Alcanzar a los peces gordos

Mar 3rd, 2017 | By | Category: Opinión Pública

Cd. Victoria, Tamaulipas.- No habrá borrón y cuenta nueva para los proveedores y contratistas que fallaron en la realización de obras del gobierno que se fue. Lo hemos escuchado en voz de funcionarios de ese sector.

Sin embargo bien podría darse a la inversa. Primero la cuenta nueva y luego el borrón. De antemano el compromiso de corregir y portarse bien y, en consecuencia, la asignación de más obras.

De acuerdo con documentos publicados por la Contraloría Gubernamental, este 28 de febrero venció el plazo para que los entes auditados, como el Instituto Tamaulipeco de Infraestructura Física Educativa, cumplieran con la solventación de observaciones según auditorías realizadas en diciembre del 2016 a obras del 2015. Las hicieron representantes de los vientos del cambio.

Contrario a los rumores generados en los primeros tres meses de la administración, no parece haber grandes deficiencias en el cumplimiento de los contratos. A lo que se ha difundido.

Mas bien, no han surgido o no se ha investigado a los peces gordos, aquellos que se llevaron la parte leonina del pastel en el gobierno de Egidio Torre Cantú (por ejemplo ¿en dónde quedó la constructora Tohesa su maquinaria?).

Se nos hace que habría que ir más allá de lo que se ve, ir al fondo. Es necesario escudriñar quienes son los socios de las empresas a las que se dieron las asignaciones. De lo contrario, nunca se va a llegar a los peces robustos.

Hay minucias que difunde la Contraloría de Don Mario Soria Ladero. Por ejemplo que, de 20 contratos de obra del ITIFE, en uno de ellos no se encontró el seguro de responsabilidad civil de parte del contratista.

Otro “problemón” se detectó en la construcción de instalaciones de posgrado en el Tecnológico No. 38 (ahora así se llama el Regional de Ciudad Victoria).

Consiste en que, en la documentación respectiva, van tres fechas determinación de los trabajos, una a 180 días, 150 y 120. La Contraloría urge al órgano constructor de escuelas que meta orden, que define cuál de las tres es válida y que no se vuelva a repetir.

En otros 15 paquetes (del universo de 20 auditados) faltaron papeles. Por ejemplo, que el contratista tuviera oficina de supervisión y residente supervisor, o bien redocumentar la programación porque el gobierno no entregó a tiempo el anticipo económico.

Un resumen dice que, de 20 contratos de obra del 2016, en diez faltó papelería comprobatoria del gasto por la suma de 25.6 millones, y en 5.5 millones quedaron saldos pendientes por amortizar (había vencido el plazo para terminar). Lo común es que los trabajos no se realizaron en el tiempo programado.

Lo más grave de las auditorías ha sido que, en una obra en la facultad de Ingeniería Tampico, de la UAT, los trabajos fueron abandonados por el contratista asignado.

Se menciona que el constructor es la empresa Mantenimiento Corporativo de Tamaulipas, S.A., misma que tiene su sede en el puerto (habría que saber quiénes son los propietarios de ese negocio).

Dicen que el avance en obras de laboratorios, cuatro en programas de licenciatura y tres de posgrado, quedaron abandonados al 63 por ciento. Debieron haberse terminado en agosto del 2014.

El señor Soria Landero le pide al jefe de la dependencia, en este caso a Don German Pacheco Díaz, que le de un “juntón” al contratista, que informe de las acciones legales que ha emprendido si es que ya se tomaron.

En total, de las 20 obras, cuatro quedaron inconclusas y con terminación vencida.

Seguro que le vamos a tomar la palabra al Contralor Gubernamental de “checar” la información respecto a la supervisión de obra. Son documentos que debió haber publicado la administración que se fue pero no lo hicieron. Ahora se difunde y, por Ley, se irá actualizando.

Sin embargo parece que no es lo que quiere el respetable. Hace falta llegar a los peces gordos, aquellos que crearon empresas al vapor para llevarse el presupuesto, o “fantasmas” como se les conoce.

Hay que agregar que, la obra del Tecnológico de Victoria, con un presupuesto de 15.6 millones de pesos (ya con IVA) le fue otorgada a Laureno Lárraga Chaverri y Construcciones y Edificaciones 2G, de San Fernando, Tamaulipas.

Laureano es el mismo que en septiembre del 2015 le mandó una indignada carta al entonces Gobernador Egidio Torre Cantú, quejándose que él y otro le aportaron a Mario de la Garza Garza hasta 300 mil pesos para su campaña rumbo a la alcaldía de aquel municipio, y no les dio obras suficientes –para recuperar la inversión- una vez que se sentó en el cargo.

En ese documento le dice que De la Garza llamó a los contratistas locales para que participaran. En lo personal puso 150 mil en efectivo y su compañero otro tanto y una pipa para el servicio de la campaña del PRI.

El compromiso era que les iba a dar contratos de obra y, como el tiempo pasó y apenas les concedió tres asignaciones por una ínfima cantidad, decidió hacerlo público y protestar.

Como vemos, es necesario ir al fondo de las cosas si la intención es fincar responsabilidades a los que se sirvieron con la cuchara grande en el gobierno egidista.

Si tocamos temas partidistas el Tribunal Electoral del Estado decidió dejar sin efectos la expulsión de Alejandro Castrejón Calderón y Juan Manuel Rodríguez Nieto, de Reynosa, de las filas del Partido de la Revolución Democrática.

Es un viejo pleito que se traen. La expulsión fue un acuerdo de la Comisión Jurisdiccional interna de los amarillos. Deberán revertir la resolución y dejarlos nuevamente como militantes.

Este cinco de marzo se celebra el Día de la Familia. En Victoria, el alcalde Osar Almaraz Smer acordó una gran celebración en el tradicional paseo dominical Libre 17.

Habrá siete escenarios con música de diferentes géneros, módulos de concursos y juegos para niños y sus papás, bazar y sorpresas. Actuarán las academias de baile, grupos musicales y valores artísticos victorenses. Sin duda será un buen evento.

Este cuatro de marzo es el aniversario de la fundación del PRI. No se sabe de celebración alguna en Tamaulipas.

 

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