Las obras “fantasmas”

Nov 2nd, 2016 | By | Category: Opinión Pública

 

Cd. Victoria, Tamaulipas.- Empiezan a llamar la atención las presuntas obras “fantasmas” que realizó la administración de Alejandro Etienne (y continuó Fernando Méndez) en ciudad Victoria.

Como dicen por ahí: Si el río suena, es que piedras lleva.

Los ciudadanos hacen denuncias periodísticas. La autoridad no debería evadir una investigación a fondo sobre el presunto desvío de fondos. Se trata de recursos federales porque, en el último sexenio, ni el estado ni los ayuntamientos realizaron obra alguna.

Ya es mucha casualidad, por ejemplo, que los vecinos señalen y los medios de comunicación hagan eco de la no pavimentación de la calle Tula, en la colonia Vicente Guerrero, en la ciudad capital.

Es tema para la Contraloría Estatal y la mismísima Auditoría Superior de la Federación. No podría darse aquello de “juez y parte” en Contraloría Municipal.

En semanas previas a culminar su trienio, el regidor Jorge Orlando Guillén, del Movimiento Ciudadano, denunció que existían pavimentaciones fantasmas. En concreto se refirió a cinco casos en la colonia Moderna (de seis que tenía registrados). Dijo que exigiría una investigación.

Más recientemente el panista Javier Mota Vázquez volvió a tocar el tema. Está realizando indagatorias de campo y comienza a proporcionar datos. Tiene ocho casos concretos de pavimentos que solo existen en el papel.

Si resulta cierto, hay desviación y mal uso de dinero público ¿Quién se quedó con él? ¿Los funcionarios o los contratistas?. Para que se de, tiene que haber toda una compleja red de complicidades que abarca desde la dirección de obras del municipio, pasando por contraloría, los constructores, supervisores y hasta la Tesorería que pagó.

Desde luego, debe haber motivos por los que los comisionados de la ASF (Cámara Federal) no tuvieron acceso o no reportaron que los pavimentos no se realizaron ¿Complicidad también?.

Dicen por ahí que “tanto va el cántaro al agua hasta que se rompe”. Es lo que pudo haber sucedido en estos casos. Nadie garantiza que los auditores sean honestos.

La corrupción empieza desde el momento de la asignación de las obras. Hay componendas entre los constructores, el jefe de Obras Públicas y con el visto bueno del alcalde (en turno) para no licitar. De otra manera no sería posible.

Cuando el programa HABITAT u otra dependencia autoriza pavimentación de una arteria, los del municipio la segmentan por cuadras. Así no tendrán que licitar y solo “invitar” a tres constructores.

Ya se sabe quienes fueron los favoritos de Etienne y compañía. Si resulta cierto que solo cobraron y no hicieron los trabajos, se les puede fincar responsabilidad que amerita “bote”.

La versión afirma, en otro ejemplo, que tan solo en un ejercicio de la administración local que se fue, fraccionaron el programa de pavimentación en 120 “pedacitos” para no concursar.

Habría que preguntarle a los regidores que traen el asunto, quien de ellos cobró y no hizo obras. Que lo digan si es que saben.

Ya decíamos que los favoritos fueron Eduardo Benítez Garza, Luis Karim Ochoa Ríos, Rubén Gómez Elizondo, Terracerías y Urbanismo REVI, representada por Arturo Reséndez Ancer; Proyectos Inmobiliarios Sierra Madre, que representa Salvador González Lozano.

También Insumos del Norte, de Earl Tuexi Amaro; Proyectos Maga de Enedina Walle Oviedo, o Ansuego de Carlos Campo de León; Pavimentos Tersa, que es representada por Martín Terán Sauceda.

Si los regidores denuncian, toca a las autoridades de auditoría estatal y federal llegar al fondo del asunto. Si las inversiones no se plasmaron, hay una complicidad que viene desde el alcalde hasta los encargados de supervisar.

Es más, tendrían que dar parte a las autoridades electorales. Si se le busca –en un descuido-, esos favoritos participaron en el financiamiento de la campaña política. Es una práctica muy socorrida que los contratistas financien a los candidatos.

Algo cierto también, es que desde Palacio de Gobierno se llegan a enviar las recomendaciones sobre asignación. Son las mismas compañías que aparecen en ambos padrones.

Es más, los representantes de los constructores pueden no ser los socios o propietarios. La contraloría y la ASF tendrían que averiguarlo.

Desde luego extender la visión hacia obras tan grandes como la construcción del puente sobre el Río San Marcos, a la altura de la calle Río Frío, para comunicar la zona centro con la colonia Unidad Modelo. Se invirtieron 30 millones de pesos provenientes de la federación.

Otros 40 millones para el parque urbano La Loma, que la administración egidista dio como suya e inauguró antes de irse.

Similar cantidad otorgó Doña Federación para terminar la prolongación del boulevard La Paz, desde el río San Marcos a la carretera a Soto la Marina ¿Quiénes son los dueños de las constructora a las que se asignó?.

Hay mucha tela de donde cortar. Se nos hace que las expresiones de los regidores son la punta del iceberg de lo que está abajo y donde huele mucho a corrupción.

Ahora bien, si la ASF dio el visto bueno a esas obras que no existieron y solo se cobraron, también cabrían responsabilidades. Si el gobierno panista quiere actuar con energía, es momento de hacerlo.

Cambiando de tema, un problema que empieza a crecer como bola de nieve es la protesta de los productores agrícolas por la reducción del presupuesto para el campo en el 2017.

Para este jueves se anuncian movilizaciones de miles en las regiones norte y sur, según la información de los líderes de las Uniones Regionales Agrícolas. Es un asunto que, si no se atiende ahora, le generará dolores de cabeza a los gobiernos estatal y federal.

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