Desaparecer y fusionar municipios

Abr 16th, 2017 | By | Category: Opinión Pública

 

Cd. Victoria, Tamaulipas.- Ahora que está de moda la austeridad, hay un tema que toma actualidad a nivel nacional: La fusión de los municipios.

Por lo general se habla de crear nuevos (emancipación de pueblos), pero no de suprimir. Los grupos se manifiestan por crear más estructura municipal mas no de desaparecerlos.

En Tamaulipas para dar forma a una nueva municipalidad se necesitan 25 mil habitantes. Sin embargo no hay un límite para extinguirlos o fusionarlos con otros.

De los 43 que tenemos, 31 de ellos no llegan al mínimo requerido que menciona la Constitución.

De la extensión del censo del 2015, según el INEGI, se desprende que solo 12 tienen más de 25 mil pobladores: Madero, González, Altamira, Matamoros, Reynosa, Río Bravo, El Mante, Nuevo Laredo, San Fernando, Tampico, Valle Hermoso y Victoria.

Es tema para el ejecutivo y los señores diputados de la alternancia. Ellos son los que pueden decidir. Atrás quedaron los casi 90 años de priísmo caduco que privilegió el culto a la lambisconería al creaar municipiso como Miguel Alemán y Díaz Ordaz.

En lugar de fomentar el federalismo, resolver necesidades y mantener una cercanía entre la autoridad y los ciudadanos, fraccionar el estado en más ayuntamientos solo trae dispendio y saqueo de recursos públicos.

Los alcaldes se convierten en auténticos virreyes; se hacen dueños del presupuesto y terminan enriquecidos sin que alguien les pida cuentas.

Hay municipalidades que deberían desaparecer y fusionarse con localidades más grandes hasta llegar a las 25 mil almas como dice la Ley. Millones de pesos se van a bolsillos particulares en lugar de resolver necesidades de esas poblaciones abandonadas.

Según el INEGI, San Nicolás tiene mil 38 habitantes con un presupuesto de 36 millones de pesos para este 2017.

Si esa cantidad se divide entre los pobladores (chicos y grandes) cada uno alcanzaría más de 34 mil pesos que les permitiría vivir (comer) sin soportar a un gobierno municipal inútil. Obra pública nunca hay.

Una terrible sangría son los sueldos de los funcionarios. Así por ejemplo, el “sueldito” que se autorizó la alcaldesa Sandra Verónica Benavides Castellanos –San Nicolás- es uno de los más altos de México per cápita habitantes: 69 mil del águila cada 30 días.

Este pueblo que en la época de la Colonia tuvo auge minero, es candidato a fusionarse con otros como San Carlos que reúne ocho mil 700 residentes y, en lugar de aumentar, va en descenso por la expulsión de aspirantes a mojados.

En los municipios “chicos” es donde se da el principal saqueo del presupuesto. Hoy tenemos que la Auditoría Superior del Estado fincó responsabilidades en ex funcionarios de localidades como Burgos, Méndez, Cruillas y el propio San Nicolás.

Cruillas tiene un presupuesto (2017) de 29 millones de pesos para mil 940 habitantes. Si quedara eliminada la burocracia municipal y se repartieran el recurso, les alcanzaría para comer todo el año e invitar a sus vecinos.

Está confirmado que a las presidencias llegan auténticos bandidos (con escepción, claro). Cuando alguien rinde protesta lo primero que hace es comprar camionetas nuevas para él y su esposa (hermana o mamá) que estará al frente del DIF, y aumentarse el sueldo.

Casas es una de las regiones más pobres. Está considerado como de alta marginación por la Sedesol federal. Tiene cuatro mil 180 residentes, con un presupuesto autorizado de 33 millones de pesos para este ejercicio.

Al instalarse en el poder, el panista Arturo Barrón Perales (que con 26 años dice ser el alcalde más joven de México) se dobleteó el sueldito a 60 mil varos. Su antecesor, también un pillo, ganaba los 30 mil.

De paso reparte bien a sus colaboradores. El secretario, tesorero y contralor tienen asignados 35 mil por mes.

Pasa lo mismo con Guémez que tiene una población de 15 mil habitantes, y Padilla con 14 mil. Las tres localidades podrían crear una municipalidad con suficiente fuerza de presupuesto.

En la zona árida debe pasar lo mismo. Crear uno solo con la población de Tula, Jaumave, Bustamante Miquihuana y Palmillas.

El último tiene mil 700 habitantes con presupuesto de 21.5 millones de pesos que, si se reparten, les daría para mejorar sus condiciones de vida en lugar de alimentar a políticos corruptos.

Ahora mismo la Auditoría Superior anda tras el ex alcalde Jaime Antonio Barragán acusado de pillo.

¿Qué se necesita para suprimir o fusionar un municipio? Veamos lo que dicen la Constitución y el Código Municipal de Tamaulipas.

-La supresión o fusión de municipios sólo podrá aprobarse cuando lo soliciten las dos terceras partes de sus vecinos y de los organismos sociales activos; que no posean dichos municipios los recursos económicos suficientes para atender correctamente los servicios públicos y las erogaciones de la administración municipal.

Para crear.

– Contar con una población excedente a veinticinco mil habitantes, lo cual se acreditará con el censo respectivo. Disponer de los recursos económicos suficientes para cubrir, a juicio del Congreso, las erogaciones que demande la administración municipal.

En el suroeste, bien cabría integrar un solo municipio con Antiguo Morelos, Nuevo Morelos, Ocampo y hasta Gómez Farías.

A Hidalgo se podrían unir Mainero y Villagrán –hacer región- para que, entonces sí, María de Lourdes Domínguez desquite el sueldo de 45 mil mensuales que tiene asignada como presidenta.

Trascurrió la Semana Santa. Los destinos turísticos de Tamaulipas recibieron (hasta el viernes) más de un millón 200 mil visitantes, según cifras de la Secretaría de Turismo. La mayor parte acudieron a las playas de Matamoros, Madero y Soto la Marina. El Gobernador Francisco García Cabeza de Vaca estuvo atento a que las dependencias encargadas brindaran seguridad a los vacaionsitas.

Leave Comment

*