Cortar las uñas a alcaldes

Feb 15th, 2017 | By | Category: Opinión Pública

Cd. Victoria, Tamaulipas.- Excelente el proyecto de obras del Gobernador Francisco García Cabeza de Vaca en coordinación con los ayuntamientos. Por cada peso que aporten, el estado le meterá dos más.

Bajo este principio podríamos llamarle “Dos por Uno”. Con buen manejo de difusión se convertiría en la espina dorsal del programa de infraestructura y por tanto imagen política.

Hay gobiernos que tuvieron éxito. Caso concreto el de Enrique Cárdenas González y su famoso “Peso por Peso”. Por cada billete que aportara la ciudadanía (y los ayuntamientos), el gobierno aventaba otro tanto para lo mismo.

Así se realizaron muchas obras de agua potable, pavimentaciones y hasta caminos, reparación o construcción de escuelas e incluso templos religiosos.

Con Emilio Martínez Manautou arrancó aquel programa Esfuerzo Compartido (ECO) que también era mitad y mitad. El pueblo participaba y el gobierno respondía.

En administraciones subsiguientes continuaron las facilidades. Se inventaron los llamados “tripartita” de ciudadanos, ayuntamientos y gobierno estatal.

Pues bien, Cabeza de Vaca anunció a los ediles que está dispuesto a canalizar dos pesos por cada uno que ellos inviertan. Esto se entiende que es ilimitado, hasta el último centavo (faltarían las reglas de operación).

Solo hay un pero: Los municipios ya no invierten en obras. No tienen presupuesto porque lo gastan en nómina y francachelas de los alcaldes. Si llegan a realizar alguna obra es con recursos federales etiquetados.

El Gobernador necesita comenzar desde el principio. Necesita volver a imponer a los ediles un “tope” a las remuneraciones personales para que dejen algo para inversión.

Así había estado desde siempre, año con año. El Congreso se encargaba de poner un freno a las presidencias. No más del 18 por ciento para pago de personal como sueldos, aguinaldos, gratificaciones, bonos, estímulos, comisiones y compensaciones, entre otras líneas.

Por decreto, anualmente se realizaban modificaciones al artículo 156 del Código Municipal, hasta que ya no lo vimos para los egresos del 2012, es decir, la terrible época del egidismo.

Para el año dos mil el Congreso señaló que “las remuneraciones personales no deberán ser superiores al 18 por ciento de los egresos disponibles” de los municipios.

En 2006 y 2009 el monto para servicios personales se redujo al 16 por ciento, con supervisión de la Auditoría Superior del Estado y castigo para los infractores.

El último decreto que vimos fue el No. LX-1133 de fecha 13 de octubre del 2010, “mediante el cual se establece la base porcentual a que deberá sujetarse el capítulo presupuestal a las remuneraciones personales de los servidores públicos para los municipios correspondiente al ejercicio fiscal del 2011”.

 

En adelante los ediles (de todos colores y sabores) hicieron lo que les dio en gana. Crearon administraciones obesas, metieron a familiares a la nómina aun duplicando funciones.

Le dimos una revisada a varios presupuestos para el ejercicio 2017 y mire lo que encontramos.

Matamoros ejerce mil 257 millones, de los cuales destinará 453 al pago de servicios personales que representan el 36 por ciento del presupuesto. Ya duplicó el límite que históricamente imponía el legislativo (por iniciativa del Gobernador en turno).

Y no crea usted que el resto de los dineros se destinan a infraestructura. Se van en materiales y suministros, vehículos, gasolina, teléfonos, alimentos y cosas de menor importancia pero mucha publicidad como pachangas por el Día del Maestro, Del Periodista, De la Amistad, Del Niño, Las Madre, El Padre y algo por el estilo.

Un municipio pequeño -en otro ejemplo-, Padilla, tiene presupuestados 47 millones para el 2017, de los cuales el 28 por ciento lo gastará en personal. Nueve millones se irán en sueldos y compensaciones mientras que a la inversión piensa destinar otro tanto (el caldo cuesta lo mismo que las albóndigas).

Vergonzoso decirlo pero así es. Los municipios ya no realizan obras. En ocasiones el estado o la federación les obliga a que aporten un mínimo porcentaje en programas. Por eso lo hacen.

El Gobernador necesita imponer el cuadro completo y amarrar las manos a los ediles. Además, cortarles las uñas.

Madero proyecta gastar 612 millones en el 17´, de los cuales 208 van a personal, o sea el 34 por ciento. La inversión (con recursos federales) será de 84 millones, muy atrás de los sueldos.

Si los presidentes pudieran –bien que lo han hecho algunos- la lana de obras que viene etiquetada desde el Congreso Federal o de programas especiales, también se la meterían en sueldos y compensaciones.

Urge imponer un tope a la mano depredadora de los alcaldes. Como nadie les dice nada, cada vez gastan más en nómina y “compes”. Los que llegan meten a su gente. No pueden correr a los que ya están y duplican funciones.

Es bueno el proyecto del Gobernador pero desde ahora anticipamos que nadie le agarrará la palabra. Necesitan bajar gasto corriente para que les quede para alguna obrita de relumbrón por ahí.

No es posible por ejemplo que Palmillas, que tiene 21 millones de presupuesto anual, gaste más de seis en personal.

Sería bueno que la oferta de Dos por Uno se encaminara a la ciudadanía, a las organizaciones, comités de obras o grupos ocasionales que buscan beneficios colectivos.

Ya está en el Tribunal Electoral del Estado el recurso de defensa de derechos del ciudadano (RDC) que interpuso Enrique Cárdenas del Avellano en contra del PRI y su presidenta interina, Aida Zulema Flores, por violentar los estatutos partidistas al no convocar a elecciones del comité estatal.

Se le dio el número TE-RDC-01-2017. Entró con fecha once de febrero y es la primera del año.

A como chambean los magistrados no dude usted que tendrán su resolutivo allá por noviembre o diciembre.

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