Privatizar los penales

Mar 24th, 2017 | By | Category: Opinión Pública

Cd. Victoria, Tamaulipas.- La más grande fuga de reos en la historia del penal de Tamatán (ciudad Victoria), opacó la visita del Secretario de la Defensa Nacional, General Salvador Cienfuegos Zepeda, a instalaciones del municipio de Mier, este mismo jueves.

Fue atendido por el Gobernador Francisco García Cabeza de Vaca. Supervisaron la construcción de instalaciones en aquella población, donde el destacamento militar vigila por la paz y tranquilidad de los ciudadanos.

Si volvemos con la fuga, hay quienes opinan que urge un nuevo penal y sobre todo edificarlo fuera de la ciudad para evitar riesgos en población civil.

Al respecto debemos afirmar que con el mismo, o uno nuevo, la situación seguirá siendo la misma. El gran problema es la corrupción, el autogobierno que impera.

Según la información del Vocero de Seguridad, Alberto Rodríguez Juárez, la sobrepoblación en Tamatán es de alrededor de 160 reos en una capacidad de mil. Tal cifra no es significativa. En otros años hemos tenido excesos de hasta el 50 por ciento.

Los datos nos dicen que en la entidad, en siete penales, la población es de un promedio de siete mil, cuando los espacios son para cinco mil 560. Una saturación de mil 400.

De ser concluido el nuevo recinto –carrera a El Mante- esto quedaría resuelto. El cupo es para mil 700 reos en todas las condiciones de proceso o sentenciados. La obra arrancó a finales del 2009.

Sin embargo en 2010 la administración de Eugenio Hernández Flores no aportó ni obtuvo financiamiento federal para llevar el proyecto a feliz término. Así se quedó, en una primera etapa en “obra negra”.

¿Qué va a pasar? El gobierno de los vientos del cambio no ha dicho que va a conseguir dinero para terminarlo. Los funcionarios hablan de privatizarlo, lo cual es factible.

Esto podría conllevar dos cosas: Partir de cero o utilizar las instalaciones inconclusas.

No es nuevo. En las entidades donde ha sido y es gobierno, el PAN privilegia las conocidas como APP (asociaciones pública privadas) en que podrían entrar capitales estatales o de otros rumbos.

Ya funcionan en México nueve penales de la iniciativa privada concesionados por el gobierno a 20 años. Después de ese plazo, las instalaciones pasarán a manos oficiales.

Hay particulares en San Luis Potosí, Cdmex, Morelos, Chiapas, Durango, Michoacán y Sonora, ente otras. Para finales de año habrá 18 con capacidad para 75 mil presos.

De no entrarle los constructores que se perfilan como los preferidos de la administración estatal, ahí están listos Carlos Slim, Vázquez Raña, Hank Rhon y los Quintana, de ICA, entre una lista cada vez más larga que participa en ese lucrativo negocio.

Reubicar el “hotel” de Tamatán no es urgente. Eso está claro. De haber orden y respeto a la reglamentación, no habría este tipo de contingencias. La ciudad capital no es la única en México que tiene su penitenciaría dentro de la mancha urbana.

Además, primero fue construido el centro de reclusión y luego las instituciones que lo rodean. El colegio Justo Sierra, que está del lado oriente, recibió donación de varias hectáreas en el año 1952, después de construida la sede carcelaria.

Pasa lo mismo con otras instituciones como la sede de SAGARPA, Unión Ganadera Regional, Hospital Infantil, Secundaria Uno.

La que estaba ahí, desde mucho antes de fundarse la entonces penitenciaría, es la Comisión Federal de Electricidad. Los terrenos fueron donados por Manuel González, el hacendado y dueño de la comarca.

El de Tamatán fue construido por el gobierno de Raúl Gárate Legleu, el General que fue enviado a la caída de Hugo Pedro González en 1947.

En su tiempo los panegiristas decían que era el mejor de México. Más tarde, en remodelaciones, se pensó que sería el modelo de la “cárcel sin rejas” pregonada por el doctor Sergio García Ramírez hace 25 años.

El autogobierno de los reos –donde no tienen acceso los custodios- motivado por la corrupción, acabó desde hace años con la reintegración o reinserción social con que sueñan los teóricos penalistas.

Ahora bien ¿qué tan operativo es privatizar penales? Organismos no gubernamentales señalan que de todas maneras se violan los derecho humanos; los alimentos que proporcionan no son de la calidad con que se cobran y se permite el ingreso de objetos y armas prohibidas.

Si le hacemos caso al proyecto del coordinador parlamentario del Congreso del Estado, Carlos García González, en su plan de trabajo para este 2017 (del PAN), en los siguientes meses (o semanas) habrá iniciativa para legislar sobre las asociaciones público privadas.

Por lo pronto a los jefes de Seguridad Pública les damos el beneficio de la duda para que experimenten con la concesión a la iniciativa privada. Si la corrupción, madre de todos los males, sigue siendo la misma, en 20 años las cárceles particulares podrán regresar al control del estado, o el compromiso se rompe antes.

Bien cabría que los responsables del área evalúen si es más conveniente construir uno nuevo, o seguir adelante con el que está en proceso y representa inversión superior a los 250 millones de pesos.

De paso está la alternativa de privatizar el resto. El estado paga una cuota mensual por cada interno y, además, paga la vigilancia a través de custodios.

Por ahora la administración de los penales de Tamaulipas está en manos de la delincuencia organizada. Son ellos los que cobran millonaria cifra a los que ingresan, y luego la cuota mensual.

Como última referencia, digamos que en los Estados Unidos las penis particulares tuvieron auge en los años ochentas del siglo pasado. Un ocho por ciento de la población encarcelada está en ellas. Antes de irse, el Presidente Obama acordó irlas abandonando poco a poco por motivos de corrupción. En contrario, el que llegó, Donald Trump, revirtió la orden.

De todas maneras, no sería malo en la tierra cueruda experimentar con el sistema. Si es favorable se queda. Si no, se desecha ¿no lo cree usted?.

 

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