Los “destapes” priístas

Oct 17th, 2017 | By | Category: Opinión Pública

Cd. Victoria, Tamaulipas.- Empiezan a perfilarse, en el PRI, las fórmulas rumbo al Senado de la república para el 2018.

El fin de semana, la clase política tricolor se reunió en Río Bravo con motivo del informe de labores del diputado federal Edgardo Melhem Salinas. Mostró que tiene agarraderas en el centro del país y presencia en la región.

Acudieron, entre otros, el pastor de la bancada en San Lázaro, César Camacho Solís, y el Subsecretario de Gobernación Felipe Solís Acero, este originario de Reynosa.

A raíz del evento, el presidente del CDE, Sergio Guajardo Maldonado, “destapó” a siete suspirantes: Enrique Cárdenas del Avellano, Baltazar Hinojosa Ochoa, Alejandro Etienne Llano, Mercedes del Carmen Guillén Vicente (Alias Paloma), Yahleel Abdala Carmona, Montserrat Arcos Velázquez y al propio Melhem Salinas.

Dejó espacio para aquellos que se le pudieran “escapar de la memoria”, que bien podrían ser Ramiro Ramos Salinas, único tamaulipeco miembros del CEN del PRI, y el ya mencionado Solís.

Lógico que de ahí van a salir las fórmulas, una encabezada por mujeres y la otra por varones. No hay mucho pierde, mitad y mitad. Por decreto, no por popularidad o capacidad, deben ir a la par las damitas.

De la lista inicial elaborada por la voz popular, “Checo” agregó a dos: Alejandro y Montserrat, el primero diputado local y la segunda federal.

Hay madera de donde cortar. Cárdenas fue dirigente estatal del partido y pastor del Congreso, dos veces diputado federal y ex alcalde de la capital. Es bastante conocido.

Melhem tiene lo suyo. Recorrió Tamaulipas como delegado de la SEDESOL federal. Supo aprovechar el encargo para “placearse”.

De Baltazar ni se diga. Como candidato a la gubernatura (derrotado) recorrió los caminos del antiguo Nuevo Santander. Votaron por él 450 mil cráneos.

Etienne es conocido. Identifica a los grupos regionales de poder; visitó los municipios como precandidato al gobierno del estado por el establo egidista. No lo fue pero lo andado nadie se lo quita.

Las menos paseadas son las mujeres. Doña Paloma pasó por el Congreso local, Procuraduría y Secretaría General de Gobierno.

Casi desconocidas en territorio, Abdala Carmona y Arcos Velázquez.

Hay un PRI con nuevas reglas no escritas.

El propio Guajardo incitó a los militantes a que expresen sus intenciones de ser candidatos, que se “muevan” en territorio para saber el grado de aceptación que tienen.

Antes, como lo dijo, nadie podía actuar sin el visto bueno del Gobernador en turno en su calidad de “primer priísta”. Hoy están libres.

Al menos por la vía de mayoría relativa, de ahí saldrán los candidatos y candidatas.

Otra “novedad” es que el partido dejará manos libres a los consejos municipales para que designen a los candidatos a alcaldes. Si no se equivocan conservarán las presidencias que tienen y se harán de otras.

La situación de no pronunciarse, de guardar callados hasta que el jefe político diga la última palabra, pertenece ahora al PAN.

Son las reglas no escritas de la política local. La negociación por las candidaturas al Senado y cámara baja las realiza el Gobernador, o le piden su opinión cuando se impone a alguien del centro.

Por largas décadas los del PRI estuvieron obedeciendo instrucciones sin respingar. Ahora son los azules los que mantienen la cabeza baja. El que se mueve no sale en la foto, como en sus tiempos decía Don Fidel Velázquez Sánchez, sempiterno líder de la CTM.

Por cierto, tricolores tamaulipecos ingresaron a ese club exclusivo que toma las decisiones más importantes, la Comisión Política Permanente.

Son precisamente Baltazar Hinojosa, Mercedes Guillén, Montserrat Arcos y Nayali Lizbeth Gómez Ramírez. Los primeros nombres ya son conocidos ¿Quién es la última? La Presidenta del Instituto de Capacitación Política del partido en Tamaulipas.

En otro tema, la zona de guerra que vive la frontera de nuestra entidad –sin olvidar la ciudad capital- se sigue reflejando en el Senado y la Cámara de Diputados.

Los municipios de Reynosa, Valle Hermoso, Río Bravo y Matamoros prácticamente están paralizados. Comercios cerrados, escuelas sin clases y personas que prefieren encerrarse en sus casas en lugar de ir a sus puestos de trabajo.

Un indeterminado número de personas –incluyendo ajenas a los grupos delincuenciales-, han perdido la vida en los últimos días, meses y años.

Desde la cámara baja, el diputado Edgardo Melhem Salinas pidió la urgente intervención de la federación y el Gobierno del Estado para regresar la paz y tranquilidad a Tamaulipas.

Lo propio hará el legislador Abdíes Pineda Morín, representante del Partido Esfuerzo Social, según lo comunicó el presidente estatal, Rigoberto Rodríguez Rangel.

Son las mismas demandas, exigen, quieren que la autoridad imponga la Ley sobre la delincuencia que no da tregua.

El uno de marzo del presente, desde tribuna la senadora Andrea García García, exigió a la Secretaría de Gobernación y al Gobierno de Tamaulipas detener los altos índices de violencia. Nadie le izo caso.

Repitió su propuesta en mayo. Agregó la necesidad de enviar a dos mil elementos federales para controlar la zona de guerra. No le respondieron.

Más antes lo hizo la otra senadora, Sandra Luz García Guajardo, a quien tiraron a Lucas.

Este martes el Gobernador Francisco García Cabeza de Vaca publicó en su cuenta de Twitter: En Reynosa se reúne el Grupo de Coordinación Tamaulipas. Junto con el Gobierno Federal habremos de superar la lucha contra la delincuencia.

Ya urge. Tamaulipas se nos desmorona ¿Qué le vamos a decir a las nuevas generaciones?.

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