El cochinero de Diódoro

Feb 25th, 2018 | By | Category: Opinión Pública

Cd. Victoria, Tamaulipas.- El mensaje va directo para Don Héctor Escobar, de lo que no debe hacer al frente de la SET.

Allá él si no sigue el consejo que le manda la Auditoría Superior de la Federación.

En parte ya es responsable. Al 30 de abril del 2017, del Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y Gasto Operativo (aparte de otros fondos), registró subejercicios por muy buenos 59.3 millones de pesos (que ya no volverán). Dejó pasar siete meses y no puso orden en la casa.

Nos referimos al cochinero que al 30 de septiembre del 2016, según la ASF, dejó el doctorcito Diódoro Guerra Rodríguez en el sector educativo, y la exigencia del gobierno federal a que le devuelvan 330.4 millones de devaluados a los que se dieron mal uso.

A tanto llegó el descaro de los egidistas que, para pagar multas de la Auditoría de años anteriores, se tomaron recursos ¡Del mismo presupuesto federal!.

Eso es no tener jefecita.

Los auditores supervisaron once mil 505 millones de pesos, el 94.4 por ciento del dinero federal que se mandó a Tamaulipas.

De las posibles recuperaciones económicas se encuentran 134 millones que fueron a parar a mil 564 trabajadores con dos plazas, adscritos a no hacer nada en los 12 centros de «personal por reubicar».

Doña federación exige la devolución de otros 122.4 melones que se pagaron a 593 trabajadores con 930 plazas, que no «aparecieron» en sus centros de trabajo, evidentemente aviadores.

Un mundo de lana tirado a la basura.

Más de 27 millones se pagaron a 266 empleados que gozan de 436 plazas, y que estuvieron adscritos a 20 centros de trabajo no funcionales: Coordinación de programas compensatorios, Subdirección de programas para una vida saludable, Coordinación de normatividad para las ecuelas particulares y Casa del arte (campo de aviación en ciudad victoria).

La norma federal establece que su dinero es para pagar a maestros frente a grupo, y no para indemnizaciones laborales, regalos y menos a aviadores.

Diódoro y su gente (queremos pensar que no lo hizo Héctor Escobar en los últimos tres meses del 2016) dispusieron de 6.2 millones para liquidar prima de antiguedad por 65 asuntos laborales.

Usaron los apoyos para gasto corriente estatal y lo que les dio su gana.

Lolita reclama 3.8 millones que la SET pagó presuntamente por «apoyos y ayudas» a personas para alimentación, hospedaje y transportación, a instituciones de enseñanza, estímulos y premios, equipo de cómputo, deportivo, aparatos audiovisuales, aires acondicionados y herramientas.

Otra vez la burra al máiz: El pago a comisionados del sindicato.

Dice la ASF que se pagaron 2.6 millones a 19 empleados con 35 plazas (dobleteando), que están comisionados en el SNTE .

Lo de siempre: Se liquidó más de un millón de pesos a siete personas que no acreditaron la preparación académica requerida para sus bases.

El descaro de los diputados y regidores: Cinco de ellos se embolsaron indebidamente 888 mil pesos. Cobraban como si estuvieran trabajando.

Más descaro: La SET egresó 781 mil pesos a seis empleados con ocho plazas comisionados a tres centros de trabajo dependientes del SNTE.

Con la cuchara grande: 639 mil pesillos se entregaron a cuatro trabajadores a centros ajenos a la norma federal, como Educación elemental, Comisión mixta de escalafón, Subdirección de centros regionales de desarrollo zona sur y Departamento de normatividad de la dirección jurídica.

Si no lo ha hecho, la secretaría deberá devolver a la federación 360 mil pesos por pagos superiores a los establecidos en el tabulador de once empleados.

La conclusión de la auditoría, de la que seguramente ya tomó conocimiento el titular de la secretaría para corregir: El gobierno de Tamaulipas no disponía de un adecuado sistema de control interno que le permita identificar y atender los riesgos que limitan el cuplimiento de los objeivos del fondo, el manejo eficiente, ordenado y transparente de los recursos.

Lo peor de todo: En 2016 se pagaron 44,890.6 miles de pesos por reintegros de observaciones de auditoría de otros fondos y programas de ejercicios fiscales anteriores.

Con el mismo dinero federal se reintegraron faltantes por irregularidades cometidas por funcionarios del gobierno estatal.

En escuelas de tiempo completo y apoyo a organizaciones de educación, y participaciones a entidades federativas, se pagaron decenas de plazas cuando el personal ya había dejado de prestar sus servicios. Alguien cobró por ellos y se embolsó millones.

El cochinero de los jefes anteriores es muy largo y alcanza «raspón» al señor Escobar.

A casi año y medio de su desempeño al frente de la estructura educativa, seguramente ya extirpó la pudrición heredada. Si no ha cumplido, la auditoría del siguiente año (2017) lo va a decir.

El resptable (ciudadanos) espera que la corrupción, el amiguismo y compadrazgo en el sector educativo termine de una vez.

Todo lo anterior se refiere a recursos federales.

Por el campus de la UAT, el Rector José Andrés Suárez Fernández efectuó gira por la Unidad Académica Reynosa Aztlán, donde refrendó el compromiso de fortalecer los proyectos del plantel impulsando calidad, capacidad y competitividad educativa. Estuvo acompañado por la directora Rosa Issel Acosta González.

Recorrió las instalaciones que promueven programas, proyectos y servicios de los laboratorios de análisis clínicos, farmacología, ingenería de procesos, y se reunió con estudiantes y maestros.

Debe tener razón el jefe estatal del PRI, Sergio Guajardo Maldonado cuando dice que en Valle Hermoso hay grupos que quieren desplazar al alcalde Daniel Torres Espinoza (impidiendo su reelección). Acaba de publicar el Reglamento de Tránsito Local donde anuncia el cobro de «revista mecánica» mediante un considerable desembolso.

Es tan torpe que también cobrará (cuatro UMAS) a los peatones que desobedezcan su reglamento. Aunque usted no lo crea, los hay.

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