Información pública inútil

May 8th, 2017 | By | Category: Opinión Pública

Cd. Victoria, Tamaulipas.- El domingo se dio la elección de consejeros estatales del PAN en 16 municipios. No todo es miel sobre hojuelas. Pronto llegarán las impugnaciones.

En Victoria hay ocho nuevos (o ratificados), la mayor parte funcionarios del gobierno. Aunque se quiere ocultar la inconformidad, la hay.

Adrián Ramírez Maya va con su mujer Maricela Ramos Salazar, quien acaba de terminar como regidora plurinominal.

También ingresa Gloria Garza Jiménez, Issis Cantú Manzano (diputada que solo calienta la butaca) y Claudia Palacios Rosales, en cuanto a las mujeres. Por los varones Juan García Guerrero, César Bolaños Hernández (“dedeado” desde Nuevo Laredo) y Evaristo Benítez Martínez.

No pudo quedarse Jorge Luis Ramírez Meléndez, esposo a la vez de la regidora por Victoria María del Carmen Gutiérrez Hernández.

Inconformidad también la de Rodrigo Monreal Briseño, ex Secretario General del CDE que por largos años ha participado como abogado al servicio del partido. El dedazo lo dejó fuera.

Y los “kikistas” le taparon el camino a Javier Antonio Mota Vázquez, ex líder en Victoria y regidor en ejercicio.

Otro no satisfecho es Enrique Castillo Bocanegra, dos veces regidor por la capital y con experiencia en el partido. Lo castigaron.

Ya veremos si se aguantan como los machos, presentan recurso ante los órganos jurisdiccionales o, de plano, acuden al TRIFE para resolver diferencias.

Donde sí “reventó” la fiesta familiar es en Altamira. Le aguadaron el festejo a Beatriz Collado Lara y los suyos. No se concretó la nominación de los consejeros. Ella, ex diputada local, quería repetir junto con su marido Isaac Rebaj Sevcovicius y sus hijos Isbet y Moisés Román, además de Leticia Cacho Tamez y Zeferino Lee Rodríguez.

Ya eran consejeros por Altamira. Isbet propuesta por Antiguo Morelos, Moisés por Altamira e Isaac por Abasolo (utilizan los comités municipales para que los apoyen). También Zeferino y María del Carmen Salazar Vázquez tenían butaca.

De lo que se trata es echar a los anticabecistas para crear el ambiente del cambio. Nada quedará con el olor a Leticia Salazar Vázquez, Maki Ortiz Domínguez, Carlos Canturosas Villarreal y menos de un tal JR Gómez que un día se creyó mayorcito y renunció al PAN para irse por la libre.

Aunque el cabecismo ya tenía el control del CDE, son los vientos de cambio que llegan a la dirigencia para no irse en los próximos seis años, por lo menos.

En otros asuntos, el Tribunal de Justicia del Estado acaba de publicar en el POE los criterios para elaborar las versiones públicas de los expedientes de sentencias y otros documentos que maneja la judicatura, los jueces y magistrados y ¿sabe qué? Mejor deberían quedarse como están.

Solo representará una carga burocrática más porque nada informarán al público y menos a la prensa. Nada que sea valioso. El derecho a la información quedará trunco. En el menor número de palabras le vamos a decir por qué.

En las resoluciones tienen prohibido mencionar nombres, apellidos, alias, seudónimos o cualquier denominación que identifique o haga identificable a la persona de manera directa o indirecta.

Tampoco sobre los abogados, nombre o seudónimos de testigos, peritos o cualquier persona que participe en el desahogo de pruebas en el juicio. Ni publicarán domicilios, números o letras como el RFC o el CURP.

Prohibido hablar de las características físicas e intelectuales de los individuos, como el color del cabello, iris, estatura, peso, complexión, edad, coeficiente intelectual, discapacidades físicas o mentales, señas particulares, origen racial.

Fuera del alcance de los medios datos de identificación de vehículos como número de placas o serie del motor.

Digamos, como ejemplo, que los tribunales solo publicarán –dentro de la Plataforma de Información Pública-, datos tan escuetos como: “Fue sentenciada una persona”.

Para nada de su nombre, alias, edad, raza, capacidad intelectual y menos domicilio.

Eliminarán datos que pudieran relacionar por lugares o fechas, actividades culturales, educativas o deportivas como nominaciones para algún premio.

Lógico que no se publicarán títulos académicos, constancias educativas, actas de matrimonio y divorcio, defunción, y menos escrituras, recibos de teléfono o cédulas de notificación o cuentas de cheques.

¿Qué es lo que publicarán los tribunales en el marco del derecho a la información? De hecho nada. Solo el nombre, cargo y profesión de los servidores públicos que actúan, el número de expediente o toca del asunto y las cantidades o multas que impongan.

El Poder Judicial podría ahorrarnos millones de pesos a los causantes si mejor se abstienen de elaborar versiones públicas. Nadie les entenderá a sus tarugadas.

No tiene caso espulgar un expediente de 400 páginas para resumir: El Juez fulano de tal condenó a una persona, según el toca número X, al pago de tantas UMAS.

Bueno sería que se ahorren el burocratismo. En época de crisis es por el bien de Tamaulipas.

Si cambiamos, los alumnos de la UAT le siguen dando prestigio a su Alma Mater. La joven Esther Reyna López, del Cuarto Semestre de Licenciatura en Música, obtuvo el segundo lugar del Primer Concurso Latinoamericano para Mujeres Bateristas organizado por empresas de la industria musical.

El Rector Enrique Etienne Pérez del Río la felicitó en el CU Tampico-Madero, lo mismo que a sus maestros y asesores que la apoyaron en una composición de cuatro minutos titulada “Kairos”, que mereció el reconocimiento del Jurado Calificador entre más de 30 participantes de Argentina, Venezuela, Guatemala y nuestro país.

En el inicio de su actividad semanal, el alcalde capitalino, Oscar Almaraz Smer, anunció la construcción de una techumbre de 600 metros cuadrados en la Secundaria Federalizada No. 2 “Rafael Ramírez” para beneficiar a 855 alumnos de ambos turnos. Ahí encabezó la ceremonia de honores a nuestros símbolos patrios.

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