Tula y los “Hermanos Lelos”

Ene 8th, 2019 | By | Category: Opinión Pública

Cd. Victoria, Tamaulipas.- Alejados de la mano de Dios, los habitantes de Tula ya se cansaron de rezar para que un presidente municipal les salga “bueno”, que no robe, que sea decente y honorable.

Enterraron la negra y pestilente historia de un Antonio “Toño Láminas” Leija pero cayeron en lo peor con los “Hermanos Lelos”, dos muchachitos muy finitos que no encajan en tierra de machos viejeros y entrones.

Solteritos y delicados, a Lenín Vladimir y Milton Rolando Coronado Posadas ya se les conoce como los “Hermanos Lelos”, el primero Presidente Municipal y el segundo (su álter ego) Presidente del DIF. Son la familia en el poder.

Los irreverentes simplemente bautizaron el edificio de Presidencia como La Jaula de las Locas, o Las Locas de la Jaula.

Desgobiernan el municipio a control remoto. Viven en ciudad Victoria. Van y vienen cinco días a la semana.

Bueno, no administran ni toman las decisiones más importantes. Son marionetas de gandallas tricolores que arrastran una cola más larga que la Cuaresma, como Juan Andrés Díaz Cruz, el ex presidente que en el 2016 se fue con “hebra” y el brazo de la Ley no lo ha podido alcanzar.

Cuando los chicos van al pueblo a “trabajar”, abandonan la cabecera a las tres de la tarde para ir a la capital. Los fines de semana está prohibido chambear. El ahora presidente sigue laborando como radiólogo del Hospital Regional.

Es el estilo de los Lelos, como la plebe los bautizó.

La gente añora los tiempos de pilluelos como Cruz Walle Meza o René Lara Cisneros; “robaban pero salpicaban algo”, dicen. Deben tener razón.

Originarios de El Coronel, el mayor temor de los hermanitos es regresar al medio rural donde en su niñez usaron “baño de pozo”.

Es por eso que, la única obra y acción que han anunciado “los chiquillos” es que van a meter el drenaje al rancho en que dejaron su ombligo, algo que casi resulta imposible por el presupuesto que se necesita, no tanto para los colectores sino para una planta tratadora de residuales.

Los vecinos recuerdan que otros ex alcaldes llegaron con el mismo cuento y solo se embolsaron los presupuestos. El Coronel sigue con los baños de letrina.

Mientras los Coronado andan con su juguetito nuevo, que es Tula, los grandes negocios los hace el socio mayoritario que les endilgaron desde ciudad Victoria, Díaz Cruz.   Es el contratista y, si no realiza alguna obra, por lo menos gasta el presupuesto que viene de Tesorería. El sabe, y bien que sabe cómo se justifican los gastos (en papelería).

Como ejemplo, dicen los ciudadanos que acostumbran hacer cuentas de la inversión, hablan de un gasto de 200 mil varos para colocar una docena de luminarias. En realidad el costo fue de entre 40 y 50 mil pero Juanito es un mago para los negocios. Hace dinero todo lo que toca del sector público.

Bien dicen que no tiene la culpa el indio sino quien lo hace compadre. De estar a punto de ir al botellón, el “sistema” le concedió amnistía y ahora es el que manipula a los chiquillos.

No necesita que le den sino que lo pongan donde hay. Sabe comer solo.

El premio que llegó de Ciudad Victoria benefició también a la esposa de Juan, Doña Lucía, quien cobra como regidora. Por lo menos otra vez puede soñar con que será Presidenta.

Sin embargo el punto de quiebre con Palacio en la ciudad capital puede ser uno: Andrés quiere ser diputado local en este 2019 con del apoyo de un partido ajeno al que le perdonó sus desmanes, el Morena de López Obrador. Es algo que no le perdonarían.

No está solo, quieren lo mismo Saúl Muñoz Vallejo y Cruz Walle Meza, ex alcaldes también. Después que vivieron del PRI ahora le dan la espalda.

En fin , son las “novedades” que encontramos en una visita relámpago a este llamado “pueblo mágico” pero que de ídem no tiene nada. La corrupción galopa como en los mejores tiempos de Juan Andrés y Láminas.

La gente ya no debe rezar porque les salga “bueno” un gobernante. Deben conformarse con que sean menos uñas largas.

Hay que recordar que la honestidad es la bandera principal de la Cuarta Transformación de México. El mero López Obrador gana 108 mil pesillos por mes y sus cuentas bancarias andan en 446 mil. No tiene propiedades inmuebles, vive en casa de su mujer y viaja en los automóviles de ella.

El cabildo de Victoria designó este martes al doctor en Derecho Humberto Rubén Dragustinovis Perales como juez del Tribunal de Justicia Administrativa. Consiguió todos los votos de síndicos y regidores. Ni una sola mención para Rafael Vanoye Sotero y Luis Enrique García Portales (este quería la reelección).

Ya en ruda de prensa, el alcalde Xicoténcatl González Uresti volvió a mencionar la posibilidad de privatizar el servicio de limpia en la capital. Muy cierto que sale más caro que lo preste el ayuntamiento que empresas privadas ¿por qué? El sindicalismo y “conquistas revolucionarias” que se han ido acumulando con los años.

Del mismo Victoria, se mencionan dos personas para titular del Departamento de Asuntos Internacionales: Carlos Cabrera Bermúdez, que es regidor, y Andrea García García, ex senadora suplente.

La dirigencia de la sección 30 del SNTE se reunió con la prensa con motivo del año que comienza y el Día del Periodista. El secretario general Rigoberto Guevara Vázquez dejó claro que no quiere ser candidato a diputado local, prefiere seguir como cabeza de la organización ¿quién se le ha ofrecido? Porque esta vez el Panal no juega. Así la dejamos.

Este diez de enero se cumplen los primeros 30 años del suceso conocido como “quinazo”, que fue la captura de Joaquín Hernández Galicia por el Ejército Mexicano y su encarcelamiento por largos años. Se atrevió a desafiar al “sistema” como hace seis años le pasó a Elba Esther Gordillo, la cacique magisterial.

En 1989 era Gobernador Américo Villarreal Guerra, quien vigiló y comisionó gente suya para evitar que los trabajadores tomaran instalaciones o protestaran. Fue un golpe preciso.

Los actores principales han muerto, Joaquín y su “campeón de la lealtad” Salvador Barragán Camacho. De haber continuado el dominio sindical quinista ¿cómo estaríamos ahora?.

Sin pena ni gloria, un hijo de La Quina es diputado local. Otro ocupa un escaño de regidor en Madero después de ser alcalde. Las propiedades “sociales” del gremio fueron a parar a manos de los compadres y prestanombres del cacique.

Es tema para los historiadores.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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