El PRI y su “Alito” de esperanza

Dic 19th, 2019 | By | Category: Opinión Pública

Cd. Victoria, Tamaulipas.- Si le hacemos caso a los sondeos de opinión, para después de los comicios de junio del 2021 el PRI se quedará con cuatro gobernadores: Hidalgo, Oaxaca, Coahuila y el Estado de México.

En los comicios de ese año perderá siete estados: Colima, Guerrero, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas, que caerán en manos del Movimiento de Regeneración Nacional.

Mejor explicado: De la renovación de 15 gubernaturas el año venidero, el tricolor no ganará ninguna, según los sondeos publicados por empresas especializadas.

Pero puede ¿cambiar?.

El jerarca nacional, Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas se reunió con los once gobernadores que le quedan ¿de qué hablaron? ¿uno para todos y todos para uno?. Lo que aceptan es que le van a echar toda la carne al asador a partir del 2020 en que hay comicios locales en Hidalgo y Coahuila. Aseguran que van a ganar alcaldías y diputaciones.

Es factible que así sea, son entidades que siguen administradas por los tricolores. Tienen para “enaceitar” la maquinaria.

Esto nos recuerda que, cuando a partir del 2000 quedaron “huerfanitos” al perder la Presidencia de la República, los gobernadores se convirtieron en factor de decisión: Nombraban a su sucesor y le metían lana oficial (no se su bolsa) a las campañas, ya sea en efectivo o en despensas.

No pocos saben que Tamaulipas, en los años de Eugenio Hernández Flores, “prestó” operadores priístas a varios candidatos para ir por las gubernaturas. Fue un acuerdo nacional para recuperar la Presidencial, como lo hicieron, en el 2012.

Tales enviados no siempre ganaron pero cómo se divirtieron y gastaron a lo cabrón. Los paisanos tenían chequera libre para viajar al sureste o al centro del país. Esta vez ¿será la misma mecánica?. Si trabajan con unidad e inteligencia, o bajo las órdenes del innombrable Carlos Salinas de Gortari, podrán hacerlo.

Cuando los dos sexenios de orfandad, en nuestra tierra el sombrerudo Manuel Cavazos Lerma fue factor para imponer como sucesor a Tomás Yarrington, y este a su vez se decidió por Eugenio. Llegado el momento siguió la cadena y el candidato fue el asesinado Rodolfo Torre Cantú, reemplazado de inmediato –decisión de Geño- por su hermano Egidio.

Terminó ahí la sucesión priísta. Torre quiso imponer a su amigo Alejandro Etienne y, al no encontrar respuesta del Presidente Peña, se rindió y entregó la plaza.

Hoy, con muchos meses de anticipación al ritual de los tiempos y destapes, ha surgido la primera voz que quiere levantar los ánimos rumbo a la elección del 2022. Ese no es otro que Enrique Cárdenas del Avellano, con una amplia experiencia en cargos de elección. No ha perdido una a partir de 1998 en que jugó por la presidencia de Victoria.

Su currículum incluye dos diputaciones federales y una local en que fue líder del Congreso. Solo le falta pasar por el Senado y ser gobernador.

En ese año habrá elecciones en Tamaulipas, Quintana Roo, Oaxaca, Hidalgo, Durango y Aguascalientes. A la distancia de tres años y medio es muy difícil hacer un diagnóstico de intención del voto ciudadano.

Enrique es de los últimos convencidos y leales a toda prueba a la camiseta, como lo fue su padre Don Enrique y es su madre Doña Bertha.

Pese a su amistad con “Alito” Moreno, decidió no participar en la interna por la presidencia estatal del tricolor. Se unió con Edgardo Melhem Salinas y sacaron el proceso unidos. Da la impresión que ya traía su proyecto en mano con el apoyo de la jerarquía nacional.

Es válido y, en territorio donde su partido no es gobierno, no necesita pedir el permiso del jefe político como se estilaba en aquellos tiempos del ex invencible. Ahora son los panistas los que requieren de la venía del que manda.

¿Quién más podría entrarle? Nadie. Baltazar Hinojosa Ochoa no volverá ni por broma; Oscar Luebbert Gutiérrez ya trae un pie en el estribo morenista y Marco Antonio Bernal está acostumbrado a cosechar sin sembrar.

Si los priístas se aplican dando la cara y haciendo “talacha” en esas 15 entidades en que habrá renovación de gobierno antes que en Tamaulipas, otro gallo les cantará en junio del 2021.

Nunca como ahora la gente del Revolucionario había madrugado tanto. Si le entran podrán hacer papel decoroso en una entidad en que son oposición.

Llegado el momento sabremos si los gobernadores le van a echar la carne al asador como difundieron los comunicados oficiales del CEN, luego de la reunión de Moreno con los mandatarios.

Resumiendo: Es el “Alito” de esperanza que le queda a los revolucionarios para los siguientes procesos electorales.

Bueno, ya solo vamos a terminar el posible escenario del 21´ en las 32 entidades (incluye la Cdmx).

El PAN, que ahora tiene diez, se quedaría con ocho. De las 15 en disputa es gobierno en Baja California Sur, Chihuahua, Nayarit y Querétaro.

Estaría en condición de retener Querétaro y conquistar Nuevo León, que ahora desgobierna “Don Bronco” Rodríguez Calderón.

Lógico que el PRD perderá la única posición que tiene, Michoacán, para entregarla a Morena.

Por su parte los pejistas ganarían (en el 21) 13 gobiernos para sumar 19 antes de comenzar su caída lógica de desgaste en el 2022.

Precisamente en ese año se efectuarán elecciones en Tamaulipas, Quintana Roo, Durango, Hidalgo, Oaxaca y Aguascalientes, las primeras tres dominadas por Acción Nacional y donde los pronósticos están muy lejos. En términos del Filósofo de Guemes, primeros se define el “1” y luego “2”.

El sábado 21 a las doce del día en el Salón las Palmas, por el camino a San Vicente, colonia Emiliano Zapata, de Jaumave, se efectuará la asamblea constitutiva del partido México Libre, distrito VI, cabecera El Mante.

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