Corona de flores para la buena suerte

Mar 4th, 2020 | By | Category: Opinión Pública

Cd. Victoria, Tamaulipas.- El 26 de abril del 2017 Felipe Garza Narváez, ex presidente del CDE, renunció a una militancia de 45 años (según dijo) en el PRI.

Mientras se reunía con los medios de comunicación para dar a conocer la “noticia”, en el patio del restaurante “alguien” le dejó una corona de flores con su respetivo listón y epitafio.

Jamás se supo quien le mandó el adiós y agradecimiento: “Grasias Felipe… Priístas de corazón”.

Se fue solo. No representaba a ninguna organización y menos “seguidores”. En casi medio siglo de presencia no fue capaz de construir una base propia.

Con el paso del tiempo la corona le trajo suerte a  Jelipe. Es el único de los renunciantes en época reciente que, después de la decisión, se incrustó en la nómina oficial. Cobra como delegado de Gobernación de la estructura de la 4T.

Pues bien, este cuatro de marzo, fecha en que se conmemoró el 91 aniversario de la fundación (es el abuelo) del Revolucionario, el joven Manuel Muñoz Cano dio a conocer su retiro de las filas tricolores luego de 29 años de militancia.

Para su mala suerte, nadie le mandó flores.

Es la última dimisión. Quiso aprovechar tan significativa fecha para renunciar, o hacerla pública que es lo que más le interesaba.

¿Se va solo? Desde luego. No tiene estructura ni representa grupo alguno. Hace tiempo que se retiró de los “borregueros” (ovinocultores).

La verdad es que su retirada no fue novedad, como tampoco que Egidio Torre Cantú desmanteló al partido y sigue metiendo las manos en la dirigencia de Edgardo Melhem Salinas: “Hasta hoy en día sigue siendo instructor de oficios políticos a la dirigencia tamaulipeca”.

Muñoz  tenía años fuera de la política. Cambió de aires luego de ser receptor de un riñón que vino a regenerarle su salud. Se dedica a apoyar a quienes tienen problemas similares .

La pregunta es ¿hacia donde emigra? ¿otro partido en su futuro?. Las especulaciones lo ligan a uno de los “nuevos”.

Solo como  dato cultural, a la mayoría de los ex tricolores les ha ido mal en sus intenciones de no “vivir en el error” y alejados del erario. Siguen sin cobrar.

En enero del presente renunció Jorge Barba Durán, un “prominente” de Reynosa que en el pasado reciente quiso ser candidato a la alcaldía y, a finales del 2019, presidente del CDM del ex partidazo.

De los primeros en irse, luego del descalabro del 2016, anotemos a Eduardo Gattas Báez, perdedor de la diputación por un distrito de Victoria.

Renunció el 13 de octubre del 2016 luego de 30 años de portar la camiseta. Se fue con Morena. Bastante entrón y decidido, mordió el polvo por la alcaldía capitalina en 2018. Le faltaron las rosas.

Una de las “vacas sagradas” de Tampico, Fernando Azcárraga López (de los televisos), hizo pública su partida en febrero del 2017. Engrosa la fría banca.

De allá mismo Eduardo Hernández Chavarría se despidió en octubre del mismo año. Solicitó que lo dieran de baja del padrón de militantes. Ligado a la parentela de AMLO en el puerto,  sigue sin mucho futuro.

Hay una baja que si debió haber calado a los auténticos tricolores, la de María Antonia “Toñita” Martínez Blanco, tras 50 años con la playera. Fungía como secretaria general de la Liga de Comunidades Agrarias de Tamaulipas.

En abril del 2018 anunció que se iba con el PANAL. También le ha ido mal. El partido hasta perdió su registro.

Es la renuncia más significativa porque realmente tenía posicionamiento, presencia entre los campesinos de la zona centro del Estado y en Tamaulipas en general.

Tampoco le mandaron flores.

Como el espacio se agota, solo mencionaremos que uno más que sigue en la banca es Javier Villarreal Terán. Jugó en la interna de Morena para ser candidato a diputado, pero lo “poncharon” antes de batear.

Son escasos los renegados o “chapulines” que han conseguido sus sueños de alcanzar nómina ¿apoco principios o ideología?.

El Jr. del ex diputado Muñoz Rocha debió mandarse él mismo una corona de rosas para la “buena suerte”.

Tema aparte, el 15 del presente el PAN Tamaulipas tiene elecciones de dirigentes municipales en  Altamira y Guémez. Van planillas únicas con gente conocida.

En el primero de ellos refrenda Julio Favio Ramos García (con diez colaboradores), luego que el 4 de agosto del 2019 lo dejaron “milando” tras abortar el intento de asamblea. Resulta que el local donde se reunirían, propiedad de uno de los actores, no se abrió.

En Guémez se da la continuidad de Alejandro Misael Balboa Bermúdez. Ya despachaba.

Por definir la fórmula en Hidalgo. Hay una delegación administrativa. La elección está programada para el día 22, conjuntamente con la designación de  delegados numerarios a la asamblea nacional del dos de mayo.

Este jueves se reúne el TRIELTAM con un solo tema en agenda, que se refiere a presunta propaganda oficial que hizo un funcionario en periodo de campañas.

Después del 15 de marzo Alejandro Rojas Díaz Durán, aspirante a la presidencia nacional de Morena, realizará gira por Tula, El Mante y municipios del altiplano correspondientes al VI distrito.

Si la nominación se da por encuestas, Rojas le ganaría a  Mario Delgado Carrillo, Yeidckol Polevnsky y a Bertha Lujan. Como nadie ha recorrido el país.

Leave Comment

*