“El Salto”, cascada en el desierto de Tamaulipas

Mar 21st, 2010 | By admin | Category: Palmillas, Tu puedes visitarlos

Palmillas.- Por supuesto que Palmillas tiene lugares de recreo, y muy interesantes.

Lo anterior, pese a que se trata de uno de los municipios más desérticos de la entidad, y el más pequeño, el de menos recursos.

En su jurisdicción se encuentra “El Salto” la única cascada de considerables dimensiones que hay en Tamaulipas, la más conocida, de mayor atractivo.

Por si fuera poco, en este municipio nace el hermoso río Guayalejo, el que cruza la sierra Madre Oriental, pasa por Llera, Mante, González y desemboca sobre el Atlántico con el nombre de Pánuco.

Y en sus aguas cristalinas, también está el lugar conocido como Las Enramadas, donde las familias pueden concurrir y disfrutar de un buen baño.

Y no se cobrará por llegar a ninguno de los dos lugares.

Que no se piense que este municipio no tiene atractivos naturales, o que no hay agua en ningún lado.

Por supuesto que tiene carencias, falta de agua para usos agrícolas, pero sí su atractivo turístico, su salto de agua.

ES LA PIEDRA AGUJERADA

El Salto es uno de los lugares más extraordinarios de Tamaulipas.

Se llega desde Jaumave, como un kilómetro adelante del lugar al que se conoce como La Florita.

De la carretera nada puede verse, y hoy se dificulta el acceso por las obras de ampliación de la carretera que fa para Tula.

Pero a menos de 500 metros se encuentra el abismo, el voladero, como se le dice en lenguaje común a un barranco, y el que debe tener alrededor de 50 metros de caída.

El lugar ciertamente es desértico, las rocas son calizas, de piedra que no parece piedra.

Hacia el norte el visitante se puede acercar más en su vehículo y descender a donde está la corriente de agua.

Hay un estacionamiento para cuando menos 30 unidades. Las autoridades municipales se encargan, cada Semana Santa, de darle mantenimiento.

En otros tiempos, en aproximadamente 40 metros de barranco, se instalaron “gradas” utilizando pedazos de madera, para que el visitante no tenga dificultades para bajar.

Al fondo se ven los árboles frondosos, verdes, resultado del agua que permanentemente corre, así se trate del peor estiaje (sequía).

Y al horizonte, el infinito entre los bordos y cerros del semidesierto.

Se caminan alrededor de 50 metros más y ahí esta la cascada de aguas cristalinas y frescas.

Allí hace una especie de alberca, misma que en otros tiempos fue más extensa, más grande, pero se “tapó” con uno de los últimos ciclones.

Faltan lluvias sierra arriba para que  crezcan las corrientes y se desfogue toda la arena y graba acumuladas.

De todas maneras, el visitante puede darse un buen baño.

Por cierto, allí abajo jamás entran los rayos solares.

Al oriente están las sierras y los árboles, y al poniente el enorme risco que parece de piedra falsa.

Y en el fondo está la famosa cascada, en un rincón casi oscuro. Solo entra la luz por un agujero.

La cascada es eso: Un agujero en la roca ¿pero cómo entra el agua?. Puede apreciarse como sale, pero no la entrada.

Por supuesto que se trata del mismo río, pero en este lugar, en vez de tener un cauce ordinario, rompió la roca.

El hermoso escenario es adornado por panales, colmenas que anidan sobre el talud del cerro, donde nadie les molesta. Si acaso van por ellas los tecolotes, dicen los que conocen, porque les gusta el dulce.

ES UN MUNICIPIO AFORTUNADO

Los palmillenses consideran que son un municipio afortunado.

Tienen el promedio de temperatura de 18 grados.

Y el Guayalejo nace aquí, allá por el lugar que se conoce como  El Taray, en terrenos del ejido San Vicente.

Las aguas se utilizan para riego en el valle de Jaumave.

Y más abajo, en Los Nogales, hay otros veneros que se suman al Guayalejo, y también el Chihue.

Al cruzar la sierra Madre, aquella corriente va en crecimiento y llega caudalosa a Llera.

Los palmillenses consideran que ellos son “parte” de ese caudal.

Aquí viven aproximadamente mil personas. Aunque no están en extrema pobreza, para subsistir muchos se tienen que ir de mojados al lado americano.

Abajo de El Salto se encuentra el otro balneario, Las Enramadas, sobre el mismo cauce del Guayalejo.

Es una represa de aguas cristalinas que tampoco se secan en ninguna época del año.

Aquí concurren, por lo general, residentes de la región, aunque también visitantes de otros lugares.

En fin, Palmillas es un municipio que le ofrece atractivos naturales.

http://www.janambre.com.mx

3 comments
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  1. eeeeeeeeeeeee pongaan mas imagenes.

  2. y se an mas asesibles y mas informacion

  3. La cascada es increíble, hay que bajar (no hay problema) pero luego subir los 400 escalones, una prueba de fuego! Le falta infraestructura y mantenimiento a los alrededores, pero vale la pena ir, un lugar como ningun otro.

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