Horas de tensión

Ene 13th, 2016 | By | Category: Opinión Pública

Cd. Victoria, Tamaulipas.- En el partido tricolor comenzaron las horas de tensión. La decisión del candidato de unidad se tomará en cualquier momento y conducirá a la expedición de la convocatoria.

Mas antes los aspirantes firmarán el Acuerdo de Unidad por el Futuro de Tamaulipas teniendo como testigo al jerarca Manlio Fabio Beltrones Rivera.

Este miércoles el jefe estatal del priismo, Rafael González Benavides, informó que es facultad del nacional expedir la convocatoria para Gobernador, y del estatal las de diputados y alcaldes.

Respecto a la primera, la de Gobernador, dijo que “puede ser en los próximos días”.

De acuerdo con la mecánica tricolor, los aspirantes todos deben firmar el compromiso de unidad. Los que pierdan, van a sumarse a quien sea nominado candidato.

Esto mismo acaba de suceder en Sinaloa, donde también habrá elecciones el cinco de junio. Estamparon su firma diez precandidatos.

Los grupos locales –cuerudos- permanecen en máxima tensión. No les interesa tanto la convocatoria sino el acuerdo del partido sobre quién será el abanderado, para sumarse.

Es la representación de la unidad, un mecanismo que ha permitido al partido en el poder conservar la gubernatura por casi 90 años.

Las huestes priístas viven hoy la misma historia de 1986 en que jugaron dos personajes de la época: Américo Villarreal Guerra y Manuel Garza González.

En la últimas horas a la designación, aquella noche del 30 de julio, había tramos en que se daba como “amarrado” al hombre de Reynosa. Al rato andaba arriba el entonces senador.

Al final fue Villarreal el agraciado con la candidatura. Al día siguiente se vino a ciudad Victoria a “presentarse” como seguro candidato.

En nuestros días, desde este miércoles corren versiones similares. En ciertas horas se da como seguro candidato a Baltazar Hinojosa Ochoa; al rato se dice que es Alejandro Etienne Llano.

Ritual casi centenario que le ha permitido al Revolucionario Institucional perdurar por los años. Nadie se indisciplina –al menos en público- y acata los acuerdos de unidad.

Fuera de la designación por voto directo en 1998, en que resultó ganador Tomás Yarrington Ruvalcaba, en la historia reciente han sido por convención de delegados.

El “destape” de Enrique Cárdenas se dio oficialmente el diez de mayo de 1974, aunque se sabe que desde días antes había recibido la noticia de parte de su amigo Luis Echeverría, el presidente.

Los amigos y partidarios del médico Filiberto Bernal Mares se disciplinaron e hicieron ganar a Cárdenas, aunque fueron perseguidos y acusados durante todo el sexenio.

 

Hoy se vive la misma tensión entre participantes y grupos, que se registró en los días previos al seis de septiembre de1968, cuando el entonces líder del PRI nacional, Alfonso Martínez Domínguez, declaró a boca de jarro en Nuevo Laredo que el candidato sería Manuel A. Ravizé.

De los contemporáneos, la del tampiqueño ha sido la designación mas difícil para el tricolor. Con un contrincante interno bastante fuerte, Lauro Rendón Valdez, los grupos revolucionarios estuvieron a punto de dividirse. Las intensas labores de cicatrización les dieron resultados.

La de Norberto Treviño Zapata se decidió con mucha anticipación, pero fue el 12 de agosto de 1956 cuando los sectores y organizaciones se pronunciaron en su favor. No tuvo contendiente interno al frente.

En esta ocasión no será diferente. Ni siquiera hay las voces discordantes de un Antonio Martínez Torres en la época del cavacismo, que más bien parecieron acuerdos cupulares para presionar al comité nacional a dejar la decisión en manos de los locales.

Los nuevos tiempos no permiten que los candidatos del Revolucionario “lleguen” de México. Hoy necesitan arraigo, “posicionamiento” entre las bases ciudadanas y no tanto de los priístas.

No es gente del gabinete presidencial la que viene a tomar posiciones. Seguro que un Emilio Martínez Manautou ya no ganaría una elección, o Praxedis Balboa Gojon o un Horacio Terán Zozaya y hasta el mismo Treviño Zapata.

Llegaron del centro sin conocer Tamaulipas, gobernaron y se retiraron para no volver jamás (en vida).

Son las horas de tensión. Después vendrá la “cargada” y el protocolo de la nominación formal con el apoyo de sectores, organizaciones y los delegados de la estructura territorial.

La convocatoria ya está lista. Diez años de militancia por lo menos, no ser funcionario ni ministro religioso; tener el apoyo de la estructura estatal o municipal, o el diez por ciento del padrón priísta.

En el bando de enfrente, el PAN, también hay tensión. No porque aparezca la convocatoria y que el CEN designe al senador Francisco Javier García Cabeza de Vaca.

Hay inquietud manifiesta de que el Tribunal Federal Electoral eche por tierra el método de designación directa que acordó el CDE para favorecer al de Reynosa.

Hay varias impugnaciones que la Sala Superior debe resolver en las siguientes horas. Son varias, entre ellas la de Manglio Murillo Sánchez, Sergio Torres Turrubiates, Ramón Reyna Vázquez y Lidisse Nallely Hernández Ruiz.

Hay antecedentes de magistrados que resolvieron que el método de designación directa “afecta sus derechos como militantes de un partido, al no poder participar como aspirantes a cargos de representación popular”.

Sería uno de los primeros descalabros para el equipo cabecista. Tendrían que luchar por ganar con el voto directo de los militantes.

Este jueves sesionará por última vez la Comisión Permanente del Congreso del Estado, liderado por Ramiro Ramos Salinas. El viernes arrancará el último periodo ordinario. Asistirá el Gobernador Egidio Torre Cantú.

 

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