Una historia de transas

May 11th, 2018 | By | Category: Opinión Pública

Cd. Victoria, Tamaulipas.- La que sigue es una historia de corrupción. Si a usted querido lector, no le gusta escuchar de esas cosas, puede dar por terminada la lectura de esta colaboración.

Una mañana de enero de año no muy reciente, Don Leonardo Monita Castillo, residenciado en el ejido Loma Alta, municipio de Victoria, le pidió a un sobrino que por favor le pagara el impuesto predial de las seis hectáreas de su parcela.

El familiar no pudo cumplir la encomienda. En las cajas de Tesorería le informaron que el predio ya no era de Monita, había cambiado de dueño y por tanto de claves catastrales. Hasta le dijeron que la operación fue por 410 mil pesos.

Comenzó así un largo viacrucis que, al final del evento, lo hizo perder más de dos hectáreas que fueron a dar a manos de buitres abogados que entablaron su defensa.

El ejidatario comenzó a investigar. Estaban coludidos los notarios.

Presentó demanda ante la Procuraduría de Justicia, que nunca progresó, como archivaron otras en contra de conocidos fedatarios defraudadores de la ciudad capital.

En un primer evento, el beneficiario del fíat No. 111, Isauro González Sosa, certificó que Monita le otorgó poderes a un Estuardo Hernández Alba (al parecer originario de Altamira) para que vendiera el predio.

Simularon la comparecencia del vecino de Loma Alta al despacho del notario.

Certificaron que estaba casado con Rosalinda Rodríguez y con ella se presentó a otorgar el poder, presuntamente identificándose con su credencial de elector.

En la realidad, Leonardo está casado de toda la vida con su esposa Hilaria Medina Alvarez y ni pensaron deshacerse de su parcela.

Como testigos del evento aparecían Zully Mayra Puente Aguilar y Tania Elizabeth Berrones Delgado, que eran las secretaria del despacho de González Sosa en 12 y 13 Hidalgo (Josefina Hernández Ayala).

Ya con la falsa representación del ejidatario, y con la fe de otro notario llamado Baldemar Rodríguez González, Estuardo vendió el mismo día a un tal Gilberto Ramírez Olazarán, de ciudad Victoria, y este a Guadalupe Cano residenciado de San Pedro Garza García, N.L.

Según se enteró el afectado, en su parcela, en lugar maíz, zacate y vacas y caballos, se instalaría un campo de entrenamiento de motociclismo.

No fue el final. Luego surgió un pagaré con la firma falsificada de Monita Castillo, en que le debía a los notarios la suma de 364 mil pesos por un préstamo personal.

El peregrinar duró varios años. Como la víctima no tenía recursos, un despacho de abogados de las calles Diez, Morelos e Hidalgo, lo hicieron firmar que les pagaría con el 40 por ciento de la propiedad, como al final se cobraron.

Pues bien, en el gobierno de los vientos del cambio, y sobre los notarios transas, desde finales del 2017 la Subsecretaria de Legalidad de la General de Gobierno, Gloria Garza Jiménez, declaró a los medios que hay siete expedientes de investigación para castigar actos de corrupción de los señores, sobre todo en casos de traslación de dominio.

Sin embargo, como dice la voz popular, “hasta no ver no creer”.

Hay documentadas decenas de transas que se toleraron durante los gobiernos priístas. El respetable quiere ver cambios. Al comienzo de la administración dos fueron enviados al bote pero salieron en unas cuantas horas.

Como una casta divina, los fedatarios siempre gozaron del manto protector de los gobernadores en turno.

Permítanos otro ejemplo:

Años atrás, y en lo que fue el comienzo de las transas, el notario Raúl Flores Morán, ex secretario de Seguridad Pública del gobierno estatal, certificó que el nueve de mayo de 1997 a las 13:00 horas estuvo “ante mí” la señora Ana María Espiricueta de Saucedo, “manifestando que es su deseo celebrar un acto unilateral de voluntad…”.

La mujer había fallecido seis años antes por diabetes.

Han aparecido documentos falsamente certificados por notarios muertos años antes.

Si abordamos asuntos electorales, mire que militantes panistas, analistas y observadores han llegado a una conclusión sobre quien del PAN está detrás de Eduardo Garza García, en sus aspiraciones de ser candidato a la presidencia de Victoria.

Don “Chichi” (sobrenombre que le gusta) lleva en la planilla a un joven de nombre Ernesto Carlos Ramos Valles, hijito de Elva Valles Olvera, la matraquera de Rafael Moreno Valle.

En su intención de ser candidato -todavía-, y cuando las campañas arrancan el lunes, Garza presentó recurso de apelación ante el Tribunal Electoral de Tamaulipas ¿lo sigue apoyando Elva?

La mujer anda perdida. La última vez que se le vio fue el seis de septiembre del 2017 cuando presentó su Segundo Informe de labores en el Centro Cívico Gubernamental, ante la presencia de su “gallo” por la Presidencia de México.

Una pregunta ¿vendrá con su Tercer Informe?. Sobra decir que no es bien vista por la administración de los vientos del cambio.

Y si hablamos del arranque de las campañas, los próceres del PRI tendrán su evento precisamente el lunes a las cinco de la tarde en el edificio de la CNOP (antes gremio de ferrocarrileros), en 19 Doblado de la capital.

Se habla de la presencia de los aspirantes al senado, Yahleel Abdala Carmona y Alejandro Guevara Cobos, la candidata a la diputación por el V distrito, Alejandra Cárdenas Castillejos y el alcalde reeleccionista Oscar Almaraz Smer.

Los tricolores se han vuelto muy cerrados, no contestan preguntas en las ruedas de prensa, no boletinan sus eventos, no informan.

Antes de irnos, mire que hay funcionarios que terminan su chamba y desaparecen del mapa y el escenario en el cual estuvieron.

Por eso hay que resaltar la excepción de Rubén David Rivera Rodríguez, quien fue segundo de abordo en el Instituto Tamaulipeco del Deporte en el sexenio anterior. Sigue ligado a la actividad, sigue entregado a la causa, apoyando, dotando de materiales deportivos aunque ya no sea funcionario y ahora tenga que meterse la mano a la bolsa o pedir la colaboración de sus amigos e instituciones privadas.

Sigue conviviendo y apoyando el fútbol varonil y femenil, el atletismo, softbol, carreras ciclistas y atléticas recreativas. Tiene más de 30 años ligado al deporte. Es un aliado y puntal del deporte en la capital.

Se sabe que grupos de diversas disciplinas, en lugar de acudir con el Instituto del Deporte donde los GALANES jaibos se van el viernes y regresan el martes, acuden con Rivera en busca de apoyo técnico, equipos y uniformes. Bien por él.

 

 

 

 

Leave Comment

*