Campos Martínez, un tricolor que manifestó sumarse al proyecto de Francisco García Cabeza de Vaca como aspirante a la gubernatura.

Lo raro: Campos solo va de actor de pico. No pretende ser candidato a nada. Solo apoya a su amigo, a lo que cabe preguntar: Y a él ¿quien lo apoya?.

Convocó a rueda de prensa para decir que apoya a su amigo cabezón, pero sigue siendo priísta ¿se lo van a permitir del edificio del boulevard Balboa?.

Bien le restregó en su cara el reportero José Walle Juárez, de la vieja guardia del periodismo en la capital: Para que tanto borlote si no vas a jugar para ningún cargo.

Campos nació el 17 de agosto de 1973 (otros documentos dicen que en 1974) en ciudad Victoria. Es licenciado en derecho por la UDEM de Monterrey. Es hijo del ex candidato del PRD a la alcaldía victorense en 1992.

Es el mismo Gerardo que fue a incendiar su credencial del PRI al panteón del Cero Morelos, cuando no fue postulado para alcalde de Victoria.

El mismo que mas tarde, en el gobierno de Manuel Cavazos Lerma, tuvo un efímero paso por la Dirección de Tránsito de la Dirección General de Seguridad Pública y luego en el Registro Público de la propiedad.

¿Qué proyección tiene Luis Gerardo? ¿qué daño le puede causar al PRI si se sale o trabaja para Cabeza? La respuesta pudiera ser que nada. Ni cosquillas le hará a los tricolores

No representa a ninguna organización o institución que aglutine masas. En otras palabras, no “jala” ciudadanos.

Su currículum dice que su estrella brilló con Homero Díaz Rodríguez como secretario General de Gobierno y dirigente estatal del PRI en los tiempos de Tomas Yarrington.

Reporta que fue jefe de Relaciones Públicas del Gobierno de Nuevo León en 1994 y Coordinador de Giras del Gobernador de Tamaulipas en 1998.

También reportó haber sido Director de Gestión Social del CDE del PRI en Tamaulipas y secretario particular de Homero Díaz Rodríguez en la General de Gobierno.

Lo que casi no dice es que hasta mayo del 2014 estuvo trabajando en la Sociedad Hipotecaria Federal, S.N.C en el DF, como subdirector de la Dirección de Crédito Adjunta.

Este miércoles dijo haber laborado para ala Secretaría de Hacienda (donde menciona que acaba de renunciar), pero de ello no hay antecedentes públicos.

Habría trabajado en BANORTE en Nuevo León y se reporta como subcampeón nacional en los 100 metros en atletismo.

¿Qué hará el PRI con este caso de Luis Gerardo Campos Martínez? En una molesta opinión ni siquiera se tomará la molestia de iniciar juicio de expulsión.

 

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