En 1999, a la cotorrona “se le fue el tren” ¿para siempre?

Nov 19th, 2017 | By | Category: Articulos Destacados

Cd. Victoria.- La última “corrida” del ferrocarril de pasajeros se dio el primero de octubre de 1999 ¿habrá sido para siempre?. Solo el transcurrir de los años lo dirá.

Desde entonces la vieja estación férrea está abandonada y cada vez se destruye más. Los proyectos para restaurarla, presentados por el ayuntamiento, no han fructificado.

Construida en el siglo antepasado, ha soportado el vendaval de los tiempos, pero no el de los pandilleros y viciosos que hacen de las suyas, a pesar de la vigilancia privada que ahí existe por parte de la concesionaria Ferromex.

Es la vieja estación de ciudad Victoria, ya centenaria.

Propiedad de Ferrocarriles Nacionales, del pueblo de México, hace años se dijo que pronto pasaría a manos del ayuntamiento victorense. Pero no fue así, y hoy,  las autoridades locales no se ocupan del proyecto.

En ese tiempo el gobierno federal ya había decidido entregar el inmueble al Gobierno del Estado, para que a su vez responsabilice al municipio.

Ferrocarriles Nacionales pasó a manos particulares, pero las bases de la venta establecieron que serían exclusivamente las vías y los equipos, pero no los inmuebles.

En otras palabras: Todos los terrenos que fueron de Ferronales, siguen perteneciendo a la nación.

Y no es la excepción el viejo edificio inaugurado el seis de marzo de 1893.

Entró en servicio tres años después que pasó por Victoria la primera locomotora, que fue el cuatro de octubre de 1890.

PRETENDIAN HACER UN MUSEO

Un Cronista de Ciudad Victoria, Antonio Maldonado Guzmán, trató que el edificio se entregara al ayuntamiento por cualquier vía, en donación, préstamo o comodato. No lo logró.

El proyecto era crear ahí un museo histórico, para lo cual se tendría que restaurar conjuntamente con la plaza y los anexos de la vieja estación.

Durante la administración del alcalde Ramón Durón Ruiz, el cabildo declaró a varios edificios como patrimonio cultural a fin de proteger las viejas construcciones del avance de la modernidad.

A los propietarios se les pidió que compraran una placa alusiva, y el municipio condonaría los impuestos del predial para siempre.

Sin embargo cuando Gustavo Cárdenas Gutiérrez, los integrantes del cabildo modificaron el acuerdo y determinaron que se condonarían los impuestos siempre y cuando los edificios se dediquen a casa habitación.

La vieja estación no cuenta con dicha placa, aunque forma parte del patrimonio histórico de la capital, y no se dedica a habitación y tampoco a negocio, sino que luce abandonada.

Construcción de piedra, madera y lamina, deja mucho que desear y cada vez se destruye. Los trenes ya no pasan y seguramente no volverán a pasar, a menos que la tecnología introduzca nuevos sistemas de arrastre.

Ya no hay jefe de estación como en otros tiempos, ni boleteros, garroteros y maquinistas que le daban vida al inmueble. Y claro, menos hay pasajeros, los que eran el alma de la economía del sector.

Los trabajadores en activo de ferrocarriles fueron jubilados y reciben una pensión de por vida.

La relación de pensionados fue de aproximadamente 260, tanto del centro como del sur de la entidad; muchos ya fallecieron. Los que quedan deben ir a firmar los documentos; el dinero les llega en tarjeta por el banco.

Por eso los pandilleros han hecho de las suyas en la estación: Destrucción, pintas  y hasta robos.

De no haber vigilancia por parte de la empresa concesionaria, Ferrocarril Mexicano, seguramente ya no existiría la construcción.

Son varios vigilantes que permanecen de guardia día y noche, para impedir inclusive que se estacionen los miembros del “escuadrón de la muerte”, un grupo de alcohólicos consuetudinarios que antes dormían por ahí.

A VICTORIA SE LE FUE EL ULTIMO VAGON

Ya no existen corridas de pasajeros entre Tampico y Monterrey.

La última se dio el primero de octubre de 1999, como lo rezaba la propia historia, inscrita en  los pizarrones de avisos de la estación.

Ferrocarril Mexicano tiene corridas turísticas de Chihuahua a Los Mochis, y de Guadalajara a Tequila. Pero en definitiva, se desechó la posibilidad de que algún servicio de ese tipo entre en operación entre Monterrey y Tampico.

Se pensaba en unidades con aire acondicionado, restaurante, juegos, el último alarido de la moda, pero no surgieron empresarios que pudieran hacer la inversión.

Ferromex, es la empresa ferroviaria más grande del  país, que transporta carga  a  gran  escala y  provee servicios  de  transportación turística regional.

Maneja una longitud de 10 mil 461 kilómetros de vías; tiene 519 locomotoras, 12 mil 825 carros, y da trabajo a siete mil 731 personas.

Entre Tampico y Monterrey, se realizó ya una prueba de transportación de pasajeros, pero no fructificó, no hubo clientes, no fue costeable.

 

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