Las promesas que lastiman

Ago 6th, 2017 | By | Category: Opinión Pública

 

Cd. Victoria, Tamaulipas.- Le dimos una revisadita. La conclusión es que el “muñeco” Enrique Peña Nieto nos quedará a deber a los mexicanos, y tamaulipecos en particular.

Es un mentiroso, algo que los cuerudos del norte no perdonamos.

Allá en Reynosa, el 18 de junio del 2012, el hombre firmó ante 30 mil almas lo que en su campaña llamó “Te firmo y te cumplo”, contando con la fe del notario Federico Dávila Cano.

Hay algo que duele profundamente a los capitalinos. La construcción de la segunda línea del acueducto Guadalupe Victoria, que no llegará. Es motivo por el que casi medio Victoria padece sed.

Otra de las promesas que hizo ante el fedatario, es la terminación y operación del aeropuerto de carga de Nuevo Laredo, un proyecto que permanece abandonado, no hay recursos. Fue el compromisos número 183 de Don Ernesto.

Datos de campaña nos dicen que en total firmó 266 promesas. De ellas faltan muchas por hacer realidad, incluyendo de Tamaulipas ¿Usted con qué lo califica?.

Está por cumplir su sexenio. Muy pronto rendirá su quinto informe de labores. En el aire se quedará eso de dotar de agua a los victorenses.

Tema inconcluso también es la modernización de los sistemas de riego de la entidad. Su incumplimiento lastima a los productores agrícolas.

Una más: Don Enrique dijo que pondría en marcha un nuevo modelo de formación y profesionalización de los cuerpos de seguridad, con academias regionales para capacitar policías de los tres niveles de gobierno ¿En dónde están?.

No se ven. Tamaulipas está hoy en manos de la delincuencia organizada, sin suficientes policías y peor en capacitación.

Se echó a cuestas que terminaría con la pobreza alimentaria. Sin embargo, por lo que vemos, cada vez hay más pobres en nuestra entidad y en México en general.

Le falló a los mexicanos y a su partido. En septiembre iniciará el siguiente proceso electoral y es cuando el PRI, el que lo llevó al poder, necesitará otra vez al respetable ¿Volver a tener credibilidad?.

Si no lo hubiera firmado ante notario, sería otro cantar. Ya no podrá venir un candidato de PRI a decirnos que ahora sí habrá agua hasta para aventar pa´rriba.

A los compatriotas en general, nos falló en algo que había creado expectativas: Prometió que reduciría en cien los diputados federales plurinominales. Terminará el sexenio con los mismos, parasitando y sin hacer mucho.

Ya no podrá. El proceso 2017-2018 se abrirá en la primera decena de septiembre. Le ganaron, lo “doblaron” lo partidos de oposición, y a lo mejor hasta los de su propio partido, el PRI.

Aun se recuerdan las palabras de Don Quique ahí en el Parque Cultural Reynosa: “Aquí, en el norte de Tamaulipas, vengo a firmar compromisos específicos que van a permitir el desarrollo de más infraestructura para el progreso del desarrollo de esta entidad, me comprometo teniéndolos a todos ustedes como testigos”.

 

Por lo menos en lo que toca a los victorenses, ya estaba todo listo para la obra de la segunda línea. El gobierno federal solo autorizó presupuesto para el llamado Acuaférico.

Hasta firmaron un convenio el Gobernador Egidio Torre Cantú y el jefe de la Conagua, David Korenfeld Federman, el mismo que fue despedido por utilizar helicópteros oficiales con fines personales.

El acuaférico no está listo, pero ahí va. Podrá conducir hasta mil litros por segundo, con línea de 36 pulgadas de diámetro, pero ¿Si no hay agua para qué sirve?.

Por igual se comprometieron a la segunda línea de conducción con una longitud de 55 kilómetros y hasta mil litros.

Complementado lo anterior con una planta potabilizadora para mil 500 litros más, que se fue al baúl de los proyectos olvidados.

Es tiempo que el nuevo gobierno, el de los vientos del cambio, retome el asunto de abasto del vital líquido a la ciudad capital. Se ganaría los aplausos de quienes tienen problemas.

Cuando todo marchaba sobre ruedas, en noviembre del 2016 las autoridades de la Comisión Nacional del Agua declararon que no había dinero. El proyecto de casi mil 200 millones de pesos no se realizaría.

Era el compromiso 184 de Don Enrique. Experiencia para los candidatos priístas que vienen.

Solo estamos platicando, pero… Sería bueno que el INE anote las promesas de los candidatos y, si no cumplen, les aplique sanciones en el bolsillo personal.

Sin abandonar al partido tricolor, no vemos que destaque algún tamaulipeco en eso de los trabajos de preparación rumbo a la XXII asamblea nacional. Están apagados.

Ningún local en las mesas de los grandes temas sectoriales; nadie en el presídium de la nacional.

Lo que vimos el fin de semana, es una amplia entrevista que el cotidiano El Universal hizo al tamaulipeco Marco Antonio Bernal Gutiérrez, ex aspirante a la gubernatura, en asuntos en que reflexiona sobre lo que el Presidente Peña debe haber para “preparar” el destape del candidato a sucederlo.

Acepta Marco que es el Presidente el que tomará la gran decisión, “pero debe tener comunicación con los distintos grupos al interior del partido”.

Don Marco quedaría satisfecho si, en el 2018, lo “premian” con una diputación plurinominal o, de perdido, una senaduría por el mismo sistema. Para su edad, le basta y sobra.

Por lo que se ve, siempre sí habrá una gran batalla interna por el voto de los consejeros del PRI estatal. El fin de semana el CDE entregó las listas a ¡Siete aspirantes!.

Ellos son: Oscar Luebbert Gutiérrez, Sergio Guajardo Maldonado, Miguel Manzur Nader, Luis Enrique Arreola Vidal, Alejandro Guevara Cobos, Juan Alonso Camarillo y Roberto González Barba.

Se entiende que, dentro de esa lista, buscarán el apoyo rumbo a la asamblea estatal.

Lo que no se sabe es cuando llega a Tamaulipas José Murat Casab, el delegado especial para la renovación.

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